Montserrat

Unidad

LA+RECONQUISTA+ESPAÑOLA.jpgAsí es que os emplazo a todos para que Covadonga, núcleo central de la Cordillera, de donde brotó el principal manantial de la Reconquista, en colaboración de todos, estudiando el problema, tracemos un programa fundamental y positivo. Desde allí podemos dirigirnos a toda la sociedad española, para que acabe ya esa vulgar aleluya de la unidad de cementerios donde hay diversidad de creencias; la unidad de escuelas, para sacrificar a los creyentes en obsequio de los que no creen; unidad de matrimonio, impuesta como una fórmula, como una panacea para todos los males y para todas las necesidades de España. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

La razón

Hay dos caminos para liberar a la razón: uno es el exaltarla y tomarla como lo más divino en el hombre, es decir, la potencia que basta por sí para que el hombre construya su mundo y reconstruya el universo; el otro es el deprimirla y bastardearla, declarando su absoluta inutilidad en materia de fe, ligándola al mundo inferior en el que tendría su legítima actividad. Éste es el que siguió Lutero con la sola fide y la sola scriptura; aquél fue el que recorrieron los humanistas y los ilustrados (la sola razón de Descartes, el cogito) con la diosa razón. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Moralista católico

Dime ahora, pues, ¿sabes lo que es escándalo? ¿sabes lo que es inducir al prójimo a error con palabras ambiguas? ¿sabes lo que es, por cariño más o menos justificado a una palabra, sembrar dudas, desconfianzas, hacer vacilar en la fe a las inteligencias sencillas? Yo, a fuer de moralista católico, veo en esto materia de pecado, y si no te abona una suma de buena fe o algún otro atenuante, materia de pecado mortal. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Vivir en la verdad

Nuestra tarea actual es la de ponernos en verdad y vivir de la verdad. Todo el que se halla a la busca de la verdad y no está atenazado por el afán de poder reconoce de buen grado que el tema del divorcio presenta características tan complejas y tiene un poder de vibración tal que exige un tratamiento sumamente respetuoso, como toda cuestión referente a la configuración del ser humano. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

El Estado subordinado a la moral

En otras palabras, Castellano se hace eco de la tesis aristotélica: “… Es evidente que debe haber, como hay, un bien propio de la comunidad política. ¿Cuál es ese bien? Con Aristóteles podremos responder que el bien político, el bien de la comunidad política, es el mismo bien del hombre”. Por eso para poder avanzar en el conocimiento de la sociedad política “hace falta llevar a cumplimiento la filosofía del hombre, es decir, conocer su naturaleza y su fin”. (José Luis Widow – Verbo)

Limpiar mi lengua

III. Negación del juicio, es decir, aceptar inmediatamente sin pensar, sin analizar, sin razonar cualquier orden que recibo de aquellos que sustituyen para mí a Dios.

IV. Negación de la lengua. No le daré la más pequeña libertad; en un solo caso se la daré total, es decir en proclamar la gloria de Dios. Siempre cuando recibo la Santa Comunión, pido que Jesús se digne reforzar y limpiar mi lengua, para que yo no hiera con ella al prójimo. De ahí que tenga el máximo respeto para la regla que habla del silencio. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

El tradicionalismo carlista

El tradicionalismo carlista, cuya base social eran los campesinos pobres, se convirtió en “la única organización importante de la derecha en oposición al liberalismo”, “el principal movimiento político de masas, prácticamente el único de la España del siglo XIX”. Y es que España fue el país europeo donde “el tradicionalismo duró más tiempo, persistiendo, aunque en menor medida, al menos hasta mediados del siglo XX”. (Pedro Carlos González Cuevas Razón Española)