Franco en Directo 146

Problema social de nuestro tiempo

Toda nuestra obra está dirigida a la solución del gran problema social de nuestro tiempo. Es el capítulo del gran quehacer nacional, donde contamos con el mayor volumen y mejor calidad de obras, hasta el punto de que para una sinceridad y para un empeño menores que los de nuestro Movimiento, con lo hecho ya habría para llenar de orgullo a otras generaciones.

Hemos conformado la fisonomía social de España con el régimen de las relaciones laborales, la red de instituciones de previsión social y los servicios que en todas partes y de todos modos traducen la intensidad y la constancia de nuestras decisiones. El gran sector de la formación profesional, al que van unidos los mejores intereses y las más nobles aspiraciones de la Patria, está siendo objeto de un avance profundo, sostenido y sistemático.

(31-XI1-1953: Mensaje de fin de año.)

Chispicas 337

«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla? Quien se avergüence de mí y de mis palabras, en esta generación descreída y malvada, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre entre los santos ángeles».

Padre Martínez Cano, m.C.R.

* Schrödinger, creador de la mecánica ondulatoria, Premio Nobel: “La obra maestra más fina es la hecha por Dios según los principios de la mecánica cuántica”.

* Mathaway, padre del cerebro electrónico: “La moderna física me enseña que la naturaleza no es capaz de ordenarse a sí misma. El universo supone una enorme masa de orden. Por eso requiere una “Causa Primera”

* grande, que no está sometida a la segunda ley de la transformación de la energía y que, por lo mismo, es sobrenatural”.

* James Jeans matemático, físico y astrónomo: “La moderna teoría científica nos fuerza a pensar en un Creador que trabaja fuera del tiempo y del espacio, pues, éstos forman parte de su Creación. cabalmente como un artista está fuera de su lienzo”.

* P. Carreira, Profesor de Física y Astronomía, en la Universidad de Carroll de Cleveland, E.E.U.U.: “Tenemos pues una perfecta concordancia entre la ciencia moderna y la idea bíblica y cristiana de la Creación. El universo comienza por creación. El concepto de creación está en perfecto acorde con la Física y la Astrofísica modernas”.

* Jean Heidmann astrónomo titular del Observatorio de París publicó en 1.973 un libro titulado “Introducción a la Cosmología” en el que después de muchas páginas de fórmulas matemáticas termina hablando del origen de la materia y dice: “Esto es en toda su sencillez el “fiat lux” expresión bíblica del momento de la Creación”.

* “Vive siempre recogido prestando atención a Dios que está contigo. En cualquier momento puedes hablar con Él” (J. M. Fernández Piera).

Cosicas 51

Los siete Santos fundadores de la Orden «Siervos de María»

Mossèn Manel

* Schleich, célebre cirujano: “Me hice creyente a mi manera por el microscopio y la observación de la naturaleza, y quiero, en cuanto esté a mi alcance, contribuir a la plena concordia entre Ciencia y Religió”.

* Millikan, gran físico, Premio Nobel: » Puedo, de mi parte, aseverar con toda decisión que la negación de la fe carece de toda base científica. A mi juicio, jamás se encontrará una verdadera contradicción entre la fe y la ciencia”.

* Eddington famosísimo astrónomo: “Ninguno de los inventores del ateísmo fue naturista. Todos ellos fueron filósofos muy mediocres”.

* Einstein, fundador de la Física contemporánea, teoría de la Relatividad, Premio Nobel: “A todo investigador profundo de la naturaleza no puede menos de sobrecogerle una especie de sentimiento religioso,

* porque le es imposible concebir que haya sido él el primero en haber visto las relaciones delicadísimas que contempla. A través del universo incomprensible se manifiesta una inteligencia superior infinita”.

* Planck, fundador de la teoría de los “cuanta” de la Física moderna, Premio Nobel: “Nada, pues, nos lo impide y el impulso de nuestro conocimiento lo exige… relacionar mutuamente el orden del universo y el Dios de la Religión. Dios está para el creyente en el principio de sus discursos, para el físico en el término de los mismos”.

* El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita Mª: “Amo la obediencia y sin ella no se me puede agradar”.

Historia sencilla de la Iglesia (34)

Recapitulada por el P. Cano

– VOTO A SANTIAGO

A mediados del siglo IX se había generalizado la devoción a las reliquias de Santiago; de toda Europa venían peregrinos a venerar la tumba del apóstol en Compostela. Alfonso II y Alfonso III construyeron iglesias sobre el lugar del sepulcro; Diego Peláez, arzobispo de Santiago, inició la construcción de la catedral actual el año 1077.

