Isabel

El sistema mixto

San Honorio abadA esta combinación entre liberalismo económico e intervención estatal es a lo que se denomina “sistema mixto”, o “economía social de mercado” y que tanto ha contribuido a combatir el contagio marxista al mundo Occidental posbélico. Y en su nombre, se toleran las injusticias sociales en el origen, siempre y cuando sean corregibles por la institución paternalista estatal, o dicho de manera más simple: este tipo de sistemas híbridos deja en manos del mercado regido por leyes económicas la producción de riqueza, y en manos del Estado regido por leyes democráticas -paradójicamente, también liberales-, su distribución. (Javier de Miguel – VERBO)

Corrupción de las leyes

La segunda no es independiente de la primera, pues tiene la autonomía que se concreta en las leyes que pueden considerarse políticas: constituciones, leyes electorales, leyes penales en lo que conciernen a los intereses estatales, como los fiscales, leyes administrativas, leyes que dividen a los gobernados, les impiden moverse o trabajar libremente, regulan la educación, los medios de comunicación, etc. Esta corrupción repercute en la vida social facilitando el auge de la corrupción moral que la desintegra al introducir la sospecha permanente para reproducir la lucha de todos contra todos en el imaginario estado de naturaleza descrito por Tomás Hobbes. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

La mujer

Edith Stein

Si el Espíritu Santo es la divinidad, en cuanto sale de sí misma e introduce en las criaturas la fecundidad creadora y perfectiva de Dios, entonces podemos de nuevo encontrarla en la misión de la mujer de ser “madre de los vivientes”, que, a través de su vida produce la nueva vida y, si ha logrado la existencia autónoma, procura su desarrollo lo más perfectamente posible.

El capitalismo en España

La cuarta intervención grande del capitalismo liberal se efectuó en España en el siglo XIX. Aunque el calvinismo no se infiltró en España con toda la crudeza de su doctrina teológica, sí entró indirectamente a través de la masonería. La desamortización de los bienes de la Iglesia, promulgada por el masón y liberal Mendizábal el 19 de febrero de 1836, repitió lo que ya había pasado en Inglaterra tres siglos antes. “Ese inmenso latrocinio” -en palabras de Menéndez y Pelayo- creó un partido liberal cuyo bienestar material dependía de la existencia continuada de la dinastía liberal de Isabel II, cuyo descendiente y heredero hoy en día (1964) es Don juan de Borbón y Battenberg. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La corona de espinas (73)

A veces son los mismos gobernantes los que se burlan de la fe católica. ¿Quién no recuerda la parodia de la coronación de espinas que hicieron en Jerusalén el entonces President de la Generalitat y el President del Partido catalán de los masones? Para ellos, la corona de espinas del Redentor fue objeto de bromas y risas. Mejor que venga el castigo de Dios ya en este mundo; pero, por desgracia, es posible que el Señor se reserve un castigo eterno. (Jaime Solá Grané)

Abusos del capital

Y en otra ocasión, hablaba así acusando a ciertos católicos: “Otros se muestran no menos timoratos e indecisos frente a ese sistema económico que se conoce con el nombre de capitalismo, cuyas graves consecuencias la Iglesia no ha dejado de denunciar. La Iglesia, en efecto, ha señalado no sólo los abusos del capital y del mismo derecho de propiedad que tal sistema promueve y defiende, sino que ha enseñado también que el capital y la sociedad deben ser instrumentos de la producción para provecho de toda la sociedad y medios de apoyo y de defensa de la libertad y dignidad de la persona humana”. (23-IX-1950). (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

La voluntad humana y divina

La moderna doctrina liberal afirma que debe existir una separación absoluta entre política y religión. La religión sería un hecho privado al que en algunos casos cabe reconocer un papel público. La política sería superior a la religión. La comunidad política, en particular la identificada erróneamente con el Estado moderno, gozaría de un primado absoluto sobre toda la realidad y sería el último punto de referencia. De su ordenamiento jurídico dependería el bien y el mal, lo lícito y lo ilícito. De manera que, a la luz de esta Weltanschauung, no puede reconocer ningún orden superior a su voluntad. Lo que representa la secularización absoluta y es la causa de la situación actual del mundo. Sor Lucía escribió, a este respecto, con amargura: “Asusta mirar al mundo de hoy, el desorden que reina soberano y la facilidad con la que desemboca en la inmoralidad”. (Danilo Castellano – VERBO)