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Pequeñas polillas

“He rogado a Dios que me conceda la gracia de que mi naturaleza sea fuerte y resistente a las influencias que a veces quieren distraerme del espíritu de la regla y de las pequeñas normas, ya que éstas son como pequeñas polillas que quieren destruir en nosotros la vida interior y sin duda la destruirán, si el alma es consciente de estas pequeñas transgresiones y a pesar de eso, las toma a la ligera como cosas de poca importancia. En una orden religiosa yo no veo nada de poca importancia. No me importa que a veces me expongo a disgustos e ironías, lo importante es que mi espíritu esté en buena armonía con el espíritu de las reglas, de los votos y de las normas religiosas.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 306.

Razas heroicas

“Salimos de la unidad externa y poderosa de Roma, que tendió su mano por España, cerca de seis siglos, pero ni con su inmensa red administrativa y militar, ni con la transfusión de su lengua y de su derecho, no con terribles hecatombes que dejaron pavesas y escombros en los lugares que fueron ciudades heroicas, pudo salvar las diferencias de las razas iberoceltas y de las colonizadoras fenicias y helénicas, que, apoyadas en la diversidad geográfica, latían bajo su yugo, recibiendo su poderosa influencia, pero también devolviéndola y comunicándola en la literatura y en el Imperio.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 61.

Ricas en Fe y en Espíritu

“Por qué pudo decir Bravo Duarte que toda América fue beneficiada por la Minería, y no así la Corona Española. Por qué, en síntesis -y no vemos argumento de mayor sentido común y por ende de mayor robustez metafísica-, si sólo contaba el oro, no es únicamente un mercado negrero o una enorme plaza financiera lo que ha quedado como testimonio de la acción de España en América, sino un conglomerado de naciones ricas en Fe y en Espíritu. El efecto contiene y muestra la causa: éste es el argumento decisivo. Por eso, no escribimos estas líneas desde una Cartago sudamericana amparada en Moloch y Baal, sino desde la Ciudad nombrada de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires, por las voces egregias de sus héroes fundadores.” Antonio Caponetto, www.statveritas, Revista Empenta, nº 99 (2º Trim 2015), p. 23.

Diferentes forma de gobierno

“Santo Tomás expone en varias ocasiones las diferentes formas de gobierno y sus corrupciones. Enumera las ventajas e inconvenientes de cada una y, si bien se inclina personalmente por la monarquía (en el sentido que él da a este término), concluye prefiriendo una fórmula mixta que integre las ventajas de la monarquía, de la aristocracia y de la democracia.” José Antonio Ullate, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, p. 471.

Oligarquía y partitocracia

“Fernández de la Mora decía certeramente que la oligarquía es la ley trascendental de las formas de gobierno, por lo que todo gobierno es oligárquico. El quid de la cuestión es que no abusen los oligarcas de su posición -la moderación era para Montesquieu la principal virtud de la aristocracia- convirtiéndose en una dictadura, quizá en tiranía, colectiva. Y la única forma realista de evitarlo, como sabía ya Aristóteles, es que el peso de los números, es decir, la democracia, contrapese a la oligarquía. Esto exige hoy la existencia de auténticas formas de representación. Y como no es este el caso, puesto que monopolizan los partidos -la partidocracia- la libertad político.” Dalmacio Negro Pavón, Revista Razón Española, nº 194, noviembre-diciembre, p. 374.

Salvación de las almas

“Siendo esencialmente naturalista el concepto primario de la fe, sigues de eso que ha de ser naturalista todo el desarrollo de ella en el individuo y en la sociedad. De ahí el apreciar primaria, y a veces casi exclusivamente, a la Iglesia por las ventajas de cultura y de civilización que proporciona a los pueblos; olvidando y casi nunca citando para nada su fin primario sobrenatural, que es la glorificación de Dios y salvación de las almas. Del cual falso concepto aparecen enfermas varias de las apologías católicas que se escriben en la época presente. De suerte que, para los tales, si el Catolicismo por desdicha hubiese sido causa en algún punto de retraso material para los pueblos, ya no sería verdadera ni laudable en buena lógica tal Religión. Y cuenta que así podría ser, como indudablemente paira algunos individuos y familias ha sido ocasión de verdadera material ruina el ser fieles a su Religión, sin que por eso dejase de ser ella cosa muy excelente y divina.” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, pp. 18 y 19.

La recta razón

“Aun condicionado por la recta razón, el acto de la voluntad singular no pasa de ser una reminiscencia de la superior voluntad divina, o de un cálculo de la felicidad. Para la doctrina clásica de la constitución natural, ninguna decisión humana puede darse si no es guiada por la razón, no como complemento secundario, tal vez corrector, sino como componente esencial, en cuanto saber del fin y del bien. Aquí la naturaleza humana exige no sólo el que, sino el por qué y el para qué. La constitución es, por tanto, un organismo natural, como la constitución física del hombre.” Joaquín Almoguera Carreres, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 575 y 576.