Montserrat

El laicismo es un delirio

San Lucas - Evangelista“Debemos recordar que las religiones fundan las civilizaciones, que a su vez mueren cuando apostatan de la religión que las fundó; y también que el laicismo es un delirio de la razón que sólo logrará que el islamismo erija su culto impío sobre los escombros de la civilización cristiana. Ocurrió en el norte de África en el siglo VII; y ocurrirá en Europa en el siglo XXI, a poco que sigamos defendiendo las aberraciones de las que alardea el pasquín Charlie Hebdo. Ninguna persona que conserve una brizna de sentido común, así como un mínimo temor de Dios, puede mostrarse solidaria con tales aberraciones, que nos han conducido al abismo”. (Miguel Ayuso – Verbo)

Los demagogos

Los demagogos juegan con ventaja al dirigirse a gentes que se dejan fascinar por las ganancias inmediatas. Quienes conocen la lógica de la vida personal saben que lo importante madura a tempo lento y exige al que desea conseguirlo una actitud de paciencia y sacrificio. La demagogia triunfa en climas de impaciencia y crea impaciencia, porque el apego a valores superficiales que agostan valores más altos no produce sino inquietud. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

No herir al enemigo

En suma: al buen resabiado, aquello de la oposición per diametrum del Padre San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales, nunca le pudo entrar. No conoce más táctica que la de atacar por los flancos, que en religión suele ser la más cómoda, pero no la más decisiva. Bien quisiera él vencer, pero a trueque de no herir al enemigo ni causarle mortificación o enfado. El nombre de guerra le alborota los nervios; más le acomoda la pacífica discusión. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Sustituirse a Dios

Cuando Danilo Castellano afirma que la modernidad es la tentación luciferina de endiosar al hombre y desplazar a Dios por los hombres, devela su núcleo gnóstico invariante. En efecto, más allá de las corrientes historiográficas que reducen el fenómeno gnóstico a las religiones precristianas y de los primeros siglos de la Cristiandad, hay un componente gnóstico perceptible en el corazón de la modernidad: el error racionalista de sustituir la realidad por el proyecto individual, el rechazo del orden natural, del orden de la creación, lo que importa, finalmente, el intento humano de sustituirse a Dios. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

España monárquica

Yo no puedo brindar por la España regionalista sin brindar por la Monarquía tradicional, a cuya sombra me he formado; y no puedo hacerlo por la Monarquía tradicional sin brindar por su glorioso Caudillo, al que va entusiasta mi brindis para que siga manteniendo, sin plegarla jamás, que no lo hará (ya conocemos su carácter, la bandera en donde brilla el blasón regionalista al lado de la integridad de la fe religiosa, que seguirá ondeando hasta el último momento de su vida y de la España; (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Unión íntima con Dios

En cierta ocasión el Señor me dijo: Hija Mía, toma las gracias que la gente desprecia; toma cuantas puedas llevar. En aquel instante mi alma fue inundada del amor de Dios. Siento que estoy unida al Señor tan estrechamente que no encuentro palabras con las cuales podría expresar bien esta unión; siento que todo lo que Dios tiene, todos los bienes y los tesoros, son míos, aunque me ocupo poco de ellos, ya que me basta solamente ÉL En Él veo todo, fuera de Él, nada. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Responsabilidad de los gobiernos

La lista de atropellos parece haberse escrito hoy: la radio como instrumento de propaganda al servicio del poder, la policía como inmejorable herramienta para preparar la insurrección, la depuración de oficiales notoriamente antiseparatistas, la “delictiva benevolencia del fiscal” ante las continuas vulneraciones de la ley, la malversación de fondos ante cuya denuncia Companys se sintió gravemente ofendido, el incumplimiento de las sentencias del Tribunal de Garantías Constitucionales, la organización de manifestaciones y sesiones solemnes en el Parlamento en apoyo del desacato, (Jesús Laínz – Razón Española)