El año 842 Ramiro I, en agradecimiento a Santiago, por la ayuda recibida del Apóstol en la batalla de Clavijo, hizo voto de entregar cada año una cantidad de trigo y vino. Parece ser que el documento en que consta el voto no es auténtico. Sin embargo, desde tiempo inmemorial, los reyes españoles establecieron la costumbre y adquirieron la obligación de hacer la ofrenda nacional al Apóstol Santiago cada año.

– LOS MOZÁRABES

A los cristianos que permanecieron fieles a su fe bajo el dominio musulmán se les llamaba mozárabes; a los descendientes de matrimonios mixtos (musulmán y cristiana) y a los cristianos renegados se les denominaba muladíes.

En los primeros años de la invasión, los mozárabes practicaban libremente su religión y tenían una justicia. y administración propias; pagaban a los musulmanes ciertos tributos. Conservaron un buen número de iglesias, cuyo culto siguió practicándose con esplendor. Abderramán I (756-788) intentó acabar con los mozárabes, porque le impedían su plan de unificación, pero, por diversas razones, prefirió contemporizar con ellos.

La situación cambió con Abderramán II (822-852). Mandó destruir algunas iglesias y maltrató de mil maneras a los cristianos; sobre todo al clero.

La reacción de los mozárabes fue de gran fervor y entusiasmo. Muchos cristianos se enfrentaron verbalmente a los mahometanos, de lo que se siguieron innumerables mártires. Los primeros mártires fueron Adolfo y Juan, martirizados el año 824.

El año que inicia la era de los mártires mozárabes fue el 850. San Eulogio, testigo de los hechos, escribió una emocionante y fidedigna historia. El primero que derramó su sangre por Cristo fue el presbítero Perfecto, siguieron el mercader Juan, el monje Isaac y una gran muchedumbre, que, espontáneamente, provocaba a los jueces mahometanos.

El sucesor de Abderramán II, Mohamed I, intensificó la persecución en el año 853, derramando muchísima sangre martirial. Son dignos de especial mención los mártires Anastasio, Félix y Digna; las vírgenes Columba, Pomposa y Aurea; los presbíteros Amador y Elías; los monjes Pedro, Luis, Pablo e Isidoro, y el anciano Witesino. San Eulogio alcanzó la palma del martirio el año 859. Durante el reinado de Abderramán III (912-961) sufrieron el martirio Santa Argéntea, San Vulfura y el niño San Pelayo.

– DOS GRANDES PERIODOS DE LA EDAD MEDIA

Las circunstancias de la Iglesia, al iniciarse la Edad Media, eran completamente distintas a las de la Edad Antigua. Las iglesias orientales empezaron una lucha, cada vez más enconada, con el Occidente; enfrentamiento que terminó con el cisma de oriente.

En Occidente se produjeron cambios radicales: El Islam arrebata a la Iglesia regiones enteras en África, Italia y España. Por otra parte, los nuevos pueblos germanos, los eslavos y otros muchos se fueron convirtiendo y abrieron nuevos horizontes a la actividad misionera de la Iglesia. Evangelización que culmina en un nuevo Imperio, profundamente cristiano, en el que el Pontificado adquiere cada vez más prestigio. El Papa se convierte en verdadero director en el orden religioso e indirectamente en el orden político, de todas las naciones cristianas.

Dos grandes períodos marcan la Edad Media. El primero abarca desde el año 681 al 1073 y el segundo del año 1073 al 1303.

– EL PATRIMONIO DE SAN PEDRO

Uno de los elementos que más contribuyó a fundamentar el prestigio de los Romanos Pontífices fue el establecimiento de su poder temporal; poder que elevó al Papa al nivel de los demás príncipes seculares, que le sirvió para aumentar su influjo moral y material sobre todas las naciones cristianas.

Desde muy antiguo los Papas poseían territorios en Roma, Italia y en regiones muy lejanas de la capital del Imperio fruto de donativos al Sumo Pontífice de príncipes y personas particulares. A estos territorios se los denominaba Patrimonium Sancti Petri que hacían a los Papas en señores feudales, como tantos otros de aquellos tiempos.

Durante un siglo los Papas tuvieron que defender sus territorios contra los lombardos y los bizantinos. Por fin se consiguió la formación del Ducatus Romanus, con verdadera independencia.

Se considera a San Gregorio Magno como el fundador de los Estados pontificios. Los territorios de los Estados pontificios comprendían la mayor parte del Exacardo y la Pentápolis (Rímini, Pésaro, Fano, Sinigaglia, Ancona), a los que se añadieron más tarde otras donaciones.