¿A qué nos lleva el desterrar la religión de la vida civil?

Papa Pío IXEn el punto que es desterrada de la sociedad civil la Religión, y repudiada la doctrina y autoridad de la divina revelación, queda oscurecida y aun perdida hasta la misma legítima noción de justicia y del humano derecho, y en lugar de la verdadera justicia y derecho legítimo se sustituye por la fuerza material, véase por aquí claramente que movidos de tamaño error, algunos despreciando y dejando totalmente a un lado los certísimos principios de la sana razón, se atreven a proclamar “que la voluntad del pueblo manifestada por la opinión pública, que dicen, o por de otro modo, constituye la suprema ley independiente de todo derecho divino y humano; y que en el orden público los hechos consumados, por la sola consideración de haber sido consumados, tienen fuerza de derecho”. Mas, ¿quién no ve y siente claramente que la sociedad humana, libre de los vínculos de la religión y de la verdadera justicia, no puede proponerse otro objeto que adquirir y acumular riquezas, ni seguir en sus acciones otra ley que el indómito apetito de servir a sus propios placeres y comodidades?

Pío IX, encíclica Quanta cura

Hitos 168

Isabel

Doctrina comprehensivas

Jesús con los dos Discípulos camino EmaúsRawls, en su primera obra Theory of justice intenta ofrecer un orden político que haga posible la convivencia pacífica de distintas concepciones de bien, es decir, de lo que él llama distintas doctrinas comprehensivas. Una doctrina comprehensiva, recordemos, es aquella según la que cada ciudadano organiza su vida a partir de su idea de bien. (José Luis Widow Lira – VERBO)

Liberalismo y matrimonio

Todavía más, en el “Syllabus” se condenan estos otros errores: “El vínculo del matrimonio no es indisoluble por derecho natural, y en varios casos puede sancionarse por la autoridad civil el divorcio propiamente dicho” (Proposición LXVII). Asimismo: “Por virtud del contrato meramente civil puede tener lugar entre los cristianos el verdadero matrimonio; y es falso que o el contrato de matrimonio entre los cristianos es siempre sacramento, o que el contrato es nulo si se excluye el sacramento” (Proposición LXXI). El liberalismo niega la sacramentalidad del matrimonio para los cristianos, así como la indisolubilidad del mismo. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El gremio protege

El gremio protege a sus miembros profesionales de la desaforada competencia liberal, de manera que los más fuertes no acaban simplemente absorbiendo a los más débiles, al modo de un darwinismo económico, sino que se regula para que cada miembro pueda ganarse su sustento, y por tanto, no tiende a concentrar la propiedad en unas pocas manos, tal como hace el mecanismo de libre concurrencia capitalista. (Javier de Miguel – VERBO)

Temor y vicios (100)

Con mucha frecuencia habla el Señor en la Escritura del rigor de sus juicios y del Infierno, y de la multitud de los que en él se precipitan. ¿Para qué? Para que el temor nos desprenda de los vicios, de las pasiones, de las ocasiones y de esta suerte alcancemos derecho a esperar la salvación, que no es concedida sino a los que permanecieron en la inocencia o a los penitentes que confían pero entre temores. (Jaime Solá Grané)

El Cardenal Marx

Respecto al acalorado debate en curso dentro de la Iglesia referente al matrimonio, critica el autor las propuestas del cardenal Richard Marx, Presidente de la Conferencia Episcopal alemana, quien busca nuevas soluciones pastorales para las personas divorciadas y vueltas a casar. Señala que las Iglesias occidentales quieren imponer supuestas soluciones “teológica y pastoralmente responsables” que contradicen las enseñanzas de Jesús y del Magisterio de la Iglesia. (Ignacio Barreiro – VERBO)

La mujer

Edith Stein

Lo más importante debe ser que la Sagrada Eucaristía ocupe el centro de la vida, que el Salvador eucarístico sea el centro de la vida, que cada día brote de su mano y se ponga en su mano, que en todas las situaciones se aconseje por él. Para eso Dios aprovechará la mejor ocasión para hacerse presente con claridad en los corazones, para formar las almas y sus órganos y hacer indudablemente visible y audible lo supraterreno.

Pensamiento reaccionario

Resultaba visible en la obra de Enrique Tierno Galván, Tradición y modernismo, cuyos planteamientos luego tendrían continuidad en el discutible libro de Javier Herrero, Los orígenes del pensamiento reaccionario español, o en la producción de Antonio Elorza Domínguez. Un eclosión, pues, del pensamiento de izquierda que bebía en fuentes muy diversas: Marx, Lenin, Lukács -cuyo Asalto a la razón hizo auténticos estragos-, Goldman, Althusser, Mao, Marcuse, Adorno, etc, etc. (Pedro Carlos González Cuevas – RAZÓN ESPAÑOLA)

 

 

Sabaticas 109

El Consiliario

Jesús se aparece a María* «El liberalismo es la idolatría de la libertad, identifica con la liberación, ha generado en la historia contemporánea errores y revoluciones que siguen siendo actuales en el momento presente» (Danilo Castellano).

* No me vengan con cuentos. Yo tengo amigos y antiguos alumnos, que se han consagrado a Dios, en distintas partes del mundo, atendiendo a los más pobres y abandonados de los «grandes» de este mundo. No mientan y vayan a las misiones de la Iglesia Católica.

