Hispanoamérica. La verdad 114

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Sentido misionero de la conquista y colonización de América (34)

Falanges de misioneros heroicos realizaron el ideal de la conquista, atrayendo a la luz de nuestra fe a millones de paganos

Nuestra Señora de Copacabana - BoliviaHablando a Bolivia había recordado el Papa la misión evangelizados y divina de los apóstoles hispanos: “Legiones de misioneros heroicos—había dicho—que regaron con el sudor y hasta con su sangre esa tierra bendita, tan feraz para el cristianismo y tan amada de la Madre de Dios”.

En seguida oiremos a Pío XII encomiar—esta vez en un radiomensaje a Guatemala—la labor que podríamos llamar “humana” de los misioneros.

Pues no hay que olvidar que a muchas regiones incultas, menos ricas, menos salubres, o más apartadas que el resto del territorio no llegaban los colonos, sobre todo al principio. Allí sólo se atrevían a, acercarse los heroicos religiosos en busca del preciado tesoro de las almas. En convivencia entonces con las tribus salvajes, desarrollaban una tarea civilizadora portentosa. Careciendo, como carecían en aquellos parajes, de la ayuda valiosa del elemento seglar, no sólo debían enseñar la fe a los indios, como hacían en todas partes, pero aun los elementos fundamentales de toda vida social y culta. A menudo, el predicador, al bajar del púlpito, se veía obligado a convertirse en carpintero o albañil, en maestro o cirujano. Y aun en ciertas ocasiones, los misioneros no pudieron evitar el hacer las veces de alcalde, juez de paz o sobrestante de trabajos vecinales.

Remesal, en su Historia de Chiapa y Guatemala, ha dejado consignada la ímproba labor que los Padres Dominicos hubieron de desplegar en aquellos países de Centroamérica para atraer a sus moradores a la vida social.

“¿Quién dirá lo mucho que trabajaron y padecieron los Padres de esta sagrada religión en asentar tos pueblos, edificar las casas, hacer las iglesias y todo lo demás necesario para una república? Ellos eran los que tiraban los cordeles, medían las calles, daban sitio a las casas, trazaban las iglesias, procuraban los materiales, y, sin ser oficiales de arquitectura, salían maestros aventajadísimos en edificar. Cortaban los haces de caña por sus manos, formaban los adobes, labraban los maderos, asentaban los ladrillos, encendían el horno de cal, y a ningún ejercicio, por bajo que fuera, se dejaban de acomodar. ¡Qué de cansancio, sudor, pesadumbre y enfados padecieron por fundar estos lugares, y muchas veces, después que los tenían asentados, en saliéndose el Padre, se volvían los moradores al monte, y era menester volverlos a juntar de nuevo, llamarlos, acariciarlos, ponerles en sus casas nuevas, derribarles las antiguas, deshacer los sitios de su antigua superstición!”.

Y el P, Grijalva narra, con entusiasmo no disimulado, cómo los frailes de las principales Órdenes apostólicas de aquel entonces desarrollaron semejantes funciones en el inmenso imperio mejicano.

“No se puede ponderar lo que las tres religiones de San Francisco, Santo Domingo y San Agustín hicieron en este Reino (Nueva España).

Formaron sus pueblos en tan buena disposición, que son hoy hermosísimas ciudades; y aunque la fábrica de las casas no es muy grande, la planta de los pueblos es tan buena como si la hubieran fundado grandes artífices: calles, plazas, entradas y, salidas. No se puede ponderar lo que las tres religiones hicieron en este reino en todas materias, pues no sólo se les debe la doctrina sobrenatural, sino que también les enseñaron las costumbres morales y políticas; en fin, todo aquello que es necesario para la vida humana, porque la gente estaba tan inculta, que ni comer sabían, ni vestirse, ni hablarse, a los menos con cortesía; y todo lo han enseñado las tres religiones en esta tierra, con tanta perfección que hoy compiten en religión y policía con toda Europa”.

 

 

 

 

Mostacicas 115

Don Manuel

Santa Cena - Institución Eucaristía* El «día a día» es el camino a la eternidad.

* El amor a Dios nos hace juzgar siempre con verdad.

* Si no tenemos principios morales nos rebajamos a animales.

* A la tristeza desordenada se la vence con la alegría cristiana.

* La democracia moderna, la que hoy impera, es ateísmo político.

* En el mundo hay cuatrocientos mil sacerdotes que viven como Cristo enseñó.

* Nunca viviremos en el futuro. Viviremos eternamente en el Cielo o en el Infierno.

Oración a la divina misericordia

Santos Ángeles - Divina MisericordiaEsta nueva y antigua devoción tomó incremento a raíz de las apariciones del Señor a santa Faustina Kowalska en los años 1931-1938, en Polonia. Insiste la santa en la ilimitada confianza en Cristo y en las obras de misericordia. Santa Faustina Kowalska nos ha dejado la siguiente plegaria.

