ORACIÓN

Oh San José, cuya protección es tan grande, tan fuerte y tan inmediata ante el trono de Dios, a ti confío todas mis intenciones y deseos.

Ayúdame, San José, con tu poderosa intercesión, a obtener todas las bendiciones espirituales por intercesión de tu Hijo adoptivo, Jesucristo Nuestro Señor, de modo que, al confiarme, aquí en la tierra, a tu poder celestial, Te tribute mi agradecimiento y homenaje.

Oh San José, yo nunca me canso de contemplarte con Jesús adormecido en tus brazos. No me atrevo a acercarme cuando Él descansa junto a tu corazón. Abrázale en mi nombre, besa por mí su delicado rostro y pídele que me devuelva ese beso cuando yo exhale mi último suspiro.

¡San José, patrono de las almas que parten, ruega por mi! Amén. 

El nacimiento de la España moderna 60

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA: SOMBRAS, PERO TAMBIÉN LUCES (VIII) 

Torquemada, mecenas y creador

Lo que confirma, al margen de la Inquisición, la realidad del hombre Torquemada, gran mecenas y creador cultural; e incluso preparador del terreno del que brotarán más adelante los derechos del hombre. Cuando fue nombrado inquisidor general, Torquemada ya había empezado la construcción de un grande y magnífico convento de estudios: Santo Tomás de Ávila, el cual sería más tarde la universidad de la ciudad. Había reunido para esto, junto a los mejores profesores, los mejores arquitectos y pintores. Aquellos que construyeron la iglesia con sus bóvedas de una pureza inefable y los tres claustros magníficos que expresaban sucesivamente el humilde don de sí mismo, la cultura generosamente engalanada y la exigencia de la acción. En cuanto a los pintores, Torquemada eligió, inspiró y amparó, durante muchos años, para embellecer Santo Tomás, a aquel que se convirtió en el gran maestro isabelino, Berruguete. Bajo el mecenazgo de Torquemada, Berruguete realizo en Ávila sus obras maestras: el retablo de Santo Tomás y los diez tableros de otros retablos —los de los claustros— conservados actualmente en el Museo del Prado. Santo Tomás de Ávila no fue la única obra cultural de Torquemada: en abril de 1492 creó en Granada otro convento de estudios, el de Santa Cruz, con su decena de cátedras universitarias de las que surgiría el gran maestro de San Francisco de Sales y de toda la escuela espiritual francesa del siglo XVII. De Santo Tomás de Ávila saldrán igualmente, en el año 1508, los tres dominicos que tomarán de un modo espectacular, en 1511, la defensa de los derechos de los indios, y tendrán como discípulo a Las Casas: “Pedro de Córdoba, Bernardo de Santo Domingo y Antonio de Montesino estaban destinados los tres en el convento de Santo Tomás de Ávila, donde florecía entonces la religión, como dice Remesal”, ha escrito su reciente biógrafo Miguel Ángel Medina.

Miguicas 306

«Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres». Le replicaron: «Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?». Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque mi palabra no cala en vosotros. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre». Ellos replicaron: «Nuestro padre es Abrahán». Jesús les dijo: «Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios; y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre». Le replicaron: «Nosotros no somos hijos de prostitución; tenemos un solo padre: Dios». Jesús les contestó: «Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y he venido. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió».

Padre Martínez m.C.R.

* IBI PETRUS IBI ECCLESIA

* “Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura y, yéndolos mirando con sola su figura vestidos los dejó de su hermosura” (San Juan de la Cruz).

* “Dios ordena todos los males para la purificación y santificación de los buenos” (Padre Alba).

* En su carta a los Gálatas San Pablo dice: hermanos: “Para vivir en libertad Cristo nos ha liberado”.

* “La santa palabra de los Papas en defensa de una España cercada desde hace siglos por los rabiosos y despechados enemigos de la gloria de sus triunfos contra el Islam y contra la Reforma” (José Ungría).

* Si Dios, infinitamente bueno, ama el bien infinitamente ¿Cómo se explica el mal que hay en el mundo?

* Hay dos clases de males: el mal físico y el mal moral.

* Dios, infinitamente bueno, no quiere directamente ningún mal. Dios permite el mal físico que proviene de la limitación de la criatura, por el bien sobrenatural que puede seguirse de ese mal físico.

