Pablo

11  Para obispos masones

Jesús Sacramentado - Santa Misa.jpgInterrumpid la práctica de celebrar Misa, en dirección del tabernáculo. No admitáis ningún tabernáculo sobre altares que son usados para la celebración de la Misa. La mesa debe tener el aspecto de una mesa de cocina. Debe ser trasportable para mostrar que no es para nada sagrada, sino que debe servir para muchos usos, como por ejemplo, para conferencias. Más aún, colocad al menos una silla a tal mesa. El sacerdote debe tomar lugar para indicar que, después de la Comunión él descansa como después de haber comido. El sacerdote nunca debe hacer genuflexiones ni permanecer arrodillado. En las comidas, en efecto, uno nunca se arrodilla. La silla del cura debe estar colocada en el lugar que pertenece al tabernáculo. Estimulad a los fieles a que tengan hacia el sacerdote los sentimientos de veneración y adoración que deberían tener hacia la Eucaristía, y a que, como “buena cosa y justa”, le obedezcan como si fuese Jesús en persona. Colocad el Tabernáculo en otro lugar, fuera de la vista. (EMPENTA)

41  Pudor y castidad

Nuestro Maestro nos lo ha enseñado claramente: “Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome cada día su cruz y sígame” (Lc 9, 29). No hay otro modo. En virtud de la Cruz de Cristo, participando de ella, podemos morir al hombre viejo; y en virtud de su Resurrección, participando de ella, podemos crecer en la vida de Cristo. Añadiré algunas consideraciones específicas sobre la ascesis del pudor en las miradas, fundamentándolas en la misma predicación de Cristo. (José María Iraburu)

Empeño ecuménico

En esta “cultura del encuentro”, cumple un papel fundamental el empeño ecuménico. ¿Cree que la manera actual de concebirlo -no tanto como instancia a la conversión, sino evitando el abordaje de los puntos que nos diferencian de otras confesiones- tiene alguna relación con el marxismo cultural? -Es difícil dar una respuesta a la vez breve y completa a esta pregunta. Ya se sabe que la decisión de que Vaticano II no pronunciara una condena formal del comunismo se debió al empeño ecuménico. (María Virginia Olivera de Gristelli – AVE MARÍA)

No dejarse arrastrar por un hedonismo

Educar en un ambiente de confianza, pero también de exigencia, para ayudar a alumnas y alumnos a no dejarse arrastrar por un hedonismo que in capacita para el esfuerzo. Conseguir que otras formas de ocio no suplanten a la lectura, sabiendo crear el clima propicio para conseguir y mantener buenas lectoras, buenos lectores. (Mikel Pando – EL PAN DE LOS POBRES)

El último puerto de salvación

Por esto, un servicio inestimable de San Juan Pablo II al mensaje de la Virgen en Fátima ha sido su reiterada presencia en este importante santuario. El Cardenal Schónborn, en unas inspiradas reflexiones que hacía algunos años atrás constataba que los santuarios marianos del mundo son como el último puerto de salvación para la Iglesia. San Juan Pablo II, peregrinando a Fátima, enseñaba con su ejemplo que estos lugares irradian luz, atraen a gente de todas partes y en ellos se realiza de manera admirable aquel singular testamento del Señor crucificado por el que “el hombre se siente entregado y confiado a María y allí acude para estar con Ella como la propia Madre. (Dr. Juan Antonio Mateo García)

Revolución sexual

Tomemos, por ejemplo, el caso de la revolución sexual y una de sus herencias más infames, el “divorcio de mutuo acuerdo”. El divorcio de mutuo acuerdo intenta facilitar la disolución del matrimonio. Pero, pregúntese: ¿existe realmente un divorcio en el que ninguna de las partes tenga ninguna culpa y ambos estén de acuerdo? Desde luego que no. Pregúntele a cualquiera que haya pasado por uno. Un divorcio de mutuo acuerdo es meramente un mecanismo legal para que la disolución de un matrimonio se haga de manera más eficaz. Por consiguiente, este cambio en el vocabulario ha transformado nuestro modo de comprender el divorcio a nivel cultural. (Andrew T. Walker)

Al servicio del Demonio

Pero actualmente en nuestra Sociedad no podemos hacernos ilusiones, porque la ideología de género y las leyes antimatrimoniales están al servicio del Demonio. El alejamiento de Dios, el trivializar la sexualidad o separarla de la responsabilidad y del amor, conduce al desastre, del que son víctimas los afectados y sus hijos, ya que aumentan enormemente las posibilidades de ruptura familiar y es que no hay que olvidar que en nosotros hay una inclinación al pecado. La sexualidad que quieren imponernos es diabólica, aunque precisamente por ello, hay que negar la existencia de éste y llamar fachas a los que nos negamos a ser políticamente correctos, pero hay que estar locos o ser unos malvados para sostener que la única persona con la que uno no puede acostarse es precisamente su cónyuge. (Pedro Trevijano Etcheverría – INFOCATÓLICA)