Madre Rafaela Mª de Jesús Hostia - 7Me preparé con mucha ilusión para hacer la Primera Comunión, ¡cómo deseaba que Jesús viniera a mi pequeño corazón! El mejor regalo de mi vida ha sido el de recibir a Jesús, el de tenerle como mi mejor amigo, ahí dentro de mí sentía que me quería y cada vez que comulgo le quiero más, siento una felicidad grande, muy grande, él siempre me comprende, me ayuda en mis trabajillos, cuando estoy triste me consuela y cuando estoy contenta se alegra conmigo. Jesús es el amigo que nunca falla.

Los años pasan volando y con quince años más o menos montaba a caballo con mis hermanos, en el cortijo, vestida de amazona. Mi madre se cuidó bien de encargar a Madrid los trajes y todo lo que debía tener para vivir según nuestra condición social, pero la verdad es que yo con poco me conformaba y no me gustaba que hiciese esos gastos.