Semillicas 314

SAN PASCUAL BAILÓN, religioso

Padre Cano, m.C.R.

* Los políticos que no protegen la vida de las personas son unos bárbaros. Ahí están el aborto y la eutanasia.

* Es evidente que los crecientes y gravísimos estragos que produce el sufragio inorgánico: inestabilidad, incompetencia, irresponsabilidad.

* “La mentira se ha constituido diabólicamente en régimen de vida, en fuerza cósmica o poder universal. Se miente por oficio, por sistema, con un satisfecho orgullo que solo admite una explicación preternatural” (Juan Manuel de Prada).

* “Los españoles somos solidarios en el destino, no podemos hurtarnos a los dictados de la geografía y de la historia; a golpe de invasiones que forjó nuestra nacionalidad. Mucho antes que otros pueblos, España ya era nación” (Francisco Franco Bahamonde).

* Como el pecado de nuestros primeros padres es la base de los dogmas del pecado original y de la redención del género humano, ha de admitirse la historicidad del relato bíblico tal y como la narra el Génesis.

* La respuesta de la Comisión Bíblica del año 1909, decía que no es lícito poner en duda el sentido literal histórico con respecto a los hechos siguientes: a) al primer hombre le fue impuesto un precepto por Dios para probar su obediencia; b) Adán transgredió este precepto divino por insinuación del diablo, presentado bajo la forma de una serpiente; c) nuestros primeros padres se vieron privados del estado primitivo de inocencia.

* Por el pecado original nuestros primeros padres perdieron los dones sobrenaturales y los dones preternaturales; y atrajeron sobre ellos la cólera de Dios.

DEFENSA de la HISPANIDAD 24

Ramiro de Maeztu

EL SENTIDO DEL HOMBRE EN LOS PUEBLOS HISPÁNICOS (III)

El humanismo español (1)

Y, sin embargo, no se engañaba Ganivet al afirmar que la constitución ideal de España, tal como en la historia se revela, hay una fuerza madre, un eje diamantino, algo poderoso, si no indestructible, que imprime carácter a todo español. En vano nos diremos que la vida es sueño. En labios españoles significa esta frase lo contrario de lo que significaría en los de un oriental. Al decirla, cierra los ojos el budista a la vida circundante, para sentarse en cuclillas y consolarse de la opresión de los deseos con el sueño del Nirvana. El español, por el contrario, desearía que la vida tuviera la eternidad que en estos siglos se solía atribuir a la materia. Y hasta cuando dice, con Calderón:

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
Una sombra, una ficción,
Que el mayor bien es pequeño
Y toda la vida es sueño,
Y los sueños, sueños son…

no está haciendo teorías ni definiendo la esencia de la vida, sino condoliéndose desesperadamente de que la vida y sus glorias no sean fuertes y perennes, lo mismo que una roca. Y en este anhelo inagotable de eternidad y de poder, hemos de encontrar una de las categorías de esa fuerza madre de que nos habla Ganivet, pero no como un tesoro, que guardáramos avaramente dentro de nuestras arcas, sino como un imán que desde fuera nos atrae.

 Los españoles nos dolemos de que las cosas que más queremos: las amistades, los amores, las honras y los placeres, sean pasajeras e insustanciales. Las rosas se marchitan: la roca, en cambio, que es perenne, sólo nos ofrece su dureza e insensibilidad. La vida se nos presenta en un dilema insoportable: lo que vale no dura; lo que no vale se eterniza. Encerrados en esta alternativa, como Segismundo en su prisión, buscamos una eternidad que nos sea propicia, una roca amorosa, un «eje diamantino». En los grandes momentos de nuestra historia nos lanzamos a realizar el bien en la tierra, buscando la realidad perenne en la verdad y en la virtud. Otras veces, cuando a los períodos épicos siguen los de cansancio, nos recogemos en nuestra fe, y, como Segismundo, nos decimos: 

Acudamos a lo eterno
que es la fama vividora,
donde ni duermen las dichas
ni las grandezas reposan.

Pero no siempre logramos mantener nuestra creencia de que son eternos la verdad y el bien, porque no somos ángeles. A veces, el ímpetu de nuestras pasiones o la melancolía que nos inspira la transitoriedad de nuestros bienes, nos hace negar que haya otra eternidad, si acaso, que la de la materia. Y entonces, como en un último reducto, nos refugiamos en lo que podrá llamarse algún día, «el humanismo español», y que sentimos igualmente cuando los sucesos nos son prósperos, que en la adversidad.

Mostacicas 244

dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?» Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».

Don Manuel

* El sacerdote ante todo es el ministro del altar.

* La visita a Santísimo es el momento más importante de día. Es allí donde se lleva a cabo la transformación de tímidos a valientes, de pecadores a santos.

* San Pío X rechazó el error de atribuir a la democracia un “privilegio especial”. Es una injuria hecha a las demás formas de gobiernos que quedan rebajadas de esta suerte al rango de gobiernos impotentes y peores.

* Fue España la única que, prolongando su inveterada decisión medieval, identificó sus propios fines nacionales con los fines universalistas de la Cristiandad, tomando éstos como propios a partir de Fernando el Católico, quién como dijo Gracián, “supo juntar la tierra con el Cielo” (Menéndez Pidal).

* “Y como la mujer vio que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió. Entonces se les abrieron a los dos los ojos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos y cogiendo hojas de higuera se hicieron unos ceñidores” (Gen 3, 1-7).

* “Adán que estaba destinado a ser plenamente divinizado por Dios, por seducción del diablo quiso ser como Dios, pero sin Dios, antes que Dios y según Dios” (San Máximo).

* Dios expulsó del paraíso terrenal a Adán y Eva. Adán y Eva tuvieron muchos hijos e hijas, los nombres de los tres hijos que conocemos son Caín, Abel y Set.

Dominicas 236

«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros».

El Párroco

* La Santa Misa es el mismo sacrificio del calvario.

* Los judíos que sentenciaron a muerte en cruz a Jesús fue una minoría del pueblo elegido por Dios. El Sanedrín.

* La garantía de la perseverancia está en la oración diaria.

* Hay quienes están acomplejados. Si orásemos no tendríamos complejos.

* Dios impuso a nuestros primeros padres el deber de abstenerse de comer del fruto de un árbol del Paraíso. Ellos, haciendo mal uso de su libertad, desobedecieron a Dios.

* “La serpiente (el diablo) era el más astuto de todos los animales del campo que Yahvé Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Cómo es que Dios ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín? Respondió la mujer a la serpiente: Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Mas del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis, so pena de muerte.

* Replicó la serpiente a la mujer: De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él se os abrirán los ojos y seréis como dioses, porque conoceréis el bien y el mal.