Ildefonso Rodríguez Villar
Puntos breves de meditación
sobre la vida, virtudes y advocaciones litúrgica
de la Santísima Virgen María
26ª edición, Valladolid, 1965
1º Sufrimientos y penas. -Él corazón es la sede, hemos dicho, o el símbolo al menos del amor… y, por lo mismo, ha de serlo también del dolor. -Él corazón que ama, es el que sufre…, hasta el punto que la medida del amor más fiel y seguro, será siempre la intensidad de sus dolores y sufrimiento.
Él Corazón de la Virgen había de ser un corazón de Madre, pero de Madre Dolorosa… y por eso su Corazón aparece siempre traspasado con una Cruel y penetrante espada. -¡Cuánto sufrió este Corazón benditísimo!… ¿Quién lo puede rastrear siquiera?
Antes de la Pasión, como conocía perfectamente todo lo que los profetas habían dicho de su Hijo y habían anunciado grandes padecimientos para salvar a los hombres, su Corazón se encontraba siempre inundado de dolor. -Ya, en la cuna de Belén, al ver la pobreza y miseria de la misma, junto con el desconocimiento y Sigue leyendo



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