Franco en Directo 162 (B)

Servicio a la comunión de ideales

Este alistamiento no supone tampoco, ni puede suponer, el usufructo de derechos especiales ni mucho menos privilegios, sino el de ser los primeros en la entrega al servicio diario, tenaz y riguroso a esa comunión de ideales que deben de informar y conformar toda la vida nacional. Su cometido, entre otros, es mantener vivas y actuantes las virtudes reales y concretas que cada hora nos presenta, aprovechando siempre al máximo cuantas posibilidades lícitas se nos ofrezcan o seamos capaces de provocar.

(31-XII-1958: Mensaje de fin de año.)

Chispicas 354

 «No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en el Cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque donde está tu tesoro allí está tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!».

Padre Martínez Cano, m.C.R.

* Ecología, cambio climático, nuevo orden mundial. Al mundo le falta amor, señores eclesiásticos.

* El descubrimiento y evangelización de América es una obra sin par en la historia. Aquellos españoles amaban a Dios y a la Virgen.

* “Ese enfermo de lepra, ese enfermo de la enfermedad que sea, ese borracho; todos son hermanos y hermanas nuestros” (Santa Teresa de Calcuta).

* “¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe si no tiene obras? ¿Es que esa fe le podrá salvar? La fe sin obras, por sí sola está muerta. Enséñame tu fe sin obras y yo, por mis sobras. Te probaré mi fe” (Carta de Santiago).

* Después de su resurrección, Jesús se aparece por segunda vez a sus discípulos y dirigiéndose al incrédulo Tomás, le dice: “Acerca tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente”. Tomás dijo: “Señor mío y Dios mío” (Jn 20, 27-29).

* Los Evangelios narran 18 curaciones de enfermos, 12 que indican el dominio absoluto sobre la naturaleza, 3 resurrecciones de muertos, 5 expulsiones de demonios. Milagros tan evidentes que hasta los enemigos de Jesús se vieron obligados a decir: “¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos milagros” (Jn 11, 47).

* “Joven, a ti te lo digo, levántate”. El muerto se incorporó y se puso a hablar, y Él se lo dio a su madre. El temor se apoderó de todos, y alababan a Dios, diciendo: “Un gran profeta ha surgido entre nosotros” y “Dios ha visitado a su pueblo” (Lc 6, 11-16).

Cosicas 68

«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que lo pidáis. Vosotros rezad así: «Padre nuestro del Cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno». Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del Cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas».

Mossèn Manel

* “No fue el hombre creado para sufrir; el dolor es el fruto amargo del pecado”.

* La democracia va de mentira en mentira. Dice que no hay verdad, su dogma fundamental es que no existe la verdad.

* Al pie de la cruz estaba María Santísima y las mujeres. Las mujeres devotas de la Virgen María salvarán al mundo.

* Nuestro Señor Jesucristo multiplicó miles de peces y panes. Si hace falta multiplicar las vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa Jesús las multiplicará. Empecemos a pedirlas al Señor.

* En la transfiguración del monte Tabor, también se oyó la voz del Padre que decía: “Este es mi Hijo amado, en el cual tengo puestas mis complacencias; escuchadle” (Mt 17, 5; Mc 9, 7).

* Al empezar su evangelio dice San Juan: “Al principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios… y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros y hemos visto su gloria, gloria como unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Jn. 1, 1-18).

* Natanael, extrañado por lo que Jesús le había dicho, pregunta al Señor: “¿De qué me conoces?” Le respondió el Señor: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. Le respondió Natanael: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel” (Jn 1, 48-49).