Fundador de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados

Venerable Saturnino López NovoaDon Saturnino, sacerdote secular y fundador de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, nació en Sigüenza el 29 de noviembre de 1830, en el seno de una familia modesta. Desde la infancia, su vida quedó marcada por la influencia de su tío Basilio Gil y Bueno, años después Obispo de Huesca. Ingresó en el Seminario de Sigüenza y fue ordenado sacerdote en 1855. Amplió después sus estudios en Toledo, consiguiendo el doctorado en Teología.

El comienzo de su vida sacerdotal lo desarrolló también en estrecha unión con su tío, primero en Barbastro, como párroco, y después en Huesca, como secretario de Cámara, Chantre y profesor de teología en el seminario. En 1869 marcha al Concilio Vaticano I, como secretario y teólogo consultor de su tío Obispo. El Prelado muere en Roma en 1870, y a partir de entonces la vida de don Saturnino experimenta un gran cambio: se dedicará entonces de lleno y con celo ejemplar a diferentes campos de apostolado sacerdotal.

En 1873, siguiendo un deseo muy arraigado en su corazón, funda la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados con el fin de cuidar material y espiritualmente a los ancianos pobres. Tuvo la suerte de contar desde el principio con la figura extraordinaria de santa Teresa Jornet, primera Superiora general.

Reconocido como una figura destacada del clero de Huesca en el siglo XIX, murió santamente en dicha ciudad el 12 de marzo de 1905. En la actualidad sus restos descansan en la cripta contigua a la iglesia de la Casa madre de la Congregación – Valencia.