
Publicado por manuelmartinezcano | Filed under Artículos - Contracorriente
05 sábado Oct 2019
04 viernes Oct 2019
04 viernes Oct 2019
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127 – Bell: “62% de 575 hombres homosexuales en un estudio publicado en 1978 habían contraído enfermedades de transmisión sexual por contactos homosexuales”.
128 Rotello: «¿Quién puede querer animar a sus hijos a envolverse en una vida que los expone a tener un 50% de chance de infección por el VIH? ¿Quién podría mantenerse neutral ante tal posibilidad? Si la razón para que la sociedad tolere la homosexualidad es que permite a los niños “gay” tener la misma chance de alcanzar la felicidad, la razón está dañada sin remedio por la epidemia que rechaza la felicidad» (p. 286).
129 Stall: «Aunque se usen diseños complicados, la eficacia de las intervenciones educativas para reducir el riesgo de infección por VIH, no ha podido ser demostrada en forma consistente… Más educación, durante períodos más largos, no pareciera ser efectiva para determinar cambios de conducta en hombres que están crónicamente expuestos a alto riesgo» (p. 883).
130 Calabrese, Harris y Easley: “estudiando una muestra de hombres “gay” viviendo fuera de las grandes comunidades homosexuales de la costa, encontraron que ni la participación en conferencias sobre sexo seguro, leer folletos sobre sexo seguro, recibir consejos de un médico sobre SIDA, ser examinados para anticuerpos contra VIH, ni terapia de consejo en un centro distinto, se asoció con participación en sexo seguro”.
131 Hoover: «La probabilidad sumada de seroconversión (de VIH- a VIH+) antes de la edad de 55 años es de alrededor de 50%, con seroconversión que puede continuar después de esa edad. Dado que este grupo consiste en voluntarios que reciben extensa educación sobre la transmisión del VIH-1, las tasas de seroconversión futuras de la población homosexual general puede ser aún más alta que lo observado aquí» (p. 1190).
Declaración sobre la homosexualidad de la Asociación Médica Católica
02 miércoles Oct 2019
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Los procedimientos para triunfar en este ambicioso propósito, no solamente son hoy día posibles, sino fáciles. La idea queda aquí, en espera del coloso que la recoja y la ponga en práctica. Ya han pasado aquellos tiempos en que los ricos repartían los bienes entre los pobres sin lograr otro objetivo que el hacerse con un pobre más. La caridad moderna hay que entenderla en otro sentido. Desprendimiento interior de los bienes materiales, vida íntima de austeridad al máximo, -pero uso a la vez de la riqueza para poner en movimiento una máquina de producción de bienes; y con la rentabilidad de esta máquina ir consiguiendo la puesta en marcha de otras muchas más, en crecimiento sucesivo, hasta lograr los puestos de trabajo que el aumento de población requiere en el mundo entero, elevando así el nivel de vida de las clases más necesitadas y haciendo posible la formación integral del hombre, al elevar también su nivel cultural, espiritual y religioso.
El no enfrentar a la riqueza con la santificación personal ha entrado últimamente en la idea de las organizaciones religiosas más modernas. Pero éstas actúan dentro de una concepción capitalista, centradas en el egoísmo, manteniendo el “statuo quo” de las empresas que han incorporado a su organización y sin que se note externamente, en su proyección hacia los operarios, empleados y colaboradores el paso del capital a otras manos de diferente ideología y más generosa concepción de vida. Ni la participación en beneficios, para arrancar al capital de su inmóvil estanque, a fin de que las aguas bajen a alimentar a todas las células de aquella organización productiva; ni las generosas fórmulas que recomiendan los pontífices para desproletarizar al país, se han puesto de manifiesto hasta ahora en estas empresas que pasaron a manos de la más moderna organización religiosa. Quizás porque su objetivo lo han centrado en la conquista individual del hombre y con la incorporación de empresas no pretenden otra cosa que una acumulación de fuerzas para reforzar su poder. Pero el pensar en la Empresa como medio para ese fin del apostolado individual es, a mi entender, un objetivo más eficaz y más acorde con las necesidades propias de los tiempos actuales.
Francisco Sánchez-Ventura y Pascual (Los empresarios de Cristo)
01 martes Oct 2019