


04 lunes Mar 2019
Posted in Oraciones



04 lunes Mar 2019
Posted in Hispanoamérica. La verdad
Una Epopeya misionera
Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R
Sentido misionero de la conquista y colonización de América (28)
La Virgen, clave de América cristiana y testigo amoroso de la piedad y espíritu misionero de los civilizadores del Nuevo Mundo
¿Cuál fue el resultado de la eficaz y providencialísima intervención de la Virgen en la evangelización prodigiosa de tantos pueblos? Que aquellas razas se convirtieran en devotísimas naciones marianas, que hoy todavía arden en amor a su Madre celestial, siguiendo las marcadas huellas de sus progenitores.
Las almas sencillas de los nativos aprendieron en seguida de la boca del misionero y del conquistador el nombre sagrado de María. Vieron con ojos admirados a los hombres blancos, a quienes reconocían como superiores, elevar preciosos monumentos a aquella Virgen hermosa, Madre de su Dios. Acostumbráronse a llamar a sus ríos y a sus montes—bautizados hasta entonces profanamente—con las invocaciones de la Reina nueva, según la denominación adoptada por los descubridores. Vieron a la excelsa Señora honrada y amada por todos. Los nobles hidalgos al igual que los sufridos pecheros, no se avergonzaban de manifestar externamente la tierna devoción que profesaban a aquella Virgen Santa. Y así aprendieron ellos, los sencillos indios, a invocar y amar a la Reina del Cielo. Honraban quizá a la Madre sin conocer apenas al Hijo. Pero pronto ella les llevará, con sus dulces y maternales inspiraciones, a la luz de Jesucristo y a la purificación de sus almas en las aguas del Bautismo. En general, los dóciles aborígenes de América fueron presto, como Juan Diego, devotísimos de la Reina de los Ángeles. Y con ellos, los pueblos y las aldeas indígenas, las tribus y las razas, las ciudades construidas por los blancos y las naciones y virreinatos, y todo el continente fue pronto la “tierra de María”, como ha dicho Su Santidad San Juan XXIII
* * *
Pío XII no podía recorrer todos los capítulos de la extensa historia mariana del Nuevo Mundo. Tarea, por otra parte, innecesaria para mostrar un hecho por demás conocido. Pero, cuando la oportunidad se presenta, siempre hay en las palabras del Papa una alusión cariñosa a aquella filial devoción a la Virgen María de los españoles de la conquista.
Se reúne el I Congreso Mariano chileno en Concepción, ciudad elegida como sede de la asamblea por su relevante significado en la historia de Chile, y por conmemorarse precisamente ese año el IV centenario de la fundación de la misma. Pío XII entonces, en unas cuantas líneas, traza la historia mariana de la ciudad de Concepción, iniciada ya al ponerse, la primera piedra y al ser bautizada por Valdivia con el nombre de la excelsa prerrogativa de Nuestra Señora.
“Mas he ahí, casi en el mismo centro del país, a la “Metrópoli del Sur”, la “Perla del Bío Bío”, la “pura y limpia Concepción del Nuevo Extremo” (209), la que en su nombre, en su escudo y en su historia, es toda ella una evocación mariana; la que sube al cerro para arrodillarse ante su Inmaculada o baja a su catedral para postrarse ante su Virgen titular, o se reposa entre las penumbras místicas de San Agustín haciendo compañía a su Virgen del Carmen, o va a dar las gracias a Nuestra Señora de las Nieves, recordando la salvación del Imperio, o vuelve, y vuelve sin cansarse, a su queridísima Virgen del Boldo, a Nuestra Señora del Milagro, para renovarle su voto con el corazón siempre henchido de gratitud. Porque ha sido Ella la que tantas veces, en tantos siglos, la ha protegido, cuando se desencadenaban los temblores de la tierra, los furores del mar o la rabia iracunda de sus potentes y aguerridos enemigos (210).
(210) Concepción, destruida ya varias veces por los fieros indios de los contornos, quedó casi completamente arruinada por los terremotos de 1751 y 1835, pero presto fue reconstruida por sus laboriosos habitantes, con la ayuda de María, que nunca la ha abandonado.
(Radiomensaje al I Congreso Mariano Nacional de Chile, 31-XII-1950.)
04 lunes Mar 2019
Posted in Mostacicas
Don Manuel
* Las medias verdades son satánicas.
* En esta vida temporal nos jugamos la vida eterna.
* El humilde siempre será bien visto por Dios y por los hombres.
* Los que algunos llaman «buenismo», a otros les parece «malisno».
* Lo más importante de nuestra vida cristiana es la santidad, ser santo.
* Creo que al despotismo democrático debemos redefinirlo: Satanismo, demoniaco.
* «Hace tiempo comprendí que tus preceptos los fundaste para siempre» (Salmo 119, 152).
