Montserrat

El agua y Franco

Beato Juan Duns ScotoSalvo en los aledaños pirenaicos y en la comisa cantábrica, donde hay prados, lo que domina en el resto de nuestro territorio son los secarrales. En la mitad de España las precipitaciones anuales son inferiores a 500 mm. En el sureste, las Canarias y Aragón, hay zonas semidesérticas. El problema del agua en España es geográfico y crece a medida que la demanda aumenta. El deber de los gobiernos es afrontarlo con previsión y adelantarse a las necesidades. Esto es que se hizo durante la era de Franco y no se ha hecho después. (Gonzalo Fernández de la Mora – Razón Española)

Nos invadirán

Estos vínculos, formados psicológicamente, que están como grabados en nuestros carácter y en nuestro espíritu, que heredamos con la sangre de muchas generaciones, con el medio social que ellas han formado y en que nos desarrollamos, no desaparecerían, aunque se fraccionara el Estado, porque una cosa es la unidad nacional y otra la unidad política. ¿Qué sucedería entonces? Que apenas dividido y fraccionado el Estado, el extranjero, aprovechando la división y debilidad de las regiones, encontraría en ellas un aliciente para su codicia y penetraría en el territorio, queriendo apoderarse de la nación y región que creyera más débil, para extender el dominio a las demás. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Lo experimenté

En la meditación de las diez, el sacerdote (177) habló de la misericordia de Dios y de la bondad de Dios para con nosotros. Dijo que cuando examinamos la historia de la humanidad, a cada paso vemos esta gran bondad de Dios. Todos los atributos de Dios, tales como la omnipotencia, y la sabiduría contribuyen a revelarnos este máximo atributo, es decir, la bondad de Dios. La bondad divina es el mayor atributo de Dios. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

El hombre es libre

El hombre es libre, pero no al modo gnóstico de la modernidad. El criterio de la libertad humana es el orden de su naturaleza; es ésta, es decir, el ente humano que es, “lo que consiente la libertad de elección -escribe Castellano- y no de simple decisión” pues, efectivamente, ser libre no consiste en tomar cualquier decisión sino en elegir sin ser coaccionado conforme a la ley que está en su naturaleza, es decir, elegir ante la alternativa del bien y el mal, de lo justo y lo injusto, de acuerdo al orden de su ser. No hay libertad en ausencia del orden: el hombre no es libre o no sabe ser libre si sigue cualquier arbitrio. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Convivir con los liberales

Y no obstante, ¡oh lector! con liberales fieros y mansos, o con católicos miserablemente resabiados de Liberalismo, hay que vivir en el siglo presente, como con arrianos se vivió en el cuarto, y con pelagianos en el quinto, y con jansenistas en el decimoséptimo. Y no es posible dejar de alternar con ellos, porque se los encuentra uno por todas partes, en el negocio, en las diversiones, en las visitas, hasta en la iglesia tal vez, hasta en la propia familia. ¿Cómo se habrá, pues, de portar el buen católico en sus relaciones con tales apestados? ¿Cómo podrá prevenir y evitar, o disminuir por lo menos, ese constante riesgo de infección? (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Sentimientos personales

El amor interpersonal suele arrancar del sentimiento de atracción provocado por ciertas cualidades. Aunque éstas sufran la erosión del tiempo, el amor a que dieron lugar no desaparece necesariamente si tiene auténtica madurez personal, es decir, si ha pasado del amor que se profesa al agrado que producen las cualidades de una persona al amor que se siente hacia la persona misma cuyas son tales cualidades. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

España en América

La historiografía liberal del XIX y del XX llegó al extremo de hablar de la brillante y avanzada civilización amerindia, versus la oscura y retrógrada cultura española. No obstante la ciencia y la filosofía, las universidades la educación, llegaron con los españoles. Incluso el significado de Patria, ya que es imposible como dice Neruda que la Patria antecediera a los españoles, y menos a Valdivia. Como dice Jaime Eyzaguirre, Chile entra a la historia por el verbo imperial de España, que da forma de una colección de paisajes y pueblos muy distintos, una Patria con identidad espiritual que no étnica, climática, paisajística o poblacional. Añado que sólo la teología y la fe como principio operador podían gestar de esa simiente de vocación universal, católica, una nación, un pueblo y una identidad. (Cristian Garay – Verbo)