Pablo

El trabajo espiritual

Santa Cándida de RomaEl estado de gracia es la vida de Cristo en el alma hasta poder decir con san Pablo: “No soy yo quien vivo, sino Cristo quien vive en mí” (Gal 2, 20). Quien comete un pecado mortal expulsa a Jesús de su alma. Quien peca venialmente no le expulsa, pero le aflige voluntariamente. Si amamos a Jesús nos esforzaremos en hacer pasar a nuestras almas sus modos de pensar, de sentir, de querer y de obrar. “A los principiantes, a los que ya van progresando y a los perfectos, lo que más les mueve a hacer esfuerzos es el amor a Jesús”. El trabajo espiritual consiste en mirar incesantemente a Jesús para imitarle hasta que Él quede reproducido en nosotros. (P. Ramón Olmos mCR. – AVE MARÍA)

Pudor y castidad  (98)

Los valores del celibato evangélico son inmensos. La virginidad es un misterio de gracia, una forma de vida que no viene del Génesis, sino del Evangelio, como ya indiqué; es una situación que en la vida temporal anticipa la vida celestial, y que implica dedicación a Cristo, consagración a la Iglesia, pobreza y renuncia, contemplación y apostolado. (José María Iraburu)

El padre Solá habla del demonio (14)

Ahí se ve un hombre frío, un hombre calculador, un hombre de talento, un hombre que piensa, un hombre que planea, y éste hace un plan para toda la humanidad, o para una nación, o para una sociedad, para un grupo, lo que sea, pero generalmente en orden internacional, y así se explica que se empiece en un sitio una cosa cualquiera y al instante, al cabo de una semana, dos semanas, ya está por todo el mundo. ¿Cómo es posible que haya estos planes tan perfectos? Tienen, por ejemplo, el plan del comunismo. Si miramos el comunismo fríamente es un sistema tal que nadie lo aceptaría. Un plan tan titánico y tiránico como era, y sin embargo quién se quejó de la acción de Lenin, de la acción de Stalin y de esos grandes tiranos. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Absoluto silencio

Como el conocimiento de Dios es en silencio divino, “habla lo más hermosamente de Dios aquel que gracias a la plenitud de su riqueza interior es capaz de guardar el más profundo silencio sobre Él” (Maestro Eckhart). Cuando el Señor viene a nosotros es preciso callarnos. En la oración el alma habla y cuando reza habita en las palabras, pero cuando el Espíritu viene es preciso callar, mantenerse en absoluto silencio. Esta “no-oración” es más excelente que la oración, porque los movimientos de la lengua y del corazón en la plegaria son como unas llaves, pero lo que viene después de ellos es el ingreso en la casa del tesoro. (TRINIDAD Y LIBERACIÓN)

El testamento de Isabel la Católica

La reina Isabel ve que su vida se va acabando, y se siente inquieta por la suerte de los indios, de modo que mes y medio después de hacer su Testamento, días antes de morir, “entre los días 12 de octubre y 25 de noviembre de 1504”, le añade un codicilo en el que expresa su última y más ardiente voluntad (cf. L. Suárez, Isabel I, 414): “Por cuanto, al tiempo que nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las islas y Tierra Firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir, nuestra principal intención fue, al tiempo que lo suplicamos al Papa Alejandro VI, de buena memoria, que nos hizo dicha concesión, de procurar inducir y traer los pueblos de ellas y convertirlos a nuestra Santa Fe católica, y enviar a las dichas islas y Tierra Firme prelados y religiosos y otras personas doctas y temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas en la Fe católica y enseñarles y doctrinar buenas costumbres y poner en ello la diligencia debida, según más largamente en las cartas de dicha concesión se contiene. (José María Iraburu)

Obedecer siempre

Ya sabemos que, si el superior, mandara alguna cosa contraria a la Ley de Dios, tenemos la obligación de no obedecerle. Pero en todo lo que mande legítimamente, debemos obedecer siempre. San Francisco de Sales, nos dice que la obediencia “se somete amorosamente a todo lo que se le mande, con entera sencillez, sin mirar jamás si lo que se le manda está bien o mal mandado, con tal que, quien manda, tenga potestad de mandar y mire lo mandado para unirnos con Dios. (Julián Jarabo Ruiz – AVE MARÍA)

Genocidio

Ante todo, hay que definir qué es un genocidio. Se trata de la planificación o/y de la puesta en práctica o/y de la colaboración, tanto dentro de la planificación como de la realización de la planificación, o/y del exterminio parcial o total de un grupo humano de tipo étnico, racial, político o religioso. Que hubo una voluntad de exterminar a la Vendée es una evidencia: tenemos las leyes, las órdenes y su aplicación. La realización es también evidente: tenemos los informes preparados por los verdugos y los que fueron preparados por las víctimas. Y lo que es más importante: los vendeanos constituyen un grupo que se puede definir como político y religioso. Este crimen es imprescriptible, y por lo tanto retroactivo. (Dr. Reynald Secher – AVE MARÍA)