Situación de escándalo

ggg.pngEl celo que, como sacerdotes, sentimos por la salvación de las almas, nos provoca terribles angustias hoy. Muchos errores circulan impunemente no sólo en libros de todo anticristianos sino aún en revistas llamadas católicas y en autores que publican con o sin censura eclesiástica. Nos duele en el alma la creciente marea de amoralismo y corrupción de costumbres en la niñez y la juventud, en el matrimonio, en la vida pública, los medios de comunicación social. Esta situación de escándalo, con ser tan gravemente perjudicial a la fe y a la vida cristiana, no se ve atajada ni denunciada siquiera doctrinalmente. Todo ello explica el descenso que advertimos en la práctica religiosa de nuestros pueblos y ciudades en medio de un silencio culpable y de un acomplejamiento mundano.

(Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio María Claret)