Mostacicas 128

Don Manuel

Ángeles Custodio - dos niños* El relativismo moral es satánico.

* El satanismo quiere destruir la Iglesia Católica. No lo conseguirán.

* «Quién conoce la verdad ama con pasión» (Santa Ángela de Foligno).

* El diálogo es para buscar la verdad. No para confundir más al personal.

* La máxima intolerancia es lo que diga la mayoría. La oligarquía oculta.

* La dictadura del capitalismo salvaje fomenta la pobreza material y la corrupción de las almas.

* «Amé la justicia y aborrecí la iniquidad, por eso muero en el destierro» (Papa Gregorio VII).

Hispanoamérica. La verdad 127

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Los resultados obtenidos por la providencial Epopeya Evangelizadora, son algo grandioso y único en su género: fe y santidad, lengua y cultura, sangre y héroes (3)

Inmaculada Concepción - con la lunaEspaña y Portugal—digámoslo como es—son los dos únicos Estados Misioneros que, en gran escala, se dedicaron a trasplantar a sus “colonias” la civilización integral de la metrópoli (257).

(257) Decimos “en gran escala”, porque nadie ignora, por ejemplo, la admirable obra de los franceses en Canadá, de resultados tan duraderos. Una personalidad canadiense—el Cardenal Léger—llamaba a la obra colonizadora de la nación hermana en América del Norte el “fait français en Amérique”. “El hecho francés en América—decía el eminente purpurado—ha sido la expresión pura y alta de una verdadera civilización y un esfuerzo de libertad, cuya trama cotidiana fue tejida por un heroísmo que sacaba sus energías de la fe en los valores espirituales del catolicismo romano… ¿Por qué los fundadores de Nueva Francia no se acogieron nunca a la seguridad temporal detrás de los mostradores de una factoría de pieles? Es que estaban convencidos de que su misión respondía a una vocación, y hubieran experimentado un sentimiento de culpabilidad si la tierra entera no hubiera oído su mensaje… Champlain, Jolliet, Marquette, Iberville, La Vérendrye no vinieron aquí para enriquecerse ni para descansar. Las playas de dorada arena no les atraían, dejaban las presas de caza a los indígenas; despreciaban los yacimientos de oro… Una energía indomable los empujaba hasta los extremos de este imperio; el fin que perseguían mantenía en su voluntad y en su corazón una rectitud que parecía suprimir todas las distancias” (Discurso del Cardenal Léger en Springfield (EE. UU.), 23-V-1954, en la Documentation Catholique, 22-VIII-1954).

Y el mismo Padre Santo, Pío XII, ha dado un testimonio bellísimo del “fait français en Amérique”; “El Canadá desde que recibió la buena nueva, que, a precio de su sudor y de su sangre, le llevaban intrépidos misioneros, no podía ser una excepción en esta regla de oro de la economía divina. El día en que Santiago Cartier plantaba la cruz en las orillas del San Lorenzo, y en cada punto donde abordaba, mostrándola con las manos a los salvajes y alzando los ojos al Cielo; el día en que, poniendo en un árbol la imagen de la Virgen, le confiaba la salvación de su expedición, puesta en peligro por la epidemia, Jesús tomaba posesión de vuestra tierra con su cruz y con su Madre… Por iniciativa de Champlain comenzó a sonar allí en 1634, lo mismo que en la madre patria, el toque del Angelus por la mañana, a mediodía y por la tarde…

Hace más de tres siglos que en vuestro país se daba ya el nombre de María al río y al lago, al pico de la montaña y a la bahía, mientras que la devoción a su corazón purísimo iba santificando las familias y los hogares. El primer establecimiento pudo ser poco más que unas toscas cabañas a lo largo de la ribera de un río; pero hasta allí se consagró una capillita a Dios para honrar a la Inmaculada Concepción de María. Espíritus aguerridos fueron penetrando rio arriba, y la ciudad que fundaron fue ciudad de María, y hasta su mismo grito de batalla, frente a los salvajes de la floresta, fue siempre: Ave Purísima. Pero aquellos viejos campeones… no hubieran podido jamás imaginar una escena como la que hoy presenta el Canadá…, miles y miles de fieles reunidos hacen pública profesión de fe; de una fe que es la rica herencia que el Canadá ha recibido de la vieja Francia…” (Radiomensaje al Congreso Mariano del Canadá, 19-VI-1947).