Señor de gran misericordia e infinita bondad, hoy la humanidad grita desde el abismo de su miseria invocando tu compasión, Señor, y clamando con vibrante voz en su abatimiento. Dios de bondad, no rechaces la oración de los desterrados de este mundo.

Señor de infinita bondad, que conoces a fondo nuestra miseria y sabes que no podemos levantarnos hacia ti con nuestras fuerzas, te suplicamos que nos prevengas con tu gracia y multipliques sobre nosotros tu misericordia a fin de que cumplamos fielmente tu santa voluntad en el curso de toda nuestra vida y en la hora de nuestra muerte.

La omnipotencia de tu misericordia nos defienda de los ataques de los enemigos de nuestra salvación, de manera que, como hijos, esperemos confiadamente tu última venida en el día sólo de ti conocido, con la esperanza de obtener, miserables como somos, todo aquello que nos fue prometido por Dios. Él es nuestra esperanza y a través de su corazón misericordioso, como por una puerta abierta, estamos seguros de entrar en el Paraíso.

Sintonía con la Jerarquía 172

Papa Francisco

Jesús con la Cruz acuestas camino al CalvarioVino para servir y no para ser servido; nos enseñó que no es grande quien tiene, sino quien da. Fue justo y dócil, no opuso resistencia y se dejó condenar injustamente. De este modo, Jesús trajo al mundo el amor de Dios. Solo así derrotó a la muerte, al pecado, al miedo y a la misma mundanidad, solo con la fuerza del amor divino. Todos juntos, pidamos hoy en este lugar, la gracia de redescubrir la belleza de seguir a Jesús, de imitarlo, de no buscar más que a Él y a su amor humilde. Porque el sentido de la vida en la tierra está aquí, en la comunión con Él y en el amor por los otros. ¿Creen en esto?

Cardenal Juan José Omella

Con buena voluntad, se pueden encontrar muchas fórmulas posibles que garanticen la libertad de las familias para escoger el proyecto pedagógico que prefieran: desde el modelo de un cheque escolar que no subvencione a los colegios, sino a las familias, pasando por profundizar en el actual modelo del concierto educativo en colegios, u otros modelos en que el Estado financie el 100% del coste por alumno en todos los colegios.

Cardenal Carlos Osoro

Hay personas que no tienen conocimiento de que Dios las quiere, ignoran la llamada del Señor, la dignidad de su vida, y su existencia está marcada por la banalidad, viven sin ideales, sin horizontes. No perciben el amor de Dios. Las hay también con un conocimiento falso de Dios, que pierden el sentido de los acontecimientos y falsean y camuflan la verdad de su vida entreteniéndose en opiniones secundarias. Tampoco perciben el amor de Dios. Y hay quienes conocen verdaderamente a Dios, se han dejado amar por Él.

Cardenal Robert Sarah

Queridos jóvenes cristianos, si es permisible que un “anciano”, como san Juan, les hable directamente, también yo les exhorto, y les digo, ¡han vencido al Maligno! Luchen contra cualquier ley contra la naturaleza que se les imponga, y que oponga cualquier norma contra la vida, contra la familia. ¡Sean de aquellos que toman la dirección opuesta! ¡Atrévanse a ir en contra! Para nosotros, cristianos, la dirección opuesta no es un lugar, es una Persona, es Jesucristo, nuestro Amigo y nuestro Redentor. Una tarea les es especialmente encomendada: salvar al amor humano de la deriva trágica en la que ha caído: el amor, que ya no es el regalo de uno mismo, sino sólo la posesión del otro, una posesión a menudo violentamente tiránica. En la Cruz, Dios se reveló a sí mismo como “ágape”, es decir, como un amor que se entrega a la muerte. Amar de verdad es morir por el otro.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Frente a esta situación las familias cristianas están llamadas a ser una unidad de resistencia y se han de organizar como minorías creativas donde florezca la cultura de la vida y la civilización del amor. La respuesta a una sociedad cada vez más violenta, incluida la violencia doméstica y la violencia a la mujer, no está en el debilitamiento de la familia, ni menos todavía en el propiciado multiculturalismo.

Obispo Thomas Daly

“Volvernos al Señor en oración por nuestros líderes políticos, confiándolos especialmente a la intercesión de Santo Tomás Moro, un servidor público que prefirió morir a manos de las autoridades civiles antes que abandonar a Cristo y a la Iglesia”. “También recemos por los no nacidos y por todas las embarazadas”.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (89)

El primero brota del agnosticismo y tiende a demostrar que hay en la religión, principalmente en la católica, tal virtud vital, que persuade a cualquier psicólogo y lo mismo a todo historiador de sano juicio, que es menester que en su historia se oculte algo desconocido. A este fin urge probar que la actual religión católica es absolutamente la misma que Cristo fundó, o sea: no otra cosa que el progresivo desarrollo del germen introducido por Cristo.