hitoIsabel

El secreto de María

Ir de este modo a Jesús por María es verdaderamente honrar a Jesucristo, pues es dar a entender que por razón de nuestros pecados, no somos dignos de acercarnos directamente ni por nosotros mismos a su infinita santidad, y que nos hace falta María, su Santísima Madre, para que sea nuestra abogada y mediadora con nuestro mediador que es Él. Esto es al mismo tiempo acercarnos a Él como medianero y hermano nuestro y humillarnos ante Él, como ante nuestro Dios y nuestro juez; es, en una palabra, practicar la humildad, que arrebata siempre el corazón de Dios. (San Luis Mª Grignion de Montfort)

La mujer

Edith Stein

También aquí la raíz del mal es la perversión de las relaciones con Dios, porque la mujer en el pecado se ha levantado contra Dios, y tentando al hombre, se ha puesto sobre él. Su castigo es la sumisión al marido. Ya que, como parece, el pecado al que ella le ha seducido es un pecado de sensualidad, la mujer está más expuesta que el hombre al peligro de caer en una simple vida instintiva. Y cuando sucede esto, ella se convierte nuevamente en la seductora que empuja al mal, mientras que su misión específica consistiría en luchar contra el mal.

¿Qué habría que decir?

Además, esos mismos acontecimientos nos muestran la falsedad de todas aquellas argumentaciones que consideran que la Contrarrevolución no tiene hoy sentido alguno. ¿Qué podrán decir hoy quienes ayer argumentaban que ante la realidad de un mundo que inexorablemente se deslizaba hacia el marxismo y el comunismo no había otro remedio que elegir cierto modus vivendi con él, incluso en los países que no había logrado imponerse? ¿Y qué habría que arrojar a la cara de quienes llegaban a decir que era preciso colaborar con él? ¿Y a todos aquellos que decían que el movimiento de la historia, del que el marxismo era su más acabada expresión según los más recalcitrantes, hacía impensable una sociedad cristiana, una Ciudad Católica?

Entramado de familias

Si pasamos al segundo, también la familia resulta particularmente resistente a la democracia. En una visión profunda de las llamadas formas de gobierno hallamos que se corresponden con el papel político que asignan a la familia. La monarquía es así la forma en la que la familia conserva su peso político y en la que el gobierno se atribuye a una familia (la familia real) que corona un entramado de familias. En las oligocracias, sin embargo, se da una conmixtión de unas pocas familias que conservan aún relevancia política con otras que la han perdido. (Miguel Ayuso – VERBO)

Imaginación y ociosidad

Es bueno atender al consejo de Royo Marín “Entre todas las ocupaciones, las de tipo intelectual son particularmente aptas para contrarrestar la sensualidad. La razón es porque el ejercicio dominante de una facultad debilita y enflaquece las demás, aparte de que el ejercicio intelectual substrae a las pasiones sensuales los objetos que las alimentan. En la práctica es un hecho de experiencia cotidiana que las voluptuosidades de la carne oscurecen y debilitan el espíritu mientras que la templanza y la castidad predisponen admirablemente para el trabajo intelectual”.(Jaime Solá Grané – La castidad, ayer y hoy)

Homosexualidad y esperanza

“Fisher analizó los 58 estudios e informó que una gran mayoría apoyaba el concepto que los hijos homosexuales perciben a sus padres como figuras negativas, distantes, poco amistosas”. Revisión de la literatura sobre las experiencias de la niñez de hombres homosexuales encontró: “Con muy pocas excepciones, el hombre homosexual considera que el padre ha sido una influencia negativa en su vida. Se refiere a él con adjetivos tales como frío, poco amistoso, castigador, brutal, distante, despegado. No hay un solo estudio moderadamente bien controlado que hayamos podido encontrar en el cual los homosexuales varones se refieren a sus padres en forma positiva o cariñosa”. (Asociación Médica Católica – AMCA)

Depravación

Cuando se emplean medios que nos deshumanizan, nos corrompen, nos degeneran, no ejercemos la libertad. Sino la depravación que inutiliza la libertad para fines que no son propios de un hombre ni de un cristiano. La libertad supone el conocimiento de lo que nos corresponde y también el empleo de la voluntad al servicio de la verdad obtenida. La libertad está en función de la verdad. Entonces, la libertad se convierte en el medio más maravilloso para nuestra realización. (Mn. José Ricart Torrens – Catecismo Social)