La Iglesia fecunda madre de instituciones, ha sido la gran inspiradora de estos dos Estados Misioneros. Así como en la Edad Media había hecho germinar, con su vital impulso, un Imperio sagrado, brazo secular de la Iglesia, que fuera ejemplo típico de Poderes al servicio total de la Esposa de Cristo, así también, en la Edad Moderna, supo dar aliento y vida a dos naciones misioneras, modelos únicos de Estados que, conscientes del fin último de todos los hombres, se han dedicado a extender la fe cristiana a otros pueblos. Si sacros imperios no hay más que uno en la historia de la Iglesia, el que se llamó Romano Germánico, los Estados Misioneros se han concentrado en la Península Ibérica.

Por ello, Iberoamérica—con algún pequeño país más—es monotipo de tierras de misiones transformadas definitiva y radicalmente en territorios civilizados y cristianos.

 

 

 

 

 

Oración de consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús (1899)

Imagen - Sagrado Corazón de Jesús - Cerro de los Ángeles

Papa León XIII de pieOración compuesta por el Papa León XIII, junto con la Encíclica Annum sacrum (25-5-1899) para consagrar el género humano al Corazón de Jesús. El Papa Pío XI estableció en 1925 que esta consagración se renovara todos los años en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey.

Jesús, dulcísimo Redentor del género humano,
míranos postrados humildemente delante de tu Altar (ante tu Presencia);
tuyos somos y tuyos queremos ser,
y a fin de estar más firmemente unidos a ti,
he aquí que, hoy día, cada uno de nosotros
se consagra espontáneamente a tu Sagrado Corazón.
Muchos, Señor, nunca te conocieron;
muchos te desecharon al quebrantar tus Mandamientos;
compadécete, Jesús, de los unos y de los otros,
y atráelos a todos a tu Santo Corazón.
Sé Rey, ¡Señor!, no solo de los fieles que jamás se separaron de ti,
sino también de los hijos pródigos que te abandonaron;
haz que vuelvan pronto a la casa paterna,
no sea que perezcan de miseria y de hambre.
Sé Rey de aquellos a quienes engañaron opiniones erróneas
y desunió la discordia;
tráelos al puerto de la Verdad y a la unidad de la Fe,
para que luego no quede más que un solo rebaño y un solo Pastor.
Sé Rey de los que aún siguen envueltos
en las tinieblas de la idolatría o del islamismo.
A todos dígnate atraerlos a la luz de tu Reino.
Mira, finalmente, con ojos de misericordia,
a los hijos de aquel pueblo, que en otro tiempo fue tu predilecto;
que también descienda sobre ellos, como bautismo de redención y vida,
la sangre que reclamó un día contra sí.
Concede, Señor, a tu Iglesia incolumidad y libertad segura,
otorga a todos los pueblos la tranquilidad del orden;
haz que del uno al otro polo de la tierra resuene esta sola aclamación:
«Alabado sea el Divino Corazón,
por quien hemos alcanzado la salvación;
a él gloria y honor, por los siglos de los siglos».
Amén.

Dominicas 120

El Párroco

Padre Pío con el Cuerpo de Cristo* «Anhelaba que España encontrándose a sí misma, pudiera cumplir su misión providencial en la historia del mundo. Pueda conocer y amar la vocación heroica y providencial de una estirpe a la que España supo tan generosamente corresponder» (Pío XII).

* En el Régimen Político de Franco -el hombre más alabado por la Iglesia Católica en los últimos siglos, durante su vida y después de muerto- no había leyes de divorcio, aborto, eutanasia… todos sus leyes estaban fundamentada en la Doctrina Social y Política del Magisterio de la Iglesia.

* Vi a unos niños que jugaban a ser «prehistóricos». Estaban entusiasmados. Ya les pasó la fiebre. Son cosas que han visto en los medios de difusión. Y lo repiten. Es muy peligroso. A los niños debemos formarlos en el «presente». Que no confundan las fantasías que ven, con la realidad de las cosas.

* Le oí decir al obispo Don José Guerra Campos que San Agustín dijo: «Ama y haz lo que quieres». No lo que quieras. Si uno ama, debe hacer lo que quiere, movido por el amor. El lema del fundador del satanismo, Aleiste Crowley, es: «Haz lo que quieras». Quien ama a Dios y al prójimo, no caerá en las redes de satanás.

* Participé en la procesión del Corpus Christi de la parroquia de San Francisco de Paula. Nuestro Señor Jesucristo gozaba la mar de contento. Piedad, cantos, banda de música de cornetas y tambores. Niños, jóvenes, mayores. Jesús paseó triunfante por las calles de Barcelona. Sólo una voz discordante en todo el recorrido. En un catalán adulterado: ¡Fuera fascistas! Una loca, para encerrar en el manicomio.