Montserrat

Dos poderes

Jerarquía de la Iglesia.jpgDonde los poderes están confundidos, habita la tiranía, donde están separados, la guerra; donde están subordinados, la libertad. Las imágenes, tan corrientes en los siglos cristianos, comparando las dos potestades del Sol y la Luna, al Cielo y a la Tierra, a dos ojos, a dos espadas, a una escuadra con su nave capitana, revelan bien la diferencia sin separación y la jerarquía sin absorción, de entrambos poderes. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Libre expresión

Tomemos un ejemplo que nos baste de muestra de lo que se ha expuesto: la herejía. En los siglos XIV y XV John Wycliff y Jan Huss reivindicaron ante la Iglesia la libre expresión de la palabra de Dios y el libre examen de la Biblia (de acuerdo al primero de los “Cuatro Artículos de Praga”, 1420). Lo mismo reclamó Martin Lutero a comienzos del siglo XVI. A partir de entonces, la consideración de la herejía salió del ámbito de la Iglesia y pasó a ser materia del personal pensamiento. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Corriente liberal

Es indudable que la palabra Liberalismo tiene en Europa en el presente siglo significación de cosa sospechosa y que no concuerda del todo con el verdadero Catolicismo. No me dirás que planteo el problema en términos exagerados. Efectivamente. Me has de conceder que en la acepción ordinaria de la palabra, Liberalismo y Liberalismo católico son cosas reprobadas por Pío IX. Prescindamos por ahora de los pocos o muchos que pretenden poder continuar profesando un cierto Liberalismo, que en el fondo quizá no lo sea. Pero lo cierto es que la corriente liberal en Europa y América, en el siglo XIX en que escribimos, es anticatólica y racionalista. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Payne

Sin embargo, Stanley G. Payne ha sido -y es- el hispanista anglosajón más destacado y lúcido, con mucho, de los que han investigado el fenómeno fascista no sólo en España, sino en Europa y al conjunto de las derechas españolas. Sin sus aportaciones históricas y metodológicas, resulta imposible el conocimiento de esas parcelas de nuestro pasado. (Pedro Carlos González Cuevas Razón Española)

Trivialización de la Existencia

No advertir esta circunstancia y tomarla como una banalidad más de la pugna diaria interpartidista significa una inhibición suicida. Suicida, pues cuanto amengua la capacidad creadora del hombre contribuye a su envilecimiento y a su total anulación como ser libre. La creatividad supone seriedad en el tratamiento de las cuestiones, alta calidad humanística; implica tomar en serio las exigencias de la vida humana cabal. Se opone por tanto a la banalidad, a la trivialización de la existencia. La marea actual de zafiedad -para decirlo suavemente- que invade nuestra vida pública responde al propósito de desestructurar la comunidad humana, des-vertebrarla, masificarla y hacerla fácil objeto de manipulación para convertirla en colosal palanca en orden al logro de fines interesados. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Permiso del director

Antes de los ejercicios espirituales de ocho días fui a mi director espiritual y le pedí algunas mortificaciones para el tiempo de los ejercicios, pero no obtuve el permiso para todo lo que había pedido, sino solamente para algunas cosas. Recibí el permiso para una hora de meditación de la Pasión del Señor Jesús y para cierta humillación. Pero estaba un poco descontenta de no haber recibido la autorización para todo lo que había pedido. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Moral estatal

En el mundo moderno ética y política o ética y derecho son realidades aparte, no sólo en el sentido de que de hecho se hayan separado como una suerte de resultado inexorable de los acontecimientos, sino en el de que así están concebidas y queridas. En realidad, esta pretensión moderna es un imposible y no hace más que esconder la primacía y superioridad de un modo de entender la moral -el liberal- que, así, se impone sobre los demás y se instala como el único que tiene carta de ciudadanía en la sociedad política. De hecho, según Castellano, un Estado que no se identifica con ninguna ética -según lo afirma la ideología- impone una moral mediante las leyes que, precisamente por haber prescindido de la naturaleza, no tiene) más fundamento que el poder voluntarista del legislador. (José Luis Widow – Verbo)