El octavo día 101 – LIBERTAD RELIGIOSA Y DEBERES RELIGIOSOS DE LA SOCIEDAD (IV)

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Declaraciones a “YA” de 24 de noviembre de 1965, durante la etapa última del Concilio Vaticano II. (6)

Como advierte la relación (pág. 20), la cuestión primera ha sido ya suficientemente explanada en la doctrina tradicional de la Iglesia, especialmente en los documentos pontificios hasta León XIII. La declaración supone y reafirma esa doctrina tradicional (números 1 y 3), pero no se detiene a exponerla, pues su objeto propio es desarrollar la segunda cuestión, referente a los derechos de la persona en el marco de la sociedad civil. Por eso, lógicamente, al tratar en el número 6 del deber que tiene la potestad civil de tutelar la libertad religiosa de todos los ciudadanos, evoca el caso de que haya un reconocimiento especial en favor de una comunidad, para señalar en ese supuesto la libertad que corresponde a los posibles «disidentes». No juzga para nada el caso en sí mismo: se limita a evocarlo de pasada (de ahí la elocución condicional), sin calificación alguna. El reconocimiento aludido sigue teniendo la valoración que merezca, según la concepción vigente acerca de las relaciones entre religión y sociedad civil, y de manera especial, si se trata de la Iglesia católica, según la doctrina tradicional de la misma en esa materia.

Pregunta quinta: ¿Cabe, pues, seguir pensando que el ideal de un pueblo cristiano es ajustar su ordenación jurídica a la profesión de la religión de Cristo, si las circunstancias lo hacen posible?

Respuesta: Cabe seguir pensándolo, con la condición, naturalmente, de que se respete la legítima libertad de otras comunidades religiosas y la igualdad jurídica de los ciudadanos (núm. 6). Pero es preciso que, tanto los persuadidos de que la referida ordenación constituye la forma mejor de cumplir el deber religioso de la sociedad, como los que opinen lo con­trario, no pretendan apelar a la presente declaración del Concilio. La declaración vindica la libertad suficiente para que la Iglesia pueda cumplir su misión divina. Es lo mínimo. No pasa más allá; no determi­na, por tanto, cuál es la forma mejor o la forma de­bida en la ordenación de las relaciones entre la Igle­sia y la sociedad civil. No incluye, ni tampoco exclu­ye, una sentencia dada sobre la cuestión. Mejor dicho: la incluye implícitamente en la medida y conforme al sentido en que tal sentencia esté contenida en la doctrina tradicional acerca de los deberes religiosos de la sociedad: doctrina, como hemos visto, reafirmada íntegramente por la declaración.

Mas el contenido de esa doctrina tradicional ha de buscarse en otros documentos eclesiásticos; en el que nos ocupa se hallará únicamente el condicionamiento que en cualquier ordenación social importan los derechos propios de las personas.

Semillicas 308

San Vicente Ferrer, fue un dominico español, taumaturgo, predicador, lógico y filósofo.

Padre Cano, m.C.R.

* “El que acepta la voluntad de los más o es un escéptico o uno de esos tibios a quienes en frase del Apocalipsis, el Señor lo vomitará de la boca” (Eugenio Vegas Latapié).

* “Dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado” (Salmo 31, 1).

* ¡Qué dulce es vivir así, sólo con Dios dentro del corazón! ¡Qué suavidad tan grande es verse lleno de Dios! ¡Qué fácil debe ser morir así! (San Fray María Rafael Arnaiz).

* “Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuántos se declararon mis enemigos sin que yo los tuviera como tales” (Francisco Franco Bahamonde).

* Durante toda la historia de Israel, se ve el amor infinito de Dios a su pueblo, amor misericordioso y gratuito; por medio de los profetas, Israel comprendió que Dios no cesó de perdonarle su infidelidad y sus pecados.

* El amor de Dios a Israel se compara al amor de un padre a su hijo (Os 11, 1), y que su amor es más fuete que el amor de una madre a su hijo (Is 43, 1-7). El amor de Dios a su pueblo vencerá incluso las mayores infidelidades (Ez 16) y llegará a la entrega más generosa, entregando su Hijo a la pasión y la cruz por la salvación de las almas. “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único” (Jn. 3, 16).

* Dios ama infinitamente todo lo bueno y amable: “Tú amas cuanto existe y nada aborreces de cuanto has hecho” (Sab.11, 25). Dios ama a sus criaturas con amor de benevolencia, es decir, Dios ama a las criaturas no con amor interesado, pues nada recibe de ellas, sino con suma generosidad y desinterés.