Monseñor José Guerra Campos
Separata del “Boletín oficial del Obispado de Cuenca”
Núm. 5, mayo 1986

Guerra Campos4Después de 1975 los observadores con sentido de Iglesia, y en primer término los mismos apologistas de la nueva «línea», reiteran los diagnósticos oscuros sobre la situación, aunque intercalen, a veces, declaraciones voluntaristas de optimismo (7). Todos coinciden en destacar un fenómeno de parálisis, por división o por adormecimiento. Todavía en 1984 el Obispo Secretario del Episcopado diagnostica en el catolicismo español una enfermedad con estas cuatro notas: a) atonía religiosa, en la vivencia y en la participación activa; b) fragmentación, hasta hacer imposible la colaboración y la convivencia, menospreciando las causas eclesiales de la unidad; c) inoperancia apostólica, por desprecio de la verdadera evangelización, por vaciamiento de la Fe, rebajada a mero compromiso político de izquierdas; d) falta de síntesis entre la espiritualidad y la acción temporal cristiana (8). Y en 1985 acaba de escribir que en España «existe un estado de sitio y casi de asalto desde el laicismo dominante contra la Iglesia, contra la cultura cristiana y contra la misma fe religiosa» (9).

Notas:

  1. Véase, por ejemplo, los diagnósticos del Cardenal Tarancón y de Martín Descalzo, registrados en Comentario sociológico. Estructura social de España, de la Federación Española de Cajas de Ahorro, núms. 31-32, 1980, págs. 532-634. Algunas síntesis optimistas corresponden a observadores que se desinteresan de los problemas más graves, como el aborto o la corrupción juvenil, o bien, reducen la Iglesia a coordenadas políticas o secularistas.
  2. Fernando Sebastián Aguilar: ¿Qué nos pasa a los católicos españoles?, en «Ecclesia», 23 de junio de 1984, pág. 7, y en diario «Ya», 21684. José Luis Gutiérrez García, Director de la BAC (Biblioteca de Autores Cristianos), da una respuesta a esa pregunta en su libro: Díselo a la Comunidad (Reflexiones sobre la situación de la Iglesia en España, hoy). Colección TAU, Ávila, 1986.
  3. F. Sebastián Aguilar, en el diario «Ya», 22121985.