Padre Martínez m.C.R.
* Tengamos la confianza de llegar a ser santos. Dios lo quiere. El mundo lo necesita.
* A mí entender, en el llamado diálogo ecuménico se habla mucho; pero nadie escucha al otro.
* El hombre no es un cuerpo Ni un alma. Es una persona humana. Compuesta de alma y cuerpo.
* La Sagrada Escritura, dice: «Mejor es la obediencia que las víctimas» (Reyes 15, 22). Es la ofrenda más grande y agradable a Dios.
* Santa Teresa de Jesús decía que, ante Dios, nuestros santos deseos son realidades. ¡Señor, haznos sacerdotes según tu corazón!
* San Juan Pablo II, en su primera encíclica Redemptor hominis, dice: «La Iglesia quiere servir este único fin: «Que todo hombre pueda encontrar a Jesucristo».
* Del demiurgo se decía que era el constructor del mundo. Los demiurgos contemporáneos dicen que están creando bienestar y fraternidad. Pero no es verdad.
“No hay en la historia universal obra comparable a la realizada por España, porque hemos incorporado a la civilización cristiana a todas las razas que estuvieron bajo nuestro influjo. Verdad es que en estos dos siglos de enajenación hemos olvidado la significación de nuestra historia y el valor de lo que en ella hemos realizado, para creernos una raza inferior y secundaria. En el siglo XVI, en cambio, nos dábamos plena cuenta de la trascendencia de nuestra obra; no había entonces español educado que no tuviera conciencia de ser España la nueva Roma y el Israel cristiano”.
* Los que se alejan de Dios, odian a la inteligencia y la razón. Odiar es su razón de ser.