Franco en Directo 91

Franco en su despacho

Sistema de principios y orden jurídico

La gran debilidad de los Estados modernos radica en su carencia de contenido doctrinal, en haber renunciado a mantener una concepción del hombre, de la vida y de la Historia. El mayor error del liberalismo es su negación de toda categoría permanente de razón, su relativismo absoluto y radical, error que, bajo versión distinta, se acusó en aquellas otras corrientes políticas europeas que hicieron de la “acción” su exigencia única y la suprema norma de su conducta. Y como la manifestación específica y más sustantiva del Estado es la positivización del orden jurídico, éste, cuando no procede de un sistema de principios, ideas y valores reconocidos como superiores y anteriores al mismo Estado, desemboca en un omnipotente voluntarismo jurídico, ya sea su órgano la llamada “mayoría”, puramente numérica e inorgánicamente manifestada, ya sean los supremos órganos del Poder.

(2-X-1961: Monasterio de las Huelgas, Burgos.—IX Consejo Nacional de F. E. T. y de las J. O. N. S).

Chispicas 282

Corazón de Jesús - Efreciéndolo

Padre Martínez Cano, m.C.R.

* El llamado Nuevo Orden Mundial es la barbarie de los poderosos. Todos seremos juzgados por Dios.

* Hay «líderes» que conducen a los pueblos que son conducidos por sectas anticatólicas.

* La autodivinización del hombre, le ha hecho esclavo de la desesperación. Viviremos eternamente felices con Dios.

* Las verdades naturales son aquellas que la razón puede conocer por si sola. Verdades sobrenaturales son las que están por encima de la razón y conocemos por medio de la Relación Divina.

* Eso que muchos llaman «diálogo» es demoníaco. Mentiras, mentiras y más mentiras.

* Los iluminados de nuestros tiempos, como los de siempre, lo que quieren es destruir el sentido de la vida cristiana. Somos animales. Y ya está. Dicen.

* «Nos ha dado los bienes prometidos, con los cuales podéis escapar de la corrupción que reina en el mundo por la ambición, y participar del mismo ser que Dios» (Segunda carta de San Pedro).

* Hay idealistas, políticos o no, acérrimamente convencidos de que sus ideas crean la realidad. Los abortistas saben muy bien que el aborto es asesinar niños.

* «La pregunta de Pilato: ¿Qué es la verdad» (Jn. 18, 38), emerge también hoy desde la triste perplejidad de un hombre que a menudo ya no sabe quién es, de dónde viene ni adónde va» (San Juan Pablo II).

Somos de Dios

Jesús con un niño en brazos

Padre Manuel Martínez Cano mCR.

¿Quién me ha puesto en el mundo? ¿Para qué? ¿A dónde voy? Cerrar los oídos y la boca, o no dar ninguna respuesta, es irracional. Decir «no me importa, paso» es de irresponsables. Lo racional, lo lógico, es estudiar el problema y aprovecharse de la solución. Los avestruces esconden sus cabezas antes los peligros.

La razón y la fe nos dice que hemos sido creados por Dios. El Cuarto Concilio de Letrán enseña qué: “Dios creó de la nada en el principio del tiempo ambas criaturas, la espiritual y la corporal, la angélica y la mundana, y después la humana, constituida como la unión del espíritu y del cuerpo”. Santo Tomás de Aquino, por medio de sus 5 vías, demuestra que la razón por si sola llega al conocimiento de la existencia de Dios.

Hay despistados que dicen que la ciencia ha demostrado que Dios no existe. Mentira Universal. Son muchos los científicos que creen en Dios y viven santamente.

Pasteur: «Porque he estudiado mucho, tengo la fe de un bretón; si hubiese estudiado más, tendría la fe de una bretona» (Bretaña es una región muy católica de Francia).

Marconi: Inventor de la telegrafía sin hilos, Premio Nobel: «Lo declaro con orgullo: soy creyente. Creo en el poder de la oración y creo no sólo como católico sino también como científico».

Cauchy: Gran matemático, dijo: «Soy cristiano, es decir, creo en la divinidad de Jesucristo, como todos los grandes astrónomos, todos los grandes matemáticos del pasado. Soy católico. Y si me preguntáis la razón de ello, veréis que mi convicción no es el resultado de prejuicios de nacimiento, sino de un estudio profundo. Mis convicciones religiosas están profundamente arraigadas en mi espíritu y mi corazón; ellas son ante mis ojos verdades mucho más inamovibles que la del cuadrado de la hipotenusa y el teorema de Mac Laurin».

La Sagrada Escritura narra la creación del hombre. Varón y hembra Dios los creó. Dios nos ha sacado de la nada. Dios es mi origen, mi dueño, mi criador, mi Padre Todopoderoso, infinitamente misericordioso. Hay quiénes insultan a los católicos. Y es verdad que, somos nada y miseria, pero ¡Vengo de Dios! ¡Soy de Dios! Dios quiere que seamos eternamente felices con Él en el Cielo. Lo seremos bajo la protección de María Santísima, Reina del Cielo y de la tierra.

Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó decir a Dios «Padre nuestro». Es nuestro Padre del Cielo y nos creó a su imagen y semejanza. San Gregorio Niceno dice que nuestra alma es imagen de Dios en cuando que dotada de razón, puede conocer la verdad. Y fue creada a semejanza de Dios en cuanto puede amar la virtud y conformar sus obras y operaciones a las operaciones divinas. La imagen es imagen es indestructible; la semejanza de Dios puede desaparecer del alma; desaparece por el pecado mortal.

San Agustín nos dice: «¡Dios me creó, luego soy de Dios, me creo todo, luego todo cuando soy, de Dios soy!». Sí, mi cuerpo, mis sentidos, mi alma, mis facultades, mí tiempo, hasta el último instante desde mi vida para Dios. Todo lo mío me lo ha dado Dios. Yo quiero ser todo de Dios.