* Franco reconstruyó miles de iglesias, seminarios y noviciados, casas religiosas que destruyeron los progresistas de los sin Dios. ¡Franco Santo!
* Ninguna ideología política resuelve ningún problema. Necesitan el relativismo para existir. El lío como dicen los jóvenes.
* La familia es una sociedad instituida inmediatamente por Dios. El diablo y sus secuaces quieren destruirla.
* No seamos presuntuosos. Las miserias que vemos en los demás las tenemos los otros en grado supremo. Pero somos hijos de Dios por su gracia.
* Efectivamente, de lo que aquí trata Jesús es del pecado de endurecimiento y obstinación que por falta de las disposiciones necesarias (arrepentimiento, propósito de la enmienda), no puede perdonarse, como no se perdonan tampoco los pecados del que va a confesarse con la intención de no manifestar al sacerdote uno de sus pecados mortales.
* ¿Qué es la inhabitación del Espíritu Santo en el alma? La inhabitación del Espíritu Santo es la presencia del Espíritu Santo en el alma del cristiano que está en gracia de Dios.
* ¿Qué son los dones del Espíritu Santo? Los dones del Espíritu Santo son perfecciones sobrenaturales que Dios nos concede para obedecer dócilmente sus inspiraciones y facilitarnos el ejercicio de las virtudes cristianas.
La hora presente la vivimos los españoles de cara al futuro. Cierto es que la herencia gloriosa de nuestra tradición nacional no puede rechazarse, porque el pueblo que así lo hiciera se suicidaría en espíritu. La tradición debe inspirar la tarea de fijar el mañana español, cimentar sobre fundamentos estables sus conquistas, animar sus instituciones y marcarlas con la huella de su peculiar originalidad. Pero todo esto dista mucho de la solución simplista del «aquí no pasó nada». Un cuarto de siglo es tiempo demasiado largo para que los españoles podamos todavía detenernos a mirar hacia atrás. La Historia no retrocede. Por esto, la tarea de hoy consiste en crear las condiciones que hagan viable y duradera esa continuidad. El imperativo de esta hora es del signo categóricamente instaurador.
* El liberalismo es toda inmoralidad, porque en su proceso histórico ha cometido y sancionado como lícita la infracción de todos los mandamientos.
* “Si algún día la Divina Providencia me abre de nuevo las puertas de la Patria, para mí no habrá partidos, no habrá más que españoles” (Carlos VI).
* “Las sociedades humanas sólo podrá curarla el retorno a la vida y a las costumbres cristianas, ya que, cuando se trata de restaurar las sociedades decadentes, hay que hacerlas volver a sus principios” (León XIII).
* “Baste lo hecho para mostrar claramente por cuántos caminos la doctrina de los modernistas conducen al ateísmo y a suprimir toda religión” (San Pío X).
* Para fomentar los dones del Espíritu Santo en el alma es necesario que antes hayamos domado las pasiones desordenadas y los vicios, por medio de la práctica de la prudencia, la humildad, la obediencia, la mansedumbre y la castidad.
* San Mateo, San Marcos, San Lucas y el apóstol San Pablo en su carta a los Hebreos, transmiten las palabras del Señor: «Cualquier pecado o blasfemia les será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. “Quien hablare contra el Espíritu Santo no será perdonado ni en este mundo ni en el otro” (Mt 12, 31-32).
* Estas palabras del Señor se han de estudiar en su contexto, ya que parece contradecirse pues Él mismo dio a los Apóstoles el poder para perdonar todos los pecados.
«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?» Ellos les contestaron: «Sí». Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Mossèn Manel
* El marxismo, más que una doctrina social, es un sistema económico, es directamente un ateísmo agresivo y brutal.
* “De vosotros, Pastores, los fieles de vuestros países espera y reclaman ante todo una cuidadosa y celosa transmisión de la verdad sobre Jesucristo” (San Juan Pablo II).
* “Los liberales no quieren reconocer el Magisterio de la Iglesia, como único autorizado por Dios para proponer a los fieles la doctrina revelada y determinar su sentido genuino” (Sardá y Salvany).
* Liberalismo, que es herejía y las obras liberales, que son obras hereticales, son el pecado máximo que se conoce en el código de la ley cristiana.
* El don de temor inclina nuestra voluntad al respeto filial de Dios; nos aparta del pecado porque es una ofensa a Dios y nos hace esperar en los poderosos auxilios divinos.
* No se trata del temor servil que nos da recordar nuestros pecados, ni tampoco del miedo del infierno, sino del temor reverencial y filial que nos mueve a huir de todo lo que pudiera ser ofensa de Dios.
