San Agustín entre Cristo y la VirgenQuien asiste devotamente a la Santa Misa alcanza grandes auxilios para no caer en pecado mortal y se le perdonarán sus defectos y pecados veniales e imperfecciones. Si la oye entera cada día no le faltará el alimento o sustento necesario para su cuerpo. Los pasos que uno da para oír Misa, son escritos y contados por su ángel y por cada paso le dará el Altísimo Dios un grandísimo premio en la vida eterna. No hay duda de que se ayuda a los difuntos con el Santo Sacrificio de la Misa. Mediante este Sacrificio. Dios usa con ellos de una misericordia que no merecieron por causa de sus pecados. Quien por los difuntos oye Misa y ora, por sí propio trabaja: así el que ofrece por las almas que reza, por sí propio trabaja. El oír devotamente Misa y ver el Santísimo Sacramento, ahuyenta al diablo del pecador. En aquel día que alguno viere en la Misa el Cuerpo y Sangre de Jesucristo, se le conservará la luz de la vida.

(San Agustín)