santa faustinaMontserrat

El atributo más grande

Pide a Mi siervo fiel que en aquel día hable al mundo entero de esta gran misericordia Mía; que quien se acerque ese día a la Fuente de Vida, recibirá el perdón total de las culpas y de las penas. La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia. Oh, cuánto Me hiere la desconfianza del alma. Esta alma reconoce que soy santo y justo, y no cree que Yo soy la Misericordia, no confía en Mi bondad. También los demonios admiran Mi justicia, pero no creen en Mi bondad. Mi Corazón se alegra de este título de misericordia. Proclama que la misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de Mis manos están coronadas por la misericordia.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 300 y 301.

El vínculo con la patria

“Ese vínculo que une nuestra vida con la vida de la Patria nos obliga a mucho. A lo primero que nos obliga es a conocerla, y no se puede amar lo que se ignora. De aquí voy a deducir una consecuencia: que si es necesario conocer a la nación para amarla, hay que conocer su vida íntima, hay que conocer la directriz de su historia, el principio vital que ha informado su ser y todas las manifestaciones de su genio, y para conocer eso, cuando se trata de España, hay que conocer la Religión Católico.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 61.

El oro de Gran Bretaña

“Tal es, en síntesis, lo que vino a decirnos Hamilton -pese a sí mismo- hacia 1926, con su tesis sobre “Tesoro Americano y el florecimiento del Capitalismo”. Y después de él, corroborándolo o rectificándolo parcialmente, autores como Vilar, Simiand, Braudel, Nef, Hobsbawn, Mouesnier o el citado Carande. El oro y la plata salidos de América (nunca se dice que en pago a mercancías, productos y materiales que llegaban de la Península) no sirvieron para enriquecer a España, sino para integrar el circuito capitalista europeo, usufructuado principalmente por Gran Bretaña.” Antonio Caponetto, www.statveritas, Revista Empenta, nº 99 (2º Trim 2015), p. 26.

La cristiandad

“A pesar de los ditirambos que entonan los entusiastas de la UE, los que no vemos por parte alguna sus supuestas virtudes hemos de recordar que la única verdadera unidad en Europa se asentó sobre una base diametralmente opuesta a la de ese reciente artefacto: sobre lo más elevado y, a la vez, más profundo, la religión. La unión supranacional de la Cristiandad enlazó firme y flexiblemente a las naciones históricas y tradicionales y no nos deja de parecer paradójico que ahora se pretenda unificar Europa desde unos principios que son los mismos, llevados hoy a su máximo desarrollo, que resquebrajaron y hundieron aquella milagrosa multiforme unidad del Sacro Imperio.” Manuel Antonio Orodea, Revista Razón Española, nº 193, septiembre-octubre 2015, p. 253.

No a Cristo

“Es triste decirlo, no hay un Sacro Romano Emperador que intervenga para devolver a Roma al camino y comportarse adecuadamente. Un autócrata ruso, Vladimir Putin, actual objetivo favorito de la doble oligarquía, parece ser el equivalente más próximo. La búsqueda del Reinado Social de Cristo ha sido sustituida globalmente por el gobierno de cualquier expresión plutocrática, libertina o ideológica del materialismo individualista de John Locke que en un lugar y momento dados se convierta en el más fuerte.” John RAo, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, p. 466.

No tienen fe sobrenatural

“Por lo demás se llaman católicos, porque creen firmemente que el catolicismo es la única verdadera revelación del Hijo de Dios; pero se llaman católicos liberales o católicos libres, porque juzgan que esta creencia suya no les debe ser impuesta a ellos ni a nadie por otro motivo superior que el de su libre apreciación. De suerte que, sin sentirlo ellos mismos, encuéntranse los tales con que el diablo les ha sustituido arteramente el principio sobrenatural de la fe por el principio naturalista del libre examen. Con lo cual, aunque juzgan tener fe de las verdades cristianas, no tiene tal fe de ellas, sino simple humana convicción, lo cual es esencialmente distinto.” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 18.

La División Azul

“En cuanto a la orfebrería diplomática y política que implicó el compromiso de la División Azul, hoy es fácil para el antifranquismo más sectario recordar que formó a las órdenes del Führer. Fue, sin embargo, la fórmula que menos comprometía a España ante el derecho internacional, frente a la propuesta del general José Enrique Varela de acudir al frente bajo bandera española. Aquellos héroes lucharon contra el comunismo y su sacrificio permitió al resto de los españoles la tranquilidad de la neutralidad, pero fue también gracias a que Franco demostró visión de futuro en la fórmula precisa para canalizarlo.” Carmelo López-Arias, Revista Razón Española, nº 194, noviembre-diciembre 2015, p. 371.