Isabel

Educación integral

San Gotardo de Hildesheim - ObispoLa llamada “no presencia” de la Iglesia en la escuela, es una abdicación intolerable frente a unos niños que necesitan una educación integral. Y dividir la instrucción, la cultura, el arte, el deporte, con un divorcio total de la moral y de la fe, es “desencarnar” el Evangelio, es una evasión muy propia para aquellos que en definitiva socialmente se producen como ateos. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Razones políticas

De estar con aquéllos, habría que subrayar que el espíritu independentista de los ortodoxos está alimentado por razones no teológicas sino políticas a las que las primeras vienen a adornar; sin negar este talante, debe admitirse que hay en él un modo de concebir la propia Iglesia que lleva a desconocer la primacía del Papa tal como la sostiene Roma, y que esto ya es una cuestión dogmática a la que se suma el interés político-eclesiástico bizantino. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

  Basta un grito de súplica (49)

Para comprender tanta misericordia, conviene meditar quién es Dios. Es la santidad, la bondad, la justicia, el amor, la omnipotencia… Quién es el hombre: pobreza, mezquindad, impotencia, debilidad… Qué es el alma: espíritu inmortal, creado a semejanza de Dios, que ha de dirigirse necesariamente hacia Dios, si no quiere ser eternamente desdichada. Porque Dios, nuestro Creador sabe perfectamente todo esto, es infinitamente más misericordioso con el alma que ella consigo misma. Por esto basta un grito de súplica al Dios del perdón para que opere su misericordia y se olvide de nuestros pecados. Dios es el único que nos puede perdonar porque, a fin de cuentas, es el único ofendido por el pecado nuestro. (Jaime Solá Grané)

Lutero predica la rebelión de los campesinos

Por eso Lutero podía empezar su carrera de hereje predicando la rebelión de los campesinos alemanes contra sus príncipes y podía terminarla predicando el deber de los príncipes de aplastar a los campesinos. Puesto que no hay ninguna ley objetiva que gobierne las acciones de los hombres, no había ninguna manera de buscar y encontrar la justicia en la disputa entre los príncipes y los campesinos. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La mujer

Edith Stein

Ciertamente, que es de una conmovedora belleza esa original inocencia humana, que apenas percibe nada del aspecto miserable de la naturaleza humana, y uno debe estar siempre agradecido si se encuentra con ella. Pero a cuántas mujeres, que antaño fueron protegidas hasta el matrimonio (hoy esto ya es casi imposible), les arrebataron en el matrimonio de repente y de una manera cruel todos los ideales.

La democracia es una ilusión

Los autores de Beyond Democracy defienden abiertamente la necesidad de abandonarla esgrimiendo buenas razones: “Una de las grandes ilusiones políticas de nuestro tiempo es la democracia. Muchas gentes se creen libres porque votan. Oponen democracia y tiranía. Y como no viven en Corea del Norte o en Cuba, se creen libres. Pero tal como se ve hoy a los Estados modernos invadir la esfera privada como jamás anteriormente, cuando la expoliación ha tomado las formas que en modo alguno pudo imaginar un Bastita en el siglo XIX, es que no funciona la democracia”. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

Dominamos el mundo

Lo repetimos: la desgracia de Soloviev estuvo en haber ignorado a España, y, por ignorarla, en creer que para constituirse en brazo armado de Dios se requería necesariamente “una masa enorme y compacta de Imperio”. Para no perder el sentido de las proporciones, debió haber sabido que la nación española “sin apenas soldados, y con sólo su fe, creó un Imperio en cuyos dominios no se ponía el sol”. Eran los seis millones de españoles, y no los dieciséis millones de franceses, ni los veintitantos de alemanes, los que dominaron el mundo en el siglo XVI. (Osvaldo Lira – VERBO)