Madre Rafaela - 28Al poco tiempo me tuvieron que operar de un tumor en la espalda, raspándome la columna vertebral. Me operaron en casa de mis padres, el 11 de Febrero de 1943, allí tuve que estar unos cuantos meses recuperándome, porque la herida me supuraba y necesitaba cuidado médico especial y sobrealimentación. Me llevaba la comunión un sacerdote capuchino y ¿sabes quién le acompañaba? Fray Leopoldo le acompañó.

Te voy a contar un detalle que tenía este frailecillo con Jesús, cuando llegaba a la casa estaba pendiente de la hostia que llevaba el sacerdote para que yo comulgara y una vez que yo había recibido la comunión se quedaba el último para salir de la habitación, lo hacía sin volver la espalda y desde la puerta hacia una inclinación profunda a nuestro Señor que se quedaba conmigo. ¿Y tú cuando vas a la iglesia sabes ponerte de rodillas, en silencio, delante del sagrario? Piensa que Jesús está ahí mirándote, sonriéndote, amándote y ya verás cómo te sientes muy feliz por dentro.