Qué es vivir según el hombre y qué es vivir según Dios

¡Feliz y Santa Navidad!

San Agustín, Obispo y Doctor de la IglesiaCuando el hombre vive según el hombre, y no según Dios, es semejante al diablo. Ni siquiera el ángel debió vivir según el ángel, sino según Dios, para mantenerse en la verdad y hablar la verdad que procede de Dios, no la mentira, que nace de su propia cosecha. Del hombre dice el mismo Apóstol en otro lugar: Si es que se manifestó la verdad de Dios en mi mentira. Llamó a lo mío mentira, y verdad a lo de Dios. Y así, cuando el hombre vive según la verdad, no vive según él mismo, sino según Dios, pues es Dios quien dijo: Yo soy la verdad. Pero cuando vive según él mismo, según el hombre, no según Dios, vive según la mentira. No se trata de que el hombre mismo sea la mentira, puesto que tiene por autor y creador a Dios, quien no es autor ni creador de la mentira. La realidad es que el hombre ha sido creado recto no para vivir según él mismo, sino según el que lo creó. Es decir, para hacer la voluntad de aquél con preferencia a la suya. Y el no vivir como lo exigía su creación constituye la mentira.

Quiere ser feliz sin vivir de la manera que podía serlo. ¿Hay algo más mentiroso que esta voluntad? No en vano puede afirmarse que todo pecado es una mentira. No se comete un pecado sino queriendo que nos vaya bien o rehuyendo que nos vaya mal. Tiene, pues, lugar la mentira cuando, intentando buscar algún bien, eso mismo nos resulta mal, o cuando procurando buscar algo mejor, nos resulta, en cambio, peor. ¿De dónde procede esto? De que el bien le viene al hombre de Dios, a quien abandona por el pecado. No le viene de sí mismo, pues si vive según él mismo, peca.

San AGUSTÍN, La Ciudad de Dios, libro XIV, cap.4

Odio a la Iglesia

¡Feliz y Santa Navidad!

Manuel Antonio Orodea

Francisco Franco - MilitarEspaña es fruto fundamentalmente de la Iglesia. De ahí que la izquierda odie a España. Este silogismo, que cumple su verdad en el ámbito formal de la lógica, lo hace también, desgraciadamente, en el de la realidad. Lógicamente y de hecho, la izquierda detestará las grandes gestas españolas, ligadas a la ley de Cristo, por supuesto (Reconquista, evangelización de América, lucha por la Cristiandad contra el protestantismo, etc.), celebrando, en cambio, aquellos momentos de la historia en que se desdibuja o peligra la identidad de nuestra patria, como pueden ser la invasión mahometana, la recepción de las ideas revolucionarias por los afrancesados o los dos períodos republicanos.

Pero si hay una época especialmente execrable para el hoy dominante izquierdismo, por su cercanía temporal, por surgir del triunfo sobre esa ideología y por, con sus aciertos y errores, suponer la continuidad tradicional, católica, de España, es la correspondiente al régimen del general Franco. Del que ha logrado imponer masivamente una interpretación que no es histórica sino ideológica, una falsificación interesada a base de olvidos y, sobre todo, mentiras. La izquierda, en su desaprensivo utopismo, siempre ha querido hacer de España algo que no tuviera nada que ver con el ser de ésta, trazado por la historia y la tradición. Ya avisó, tan castiza como sinceramente, aquel conspicuo socialista de que iban a dejarla que no la conocería “ni la madre que la parió”. Hay que reconocer que lo han conseguido. Actualmente nadie es capaz de admitir un hecho objetivo: que comparadas las cuatro décadas del ominoso “franquismo” con las posteriores en igual número, aquéllas se muestran moral, social, cultural e intelectualmente superiores. Y, es lo cierto, valiosos pensadores, en su mayoría católicos, en la línea tradicional hispánica, pertenecientes a un tiempo condenado, yacen sepultados en el olvido, bajo las losas de la “corrección política” vigente.

(RAZÓN ESPAÑOLA)

Miguicas 218

¡Feliz y Santa Navidad!

Padre Martínez m.C.R.

Virgen María embarazada* Si la alienación significa deshumanizar. La alienación más bestial y satánica es la comunista.

* El emotivismo, en sus aspecto buenísmo y malismo, está destruyendo a los hombres que ya no usan ni la razón ni la voluntad.

* Eso que llaman autorrealización sin Dios, es el «seréis como dioses» de Satanás. Eva se lo creyó. No hagáis caso nunca a Satanás.

* Una buena mujer, que casi no ve, me ha dicho: Estoy completamente segura, lo experimento, Dios vive en mi corazón, está en mí.

* La confesionalidad «laica» del Estado democrático libre y progresista ha llegado a crear leyes auténticamente satánicas, como el aborto.

* Los dioses y políticos de la tierra han triunfado: ¡Han conseguido desplazar el Cambio Climático a otra Galaxia! ¡urra! Sin b.

* Los pastoralistas y moralistas «católicos», que desprecian las Leyes divinas y eclesiásticas, van camino de su condenación eterna. Al infierno.

* «Matatias respondió en voz alta: No obedeceremos las órdenes del rey, desviándonos de nuestra religión ni a derecha ni a izquierda» (Macabeos).

El octavo día 13 – CRISTO Y LAS VERDADES DE LA FE. LA VERDAD Y LA VIDA II

¡Feliz y Santa Navidad!

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

Mons. José Guerra CamposAceptemos el principio: lo que importa es la vida. Pero, ¿quién nos da esa plenitud de vida que deseamos y necesitamos? ¿Quién nos revela y comunica el amor del Padre, nos hace hijos, transfigura nuestro vivir temporal por el amor y la esperanza, nos conduce a la victoria sobre el pecado, el dolor y la muerte? ¡Cristo! No son unas «ideas»; es Él, con su persona y por su acción (por lo que es y lo que hace), quien nos da la vida. Y por esto, lo que importa ante todo es una realidad viviente.

Pero, a más vida, más verdad. Verdad y vida son inseparables. Las verdades de la fe -la doctrina católica- son una expresión de esta realidad viviente, una dimensión de esta vida nueva: nos dicen lo que Cristo es y lo que Cristo hace. El Credo, toda profesión legítima de fe, está muy lejos de constituir un sistema de ideas frías y abstractas; es una historia de una acción salvadora, que parte de la vida eterna de Dios y nos conduce a nuestra propia vida eterna por el camino del Hijo de Dios incorporado a la historia, hombre, hijo de María, hermano nuestro, cabeza de una humanidad reconciliada, Señor del universo.

Nada de ideas frías. Se trata de una comunicación cálida: en la memoria, en la presencia y en la esperanza. De ahí les viene su vitalidad a las llamadas «ideas prácticas». Un huérfano puede tener muchas ideas sobre la maternidad, pero no conoce a su madre. ¿Nos va a molestar este conocimiento como si fuese una carga? Es un conocimiento entrañado en la comunicación vital y en el amor. Por eso Jesús ha dicho: «Esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, Padre…, y a tu enviado, Jesucristo» (2).

Nota:

(2) Jn. 17, 3.