Cosicas 83

Mossèn Manel

* Comprendí que la Virgen velaba sobre mí y que yo era su hija, y que siendo así no podía darle otro nombre que el de “mamá”, pues me parecía más tierno que el de “madre” (Santa Teresa del Niño Jesús).

* En la sesión de clausura de la tercera etapa del Concilio Vaticano II, el 21 de noviembre de 1964, Su Santidad Pablo VI proclamó a María Madre de la Iglesia.

* «Que el desprecio del prójimo y la murmuración no tenga cabida en vuestra alma» (Santa María Magdalena de Pazzis).

Miguicas 331

Padre Martínez m.C.R.

* La maternidad espiritual de María sobre todos los hombres se realiza en su plenitud en el Calvario. Jesús, mirando al discípulo, dijo: “Hijo, ahí tienes a tu Madre”. Desde ese momento Nuestro Señor entregó a sus discípulos a su Madre. La Virgen, pues, es nuestra Madre. Madre espiritual, sí, pero verdadera Madre de los miembros de Cristo. ¡La Madre de Dios es nuestra Madre!

* La Virgen María es nuestra Madre espiritual. Seamos nosotros hijos suyos como en verdad lo fueron los santos: “Un hijo de la Inmaculada es un hombre que arde en caridad, que abrasa por donde pasa, que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todo el mundo en el fuego del divino amor”.

* «La alegría del vivir para el trapense consiste en la esperanza cierta de morir» (San Fray María Rafael).

Semillicas 333

Padre Cano, m.C.R.

* Ella fue no sólo Madre de Dios en el orden físico de la naturaleza, sino también en el sobrenatural de la gracia se proclamó Madre de todos los que, por medio del Espíritu Santo, constituirán un solo cuerpo con su divino Hijo por cabeza.

* “La Madre de la cabeza será también la Madre de los miembros. La Madre de la vid lo será también de los sarmientos (…) Ella es, pues, Madre Santísima de todos los miembros de Jesucristo” (Pío XII).

* «Vosotras no debéis desear otra cosa que elevar a Dios a sus criaturas» (Santa María Magdalena de Pazzis).

Mostacicas 263

Don Manuel

* “¡Oh Madre de amor y de misericordia, que, cuando tu dulcísimo Hijo estaba consumando la redención del género humano en el altar de la cruz, estuviste próxima a Él, sufriendo como Él como Corredentora!” (Pío XI).

* La cooperación de María a la redención del género humano es indirecta y subordinada, porque la Virgen puso voluntariamente toda su vida al servicio del Redentor, padeciendo e inmolándose con Él al pie de la cruz.

* «No hace falta para ser grandes santos, grandes cosas, basta el hacer grandes las cosas pequeñas» (San Fray María Rafael).

Dominicas 255

El Párroco

* Si dejan de lado la Verdad, los amigos de las reconciliaciones y componendas, están engañándose toda la vida.

* Si queremos ser santos debemos imitar las virtudes que practicó Jesús “Christianus: alter Christus”. El cristiano ha de ser otro Cristo.

* El Magisterio Eclesiástico, en documentos antiquísimos de los Concilios como en los más recientes de los Romanos Pontífices, llama a María Reina: Reina de los ángeles, Reina de los Cielos y de la tierra, Reina del mundo, Reina de todos los ángeles y santos.