* Las virtudes sobrenaturales nos capacitan para los actos normales de la vida cristiana, mientras que los dones del Espíritu Santo nos capacitan para actos extraordinarios y heroicos.
El siglo XIII es el del gran apogeo de la Escolástica. Se caracteriza por el triunfo del sistema especulativo, basado en la dialéctica estricta, por el predominio del aristotelismo y por la actuación decisiva que tomaron las Órdenes mendicantes en las discusiones escolásticas.
Fueron grandes escolásticos Alejandro de Hales, San Buenaventura, San Alberto Magno y Santo Tomás de Aquino.
El primer escolástico franciscano que consiguió una cátedra en París (en el año 1231), fue Alejandro de Hales. Su obra principal fue la “Summa universae Theologiae”. Murió en el año 1245. Ha pasado a la historia con el nombre »Doctor Irrefragabilis».
San Buenaventura (1221-1274) nació en Viterbo; su nombre de pila era Juan. A los cuatro años fue curado por San Francisco de Asís, quien le dio el nombre de Buenaventura. Entró en la Orden franciscana y fue discípulo de Alejandro de Hales. Desde 1247 a 1257 enseñó teología en el colegio franciscano de París, al mismo tiempo que Santo Tomás enseñaba en el de los dominicos.
San Buenaventura fue general de los franciscanos de 1257 a 1273. Sus obras teológicas se distinguen por una dialéctica clara y concisa y por una unción, misticismo y belleza que lo hacen uno de los autores más leídos del siglo de oro de la Escolástica. Era conocido como el “Doctor Seráfico”.
– SAN ALBERTO EL MAGNO
San Alberto Magno, nacido en Lavingen de Suavia (Alemania), es una gloria insigne de la Orden de Predicadores. Enseñó Teología en varios colegios de la Orden. En 1245 se trasladó a París, donde obtuvo el grado de Maestro y se dedicó a la enseñanza, con tal éxito, que no cabían los alumnos en las aulas, por lo que se vio obligado a dar las clases al aire libre.
De 1248 a 1260, organizó un nuevo colegio dominicano en Colonia (Alemania). Más tarde fue llamado a la Curia pontificia para desempeñar el cargo de »Magister palatii». Volvió a Colonia, donde perseveró enseñando hasta su muerte en el año 1280.
El mérito principal de San Alberto consistió en haber sido el primero en presentar, en su conjunto, todos los nuevos elementos de los escritos aristotélicos y de los autores árabes y judíos, fundidos y acomodados a la ciencia y filosofía cristiana. Sus contemporáneos le dieron el título de »Magno» y Doctor Universal.
– SANTO TOMÁS DE AQUINO
La gran obra iniciada por San Alberto Magno, fue completada por su discípulo Santo Tomás de Aquino (1225-1274). Nació en Roccasecca, cerca de Nápoles, de familia noble. A los diecinueve años entró en la Orden de Predicadores, que conoció durante sus estudios universitarios en Nápoles. Estudió en París y Colonia. Por su afición al estudio fue designado con el mote de »buey mudo».
Fue ordenado sacerdote en 1250, a pesar de la oposición de su familia, sobre todo de su madre. En 1252 aparece en París, donde había estallado una batalla encarnizada para eliminar de la enseñanza de las Universidades a las Ordenes mendicantes. Santo Tomás defendió el derecho de los religiosos y el resultado fue un éxito. En 1256 los religiosos fueron admitidos oficialmente en el cuerpo de profesores de la Universidad.
La actividad docente de Santo Tomás comienza en 1252 y termina con su muerte, 22 años después. Fue profesor en París, en la Curia pontificia, en el Colegio dominico de Roma, en Viterbo, otra vez en París y, finalmente, en Nápoles. Su actividad literaria en este tiempo, relativamente corto, fue portentosa; pero sobre todo fue maravillosa la profundidad de su talento y su genialidad en la creación o formulación de un sistema completo de Filosofía y Teología.
Santo Tomás cristianizó, por decirlo así, la filosofía aristotélica. Sus escritos se caracterizan por el orden y la claridad. Escribió obras exegéticas, oratorias, ascéticas, litúrgicas, filosóficas y teológicas. Entre estos trabajos sobresale la »Suma contra Gentiles», que tiene como fin convencer filosóficamente al incrédulo para que acepte el dogma cristiano.
La obra magistral de Santo Tomás es la »Suma Teológica», donde desarrolla la mejor síntesis de la teología cristiana, conocida hasta entonces.
Santo Tomás fue indudablemente uno de los hombres de más talento que ha producido la Humanidad. Su acrisolada santidad y la nobleza de su carácter ha sido para la Iglesia y para la Orden de Predicadores una de las mayores glorias. Ha pasado a la Historia con el título de »Doctor Angélico».