Pablo

 Cristianofobia

San José Marello Viale - FundadorNo duda en hablar de “holocausto católico”: “Yo no soy creyente, pero tampoco soy judío y pocas cosas me han conmovido tanto como el montón de zapatitos de niños asesinados en el gueto de Varsovia”. Al describir ese holocausto católico, Losantos, que páginas antes ha señalado que “los masones Azaña y Martínez Barrio, Vidart y Companys” participaron “en la creación o aceptación del terror rojo” y que “el carácter anticatólico de la masonería es indiscutible y fue condenada como doctrina gnóstica en encíclica papal”, destaca un hecho: ese terror rojo comenzó antes de la llegada de los soviéticos en apoyo del Frente Popular al estallar la guerra. Fue autóctono. Pero entonces, “¿qué unía a la izquierda burguesa y a la proletaria para perpetrarlo en común?”. “A mi juicio”, responde, “lo que une a organizaciones totalmente dispares en sus programas políticas es el odio asesino contra los católicos y el catolicismo, algo que usado hoy para exculpar al islam, debemos llamar cristianofobia”. (Carmelo López-Arias)

Pudor y castidad  (80)

Sigo hablando de la castidad. Pero al tratar esta vez de su realización virginal, he de mostrar otros misterios de la vida de la gracia que, integrando ciertamente la castidad, y precisamente en su realidad más perfecta, van mucho más allá que esa virtud concreta. En lo que sigue, celibato y virginidad tendrán una misma significación. Cristo fue célibe, “permaneció toda su vida en estado de virginidad, que significa su dedicación total al servicio de Dios y de los hombres” (Beato Pablo VI, enc. 1967, Sacerdotalis coelibatus 21). Es verdad que Dios dijo al principio de la creación: “no es bueno que el hombre esté sólo” (Gén 2, 18), y le creó una esposa. Pero Jesucristo, el Hijo encarnado, vive siempre como hijo, en unión filial con el Padre: “Yo no estoy solo, porque el Padre está conmigo” (Jn 16, 32). En Él la virginidad, desconocida en el Antiguo Testamento como valor religioso, se realiza y se revela a los hombres, haciéndola posible para los que a ella son llamados. Él no vino al mundo para unirse conyugalmente con una persona humana, con una mujer concreta, sino para unirse con toda la humanidad, dándose entero a todos los hombres. Por eso la virginidad es el estado de vida elegido por Cristo. (José María Iraburu)

Nuevo Mundo

En el Nuevo Mundo, los españoles fundaron ciudades bajo el patrocinio de la Virgen, como Asunción y Concepción, sin que debiéramos olvidar el origen mariano del nombre completo de Buenos Aires, La Paz o Los Ángeles, entre otras. Por tanto, en “tiempos recios” para España, no dejemos de invocar a la Virgen, recordando que el rey Alfonso X el Sabio fundó una Orden naval bajo el nombre de “Santa María de España”. (Fr. Santiago Cantera Montenegro, O.S.B. – EL PAN DE LOS POBRES)

¡No tengáis miedo!

¿Qué mensaje quisiera dejarnos como conclusión, especialmente a los jóvenes, a las familias católicas, y a los formadores en la fe? – Yo pienso siempre en aquella llamada que hizo el Cardenal Wojtyla minutos después de ser electo Papa Juan Pablo II: “Non abbiate paura! ¡No tengáis miedo!”. Funcionó como un exorcismo. Me acuerdo como lloramos de alegría al oír la noticia en Rumania, en uno de los peores momentos del régimen de Ceausescu.  (María Virginia Olivera de Gristelli – CÁRITAS in VERITATE – INFOCATÓLICA)

La conciencia

Segundo, es una cuestión sobre la conciencia. ¿La conciencia determina lo que es correcto, o simplemente discierne lo que ha sido establecido por Dios como correcto? En otras palabras ¿la conciencia manda bajo su propia autoridad o por la autoridad de otro? Si es lo primero, entonces se elimina el primer paso del análisis moral. Uno ya no tiene que considerar si un acto particular (en este caso un acto de adulterio) es intrínsecamente bueno o malo, identificado así por una ley natural o divina. Uno puede sortear esto e ir directamente a cuestiones como intención, circunstancia, y consecuencias. (Douglas Farrow)

La ambigüedad

La ambigüedad produce inseguridad. No es posible creer a medias. Ahora hay muchos que confunden los mandamientos de amar a Dios y al prójimo con la simple solidaridad humanista, que está muy bien, pero sólo es un pálido reflejo de lo que debe ser nuestra imitación a Cristo. (Carlos González Flórez – EL PAN DE LOS POBRES)

Permisividad y relativismo

Una sociedad herida por la permisividad y el relativismo y anestesiada por los medios de comunicación. Sin saber de dónde viene ni adónde va. Un ser humano que flota según las modas y los vientos del momento. Sus vidas son como un sótano sin vistas. La sombra del ciprés es alargada: porque una cosa es no tener tabúes (lo que es bueno) y otra cosa, no tener criterio (que es fatal). Porque la moral es el arte de vivir con dignidad. La ética es el arte de usar de forma correcta la libertad. En “La Manada” esto brilla por su ausencia. (Enrique Rojas)