Isabel

Humanidad animal

San Ivo de KermartinSegundo objetivo: La destrucción de la familia, mediante la planificación. Podéis consultar la publicación de UNUSA World population. Tercer objetivo: La desintegración moral y social, a través de la sexualidad. Leed el libro de la UNESCO Hacia una comprensión mundial. Naturalmente, fomentado el desarrollo de los instintos sexuales, desaparecen las diferencias de razas y colores y formaríamos una Humanidad auténticamente animal: habríamos logrado la comprensión mundial. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El triunfo del Inmaculado Corazón

Es así que teniendo Rusia una pluralidad de resonancias en el mensaje de Nuestra Señora, hay uno que me parece tan singular y específico que ameritaba Su ruego: el Inmaculado Corazón de la Virgen María ha sido agraviado y herido por quienes niegan su Inmaculada Concepción. El día que Su Inmaculado Corazón triunfe sobre Rusia y sus errores, Dios habrá obtenido el universal reconocimiento de la Inmaculada Concepción de su Madre. Y entonces sobrevendrá la paz, pues Nuestra Señora es, como afirma Pío IX, el “firmísimo baluarte (que) destruyó siempre todas las herejías, y libró siempre de las mayores calamidades de todas clases a los pueblos fieles y naciones”. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

  Sociedad sin Dios (51)

Francia se vio sacudida en noviembre 2005 por una oleada de incendios de coches, de fábricas, de colegios, de centros públicos… ¿qué son sino el efecto de una nación que hizo hace un siglo, de la laicidad, su señal de identidad? Una nación que se enorgullece de quitar a Dios de la vida pública, que ha edificado una sociedad sin Dios, desafiando sus leyes, una nación que no aprendió ni escarmentó con su incapacidad para defenderse en las rápidas invasiones de las dos guerras mundiales. (Jaime Solá Grané)

La pasividad del alemán

Las consecuencias políticas de esta doctrina luterana han marcado la historia de Alemania, sobre todo la de Prusia. La pasividad del alemán del norte frente a su gobierno, sea éste monárquico, imperial, republicano o nazi, refleja una teología y una religión cuya negativa de la ley natural exige que el hombre obedezca pasivamente, sin preguntar el “porqué”. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La mujer

Edith Stein

(Además, en muchos casos, la especialización no es el mejor método, porque la mayor parte de las enfermedades son enfermedades de todo el ser humano, aunque se manifiesten sólo en un órgano; el paciente necesita un tratamiento en su peculiaridad individual como un organismo íntegro).

La democracia morbosa

En Europa, tendió a entenderse como un concepto que identifica el estado de la sociedad con la forma de gobierno. Divulgada como sinónima de igualdad devino un mito y una superstición. De ahí, que, al degradado estamento de los políticos, dada su idiocia, quizá congénita, le resulte ya muy difícil saber, en qué consiste: una consecuencia de la tendencia a seleccionar a los peores (la democracia morbosa de Ortega). Le pasa lo mismo, con más motivos, a la gente corriente, víctima de su propaganda y de la destrucción sistemática del sentido común por la intensa politización del pensamiento creciente desde la revolución francesa, intensificada por el triunfo del modo de pensamiento ideológico totalitario en el siglo XX. La democracia sería en palabras de Borges, “una superstición muy difundida, un abuso de la estadística”. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

Valentía española

Debió haber sabido, por último, que hubo un momento de la Historia -aquel momento extraño y superior de la especie humana, de que habla Taine- en que el Sacro Imperio romano-germánico cumplió dignamente su cometido de cabeza temporal de la cristiandad y brazo armado de la Iglesia: precisamente, cuando la diadema de Carlomagno fue a reposar en las sienes augustas de otro Carlos, del César español Carlos V. De haberlo sabido, ¡cuántos motivos de meditación habría encontrado su inteligencia privilegiada en el hecho misterioso de que la única vez en que la universalidad de jure inherente al Sacro Imperio vino a fraguar en universalidad de Jacto fue cuando su misión excelsa se halló confiada a la decisión apostólica, la valentía y las armas españolas! (Osvaldo Lira – VERBO)