El secreto de María
La segunda dar todos los años en el mismo día un pequeño tributo a la Santísima Virgen en testimonio de servidumbre y dependencia; tal es siempre el homenaje de los esclavos para con sus señores. Consiste, pues, este tributo en alguna mortificación, limosna o peregrinación, o en algunas oraciones. El bienaventurado Marín, según testifica su hermano San Pedro Damiano, tomaba todos los años en el mismo día la disciplina pública delante de un altar de la Santísima Virgen. No pido ni aconsejo este fervor; pero, si no se le da mucho a María, debe al menos ofrecerse lo que se la presente con humildad y agradecido corazón. (San Luis Mª Grignion de Montfort)
La mujer
Edith Stein
Por eso me parece oportuno no poner límites de derecho, sino influir con la educación, la formación y una acertada consulta hacia una elección profesional, y excluir los elementos no idóneos, exigiendo con seriedad y Sigue leyendo




