mojonesMontserrat

Almas del purgatorio

“En cierta ocasión, cuando por la tarde fui a la huerta, el Ángel Custodio me dijo: Ruega por los agonizantes. Comencé en seguida el rosario por los agonizantes junto con las jovencitas que ayudaban en la huerta. […] De repente oí estas palabras: Soy Sor… Esa hermana estaba en Varsovia, mientras yo estaba entonces en Vilna. Ruega por mí hasta que te diga cesar. Estoy i agonizando. En seguida empecé a orar con fervor por ella al Corazón agonizante de Jesús y, sin descansar, rogué así desde las tres hasta las cinco de la tarde. A las cinco oí esta palabra: Gracias. Entendí que ya había muerto. No obstante, al día siguiente, durante la Santa Misa rogué con fervor por su alma. Por la tarde llegó una tarjeta que decía que la hermana… había fallecido a tal hora. Me di cuenta de que era la misma hora en la que me dijo ruega por mí.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 314.

“Con el ardor del P. Olmedo o el P. Zumárraga, y Anchieta y Montoya, el gran Cortés, apenas pasado Tabasco, pondrá el nombre de Veracruz a la primera ciudad que levante el continente mejicano. Y cuando aquel glorioso aventurero, cuyo centenario vamos a celebrar, Vasco Núñez de Balboa, saliendo de Santa María de Darién con un puñado de españoles, y dominando tribus indias que le secundan o se dispersan, atraviesa, ante los mismos naturales consternados, ríos que se desbordan, pantanos que tienen la muerte en la superficie y en el aire, y selvas jamás cruzadas, itinerario que produce espanto en el ánimo de los viajeros modernos, cuando, después de exceder las fuerzas humanas, ve tenderse ante sus ojos el inmenso mar del Sur como un espejo que quiere reflejar tanto heroísmo, antes de penetrar en él con la espada en la mano o tomar posesión de sus aguas en nombre de los monarcas españoles, caerá de rodillas al lado de su Capellán Andrés de Vera, y entonará aquel Te Deum que con ellos entonará toda nuestra raza, acompañados por el murmullo solemne de las olas del Océano, que pronto va a quedar cautivo entre los brazos de nuestra costa y estrechado por nuestros genio.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, pp. 63 y 64.

Los nacionales

“Frente a ello, los nacionales apenas contaban con el Ejército de África, que si bien era el más experimentado por encontrarse en zona de conflicto, estaba al otro lado estrecho y tuvo que cruzar a la Península para poder entrar en el conflicto, una parte de la Guardia Civil y una mínima representación de aviones y barcos militares. Frente a lo que ocurría en el otro bando, las milicias de Falange y las carlistas eran mucho menos numerosas y estaban muy modestamente armadas con las sobras dé armamento de las guarniciones sublevadas. No poseían industria y solamente contaban, en lo que a agricultura se refiere, con las zonas cerealistas de Castilla León. Además, frente a la financiación fácil de la que disponían los republicanos, los nacionales apenas contaban con la limitada aportación del financiero Juan March -pensada para aguantar un golpe rápido de unos días- y el acceso a la negociación de préstamos en el mercado internacional, algo muy difícil para una Europa que se encontraba intentando salir de la Gran Depresión que sucedió al Crash de 1929.” Juan E. Pflüger, www.gaceta.es, Revista Empenta, nº 99 (2º Trim 2015), p. 29.

El error judío

“Francisco Canals solía insistir en que todas las herejías se resumían en dos grandes propuestas: por un lado el error judío, negador de la divinidad de Cristo y que ponía la salvación del hombre en el devenir histórico y en la redención de los pobres a través de una revolución intrahistórica; por otro, la gnosis, negadora de la humanidad de Cristo y que buscaba la salvación, fuera de la historia. Ambos errores, antitéticos, podían sintetizarse y presentarse de forma entremezclada. La secularización de estas herejías coincide con las dos grandes categorías del pensamiento político de la Modernidad. El error judío, impregna las ideologías historicistas como el marxismo y su redención de las clases oprimidas.” Javier Barraycoa, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, pp. 508 y 509.

“El ladrillazo”

“Casi no nos dejan entrar en el euro, de no ser porque llegaron a tiempo los del PP y se inventaron otra palabreja, «deslocalización», con la que consiguieron sacamos de la crisis, gracias a coger las pocas industrias que quedaban, despedir a todos los trabajadores, trasladar la producción a China, echar abajo la vieja fábrica, recalificar el terreno y volver a contratar a los mismos trabajadores -esta vez como albañiles-, para pegar ladrillos y vender las casas por varias veces más de lo que habían costado, gracias a un sistema financiero que, sin escrúpulo alguno, endeuda de por vida a quienes aspiraban a tener un techo. El del «ladrillazo» fue un dinero tan rápido y fácil como el de las empresas «deslocalizadas» que vendían a precio europeo lo que producían a coste chino.” Juan Sánchez Galera, Revista Razón Española, nº 196, Marzo-Abril 2016, p. 199.

El menos noble

“Tal vez no ha sido aun debidamente estudiada por este lado la presente cuestión en la historia antigua y contemporánea; lado que si es el menos noble, es por lo mismo el más práctico, ya que por desdicha en lo menos noble y levantado hay que buscar por lo común el secreto resorte de la mayor parte de los fenómenos humanos. A nosotros nos ha parecido bien hacer aquí esta indicación, dejando a más expertas y sutiles inteligencias el cuidado de ampliarla y desenvolverla por completo.” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 21.

Ética irresponsable

“Como indica Castellano, el recurso a la soberanía, estatal o popular: como técnica instrumental, permite soslayar estas contradicciones. Sm embargo, esta solución alumbra una ética irresponsable, cuando, como dice el profesor de Udine, toda acción ha de ser responsable, o sea, producto de una elección dominada por la razón y no por la mera voluntad. Ello da lugar a la existencia de una razón natural anterior a la legalista, debiendo de tomarse ambas en cuenta para enjuiciar ciertos actos (como algunos crímenes contra la humanidad), en cuanto que el criminal podría ser fiel a la ley positiva.” Joaquín Almoguera Carreres, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 581.