Sangre de Cristo, prenda de nuestra salvación, ten misericordia de nosotros.
Antes de la ascensión al Cielo, Jesús dijo a los Apóstoles: «Id por todo el mundo, predicad el Evangelio a toda humana criatura, enseñándoles todas las cosas que Yo os he enseñado; el que creyere y fuere bautizado se salvará, el que no creyere se condenará». (San Marcos 16, 16).
Sí, señores, la fe es necesaria para salvarse eternamente. El Concilio de Trento enseña que «La fe es Sigue leyendo