* Los «buenos» de nuestros días quieren que todos seamos «libres». Hay que liberarse de todas las obligaciones. Hacer lo que nos dé la gana para conseguir nuestro bienestar. Eso de la verdad y del bien son «mitos» prehistóricos. Y el infierno también, claro. Mienten como respiran.

* Voy por un ancho pasillo, en el hueco de la entrada, veo a un joven matrimonio atendiendo a su bebé. Me acerco y contemplo a dos gemelas de tres meses, angelitos del Cielo. La mamá me dice: padre, me paso mucho tiempo mirándolas a los ojos, ellas hacen lo mismo. No les digo nada ¡es maravilloso! El padre, asiente.

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La Madre María Félix (15)

La Madre María Félix y la Eucaristía

Sin título 5En estas fechas de Pascua, son muchos los niños que se acercan a recibir su Primera Comunión. También la Madre María Félix recibió un día a Jesús por primera vez y en ese primer encuentro Él le concedió una gracia extraordinaria. Ella misma escribiría más tarde: «El Señor tomó posesión de mi alma en aquel día para siempre». Su amor a Jesús sacramentado fue creciendo a lo largo de los años y se hizo expansivo, llevándola a desear que todos los hombres conociesen el amor del Señor en el misterio eucarístico. En esta carta a una sobrina suya se refleja este amor, al tiempo que se advierte el eco de la meditación de la Encarnación de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio:

Con mucho gusto te regalo la medalla de mi Primera Comunión con motivo del mismo feliz día tuyo. Solo siento que es muy sencillita. (…) Yo también te quiero mucho, mi pequeña, y con igual gusro que te doy mi medalla de Primera Comunión te daría mi medalla de Profesión Religiosa, si el Señor te concediese algún día la inmensa gracia de la vocación religiosa.

Yo creo que sabes muy bien qué es eso de comulgar. Mira, pequeña, un ruso llamado Gagarin hace un par de días ha dado un pequeño salto de la Tierra al espacio. Ha sido sólo un pequeño salto. Todavía no ha ido a la Luna, ni a Marte, ni a otro astro; pero se ha dado cuenta de que el espacio es inmenso y que está poblado por muchos astros y que la Tierra que habitamos, vista desde el espacio, es como un globo de colores -el azul del mar, el rojo de la tierra, el verde de los bosques, el blanco de los hielos- iluminado por el Sol. Pero un globo chiquito. Y Gagarin y los sabios que han logrado este salto del hombre al espacio se preguntarán: ¿Quién puso en el espacio a ese globito tan bello que se llama Tierra y a ese tan brillante que se llama Sol y a tantos otros que van siguiendo siempre una misma ruta en el espacio como si fuesen trenes que marchasen sobre unos raíles? Yo no sé si a Gagarin le han hablado en Rusia de Dios y si los sabios que lo han lanzado al espacio conocerán a Dios, pero estoy segura de que, a medida que vayan descubriendo esas maravillas que no han sido creadas por el hombre, caerán de rodillas y adorarán a Dios Creador, Conservador y Señor de todo lo que existe en el Universo. Ese Dios tan grande, cuya grandeza conocemos más de día en día a medida que la ciencia progresa, se fijó un día en ese globito bello que Gagarin ha visto desde el espacio cósmico, y como vio a los hombres que lo habitaban, quiso ser hombre como los habitantes de la Tierra y nació chiquito en la cueva de Belén. Y el Niño Jesús, que es Dios hecho hombre, creció y nos enseñó todo lo necesario para que nuestra alma dé un salto mucho más grande que el de Gagarin: el salto al Cielo en donde Él está y en donde siempre seremos felices. Y cuando ya nos lo hubo enseñado y nos hubo abierto las puertas del Cielo, tenía que despedirse de nosotros y, como nos ama mucho, no quiso dejarnos solos.

¿Y sabes qué hizo? El que es más sabio y más bueno que todos los sabios del mundo, inventó una cosa más estupenda y maravillosa que la creación de todos los astros y de sus órbitas, un milagro formidable: quedarse Él en la tierra bajo la blanca forma de la Eucaristía para estar cerca de nosotros en rodos los Sagrarios del mundo y, más cerca todavía, dentro de nosotros mismos por la Sagrada Comunión. Seguro que Gagarin y los sabios que lo lanzaron al espacio no pueden dudar que Dios haga esa maravilla después de haber visto un poquito las inmensas maravillas que Él ha esparcido por el espacio. Pero yo creo que la mayor maravilla de Dios es que nos ama mucho, como Padre y como amigo. Que te ame a ti no me maravilla tanto, pero que nos ame a todos los que andamos por el mundo, justos y pecadores, esto sí que es algo muy grande.

Pues a este Dios tan bueno, tan amoroso, tan Padre, vas a recibir en tu corazón cuando comulgues, todas las veces que comulgues. Pídele mucho por tus padres, por tus abuelos, por todos los que te aman, y pídele por la Compañía en que tu tía monja le sirve, para que siempre le amemos, le sirvamos y le sepamos hacer amar de todas las gentes. En tu día estaré muy unida a ti. Envíame un recordatorio de tu Primera Comunión. Yo te envío un Rosario y un librito y todo mi cariño.

“Te quiere mucho, tu tía”.