03 domingo Mar 2019
Posted in Artículos - Contracorriente
Se reactiva, una vez más, el debate sobre la eutanasia. El jurista José Miguel Serrano aporta en un artículo en La Razón algunas claves del asunto:
“Se ha presentado como la última libertad. La de lograr que un médico, encargado por el sistema sanitario de todos los controles, acepte la voluntad expresa de alguien de que le maten o interprete una voluntad expresada anteriormente, siempre que se cumplan dos condiciones: enfermedad con sus adjetivos o discapacidad con los suyos.
La experiencia del derecho comparado prueba que una vez que se legalice la eutanasia progresivamente los adjetivos de la enfermedad será menos graves en la observación de los médicos y las discapacidades menos profundas. También que, con el tiempo, tenderá a facilitarse la interpretación de la voluntad, de forma que las voluntades no explícitas pasarán a considerarse en los incompetentes, si las condiciones del beneficio se hacen patentes a los médicos, quienes progresivamente pueden ser seducidos por la muerte.
La legalización de la facultad médica de matar a un paciente tiene dos efectos fundamentales. El primero es evidente. Los límites al rechazo del tratamiento por parte del paciente, la limitación de la dosis paliativa a sólo el fin paliativo se diluyen. No la lex artis, sino la propia legislación de derechos fundamentales refuerzan la tendencia al rechazo de medios indicados que, sin ser extraordinarios, retrasen en lo más mínimo la voluntad de morir.
El segundo es que en el acto médico se transforma el sentido del non nocere, del no dañar. Matar directamente, intencionalmente, sustituir el acto suicida de quien tiene voluntad suicida de una forma eficaz, humanitarista, aséptica no será ya un daño sino el cumplimiento de “la última libertad”. Los límites objetivos a los poderes médicos se diluyen. La perversión que se introduce en el sistema sanitario es completa. El médico se vuelve el encargado de administrar la muerte intencional, él debe tramitarla y procurarla, buscar los elementos que permitan el acto homicida compasivo y cumplimentar el requisito burocrático de que un colega ratifique el diagnóstico, que será, ya lo hemos visto, progresivamente más amplio.
Por supuesto se tolerará de momento al médico excéntrico que, sin estar seducido por la muerte, entienda que el viejo límite hipocrático, que definía el sentido de la profesión médica, sigue teniendo vigencia. Pero veremos, también lo hemos visto en supuestos como el aborto, como estos médicos que se niegan a ver el beneficio que la ley impone serán progresivamente incomprendidos y marginados, pues la voluntad del legislador es realizar ese derecho, el derecho a que el sistema sanitario te mate”.
(CRISTIANDAD)
03 domingo Mar 2019
Posted in Artículos - Contracorriente
Sagrado Corazón de Jesús, Corazón del Dios hombre, Redentor del mundo: España, pueblo de tu herencia y de tus predilecciones, se postra hoy reverente ante ese trono de tus bondades que para ti se alza en el centro de la Península.
Todas las razas que la habitan, todas las regiones que la integran, han constituido en la sucesión de los siglos, y a través de comunes azares y mutuas lealtades, esta gran Patria española, fuerte y constante en el amor a la religión y en su adhesión a la santa Iglesia.
Siguiendo la tradición católica de nuestro pueblo y continuando gozosos la historia de fe y devoción a tu divina Persona, confesamos que tú viniste a la tierra a establecer el Reino de Dios en la paz de las almas redimidas por tu Sangre, y en la dicha de los pueblos que se rijan por tu santa Ley. Reconocemos que tienes por blasón de tu divinidad conceder participación de tu poder a los que gobiernan los pueblos, y que de ti reciben eficacia y sanción todas las leyes justas, en cuyo cumplimiento estará el imperio del orden y de la paz.
Tú eres el camino seguro que conduce a la posesión de la vida eterna; luz inextinguible que alumbra los entendimientos para que conozcan la verdad y el principio propulsor de toda vida y de todo legítimo progreso social, y en ti y en el poderío y suavidad de tu gracia se afianzan todas las virtudes y heroísmos que elevan y hermosean el alma.
¡Venga, pues, a nosotros tu santísimo Reino, que es Reino de justicia y de amor! ¡Reina en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de la ciencia y de las letras y en las leyes e instituciones patrias!
Gracias, Señor, por habernos distinguido como defensores de tu fe y misioneros de tu Evangelio por los confines del mundo. ¡Que tu Providencia amorosa nos conserve la integridad de nuestras creencias, la sed amorosa de evangelización y la unidad religiosa de nuestra Patria!
Desde estas alturas que para ti ha elegido España como símbolo del deseo que la anima de que presidas todas nuestras empresas, bendice al mundo del trabajo para que reine en él la armonía, el bienestar y la paz, con la implantación de la justicia social y el triunfo de la caridad entre todos.
Bendice a los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, brazos armados de la patria, para que, en la lealtad de la disciplina y en el valor de sus armas, sean siempre salvaguardia de la nación y defensa del derecho.
Bendice a todos los españoles, que unidos en la cordialidad de unos mismos santos amores a la religión y a la patria, queremos renovarte la consagración de nuestra vida, pidiéndote, como premio de ella, el morir en la seguridad de tu amor y en el regazo de tu Corazón adorable. ¡Así sea!