Montserrat

Lista de atropellos

San Crisanto y Santa DaríaLa consideración de las votaciones autonómicas como superiores al orden constitucional, las ofensas a la bandera española y su retirada de los edificios públicos e incluso la utilización de los partidos de fútbol amistosos -el Brasil-Cataluña de junio de 1934- como altavoces para la causa separatista. “Si es desolador el balance de hechos que antecede, más triste es todavía considerar que todo ello no hubiera podido verificarse sin la anuencia y el apoyo de los Gobiernos de Madrid. Sus claudicaciones son las verdaderas causas in-mediatas del movimiento de rebeldía”. (Jesús Laínz – Razón Española)

La felicidad

No busco la felicidad fuera de mi interior donde mora Dios. Gozo de Dios en mi interior, aquí vivo continuamente con Él, aquí existe mi relación más íntima con Él, aquí vivo con Él segura, aquí no llega la mirada humana. La Santísima Virgen me anima a relacionarme así con Él. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Bandera común

Si llegaran tiempos adversos en que esta Patria pudiera extinguirse, sobre la pira que formen sus escombros, esa bandera amarilla y roja que es la catalana, que llevó a Alfonso V a Nápoles a España Carlos III para hacerla enseña común de todas las regiones, sería como la última llama, que se elevaría al Cielo simbolizando la plegaria de un pueblo y de una raza, que, al morir, daba el postres testimonio de lo que fue siempre el ideal de su vida. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Naturaleza humana

En este viaje de la filosofía política clásica hacia la moderna, y vuelta, se han ido perfilando dos ideas sobre la política: una anclada en la realidad de la experiencia política -su principio-; la otra sostenida en la voluntad racionalista la convención. Y ambas en nombre del hombre: la primera tomándolo en su realidad óptica natural; la otra derivándolo de la libertad negativa, esto es, de la absoluta autodeterminación. Preguntarnos qué es la política, cuál es su naturaleza, importa, por ello, preguntarnos primeramente qué es el hombre, cuál es su esencia. Esa es la faena del presente capítulo, no obstante reducirse a dos o tres temas centrales a la filosofía política. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Se perorea

Está por los Círculos liberales en que se perorea y delibera, no por las Asociaciones ultramontanas en que se dogmatiza e increpa. En una palabra, si por sus frutos se conoce al liberal fiero y al manso, por sus aficiones principalmente es como al resabiado de Liberalismo se le ha de conocer. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Matrimonio y amor

Si el amor es causa de la unión matrimonial, cuando se amengua notablemente o desaparece debe poder anularse el matrimonio. Se olvida la circunstancia –destacada por la Metafísica actual- de que a menudo el “efecto” supera a la “causa”, o — dicho en términos más adecuados– que la interacción de diversos elementos da lugar con frecuencia a entidades cualitativamente distintas que presentan un sentido originario. El amor interpersonal suele arrancar del sentimiento de atracción provocado por ciertas cualidades. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Libertad de y del pensamiento

“El filósofo italiano subrayó la diferencia que media entre la libertad de pensamiento (relativista y, en último término, nihilista) y la libertad del pensamiento (que nadie tiene el poder de encadenar y menos aún de limitar). La segunda es la única verdadera libertad, puesto que en el pensamiento debe emerger el ser (lo que es), ya que de lo contrario el pensamiento se transforma en fantasía, sueño, utopía. La misma observación debe hacerse para la libertad de conciencia y la libertad de la conciencia. Distinción, ésta, hoy olvidada puesto que la hegemonía cultural liberal no admite (coherentemente) sino la libertad de… “. (Miguel Ayuso – Verbo)