Papa Francisco

Fe, esperanza y caridad son un don. La fe es fácil de comprender, igual que la caridad. Pero la esperanza, ¿qué es? Sí, es esperar el Cielo, encontrar a los santos, una felicidad eterna. Pero, ¿qué es el Cielo, para ti? Vivir en esperanza es caminar, sí, hacia un premio, a la felicidad que no tenemos aquí pero la tendremos allá… es una virtud difícil de entender. Es una virtud humilde, muy humilde. Es una virtud que nunca defrauda: si esperas, jamás serás desilusionado.

Cardenal Carlo Caffarra

Ninguno de nosotros existe por casualidad o por necesidad; cada uno de nosotros ha sido querido y elegido por Dios mismo… Si la persona humana, cada persona humana, ha sido pensada y deseada por Dios mismo, a cada uno de nosotros se le ha conferido una tarea, es depositario de una “misión” confiada, precisamente, a su libertad. El sentido de la vida no debe ser inventado, sino descubierto.

Cardenal Robert Sarah

“¿Por qué insistimos en recibir la Comunión de pie y en la mano?”, se pregunta el Prefecto de la Congregación para el Culto Divino. “Es una pregunta importante sobre la cual la Iglesia de hoy debe reflexionar”. Sarah avisa porfiadamente de que “Jesús sufre por las almas de aquellos que lo profanan, por quienes derramó su Sangre que tan miserable y cruelmente desprecian. Pero Jesús sufre más cuando el don extraordinario de su Presencia Eucarística divina-humana no puede traer sus efectos potenciales a las almas de los creyentes. Y así podemos entender que el ataque diabólico más insidioso consiste en tratar de extinguir la fe en la Eucaristía, sembrando errores y fomentando una forma inadecuada de recibirlo”.

Arzobispo Héctor Aguer 

Arzobispo Monseñor Héctor AguerEl Diputado Carlos Gustavo Roma, un diputado oficialista por Tierra del Fuego, que ha dicho que él era masón, que en el Gobierno hay ministros, secretarios de estado, diputados, senadores, jueces y demás funcionarios masones; además, que este Gobierno proclama los principios, de la masonería y que esta institución ha crecido notablemente en los últimos años. Todos sabemos que se trata de una organización secreta, rigurosamente tal, con grados, de tal manera que los perejiles, digamos así no se enteran de lo que pasa allá arriba, de lo que se trata en los grados superiores; y que procura infiltrarse en todas partes poniendo gente expectable y entradora. Por supuesto que, desde siempre, la masonería ha tratado de penetrar en los gobiernos, de infiltrarse aquí y allá en las instituciones y en la Iglesia también. En esto no tenemos que ser tan ingenuos, de lo contrario no podrían explorase algunas situaciones. El influjo de la masonería ha sido decisivo en algunas, etapas de nuestra historia. Ha difundido el laicismo, irreligión, ha combatido la presencia de la fe en sus proyecciones sociales. El secreto ha sido para ella un arma eficaz. Cada tanto, cuando está bien afincada y le conviene, procura asomarse visiblemente, como en estos días, en que parece salir del clóset.

Arzobispo Samuel J. Aquila

Cada ser humano es un pecador que Dios ama y tiene necesidad de la misericordia de Jesús. Jesús perdonó a cada ser humano desde la Cruz cuando dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Sin importar cuán enorme sea el pecado, el Señor está dispuesto a perdonarnos si nos convertimos y creemos en la Buena Nueva (Mc 1, 15). Este perdón, como su amor, debe ser recibido. Él nos recuerda ser misericordiosos como su Padre es misericordioso y que el Padre ama tanto a los justos como a los pecadores (Mt 5, 44-48). En este tiempo de oscuridad, pongamos nuestra fe, confianza y amor en Jesús quien es nuestro salvador y redentor, quien es aquel que nos liberará y para que vivamos en su verdad y su luz.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

El instrumento utilizado para llegar a este término ha sido la desregularización de las normas morales y la hipersexualización de la sociedad a través de los medios de comunicación y de la pseudoeducación sexual escolar auspiciada por los distintos lobbies procedentes del feminismo radical y de cuantos pretenden afirmar cualquier orientación sexual decidida desde la infancia por una libertad que prescinde por completo de la verdad. La sexualidad ha dejado de ser contemplada como una dimensión esencial de la persona, se niega la diferencia sexual y se reduce a un simple impulso gobernado por una libertad al margen de los significados del cuerpo y de toda identidad humana. En definitiva todo es reconducido a una libertad enloquecida sin el orden de la naturaleza de la persona y sin los bienes y valores que le son inalienables. Se llega así a la destrucción de la libertad en nombre de la libertad, o lo que es lo mismo, a la deconstrucción de la persona en nombre de una ideología más destructiva que las ideologías del siglo pasado.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (68)

Después que, entre los partidarios del modernismo, hemos examinado al filósofo, al creyente, al teólogo, resta que igualmente examinemos al historiador, al crítico, al apologista y al reformador. Algunos de entre los modernistas, que se dedican a escribir historia, se muestran en gran manera solícitos por que no se les tenga como filósofos; y aun alardean de no saber cosa alguna de filosofía. Astucia soberana, no sea que alguien piense que están llenos de prejuicios filosóficos y que no son, por consiguiente, como afirman, enteramente objetivos. Es, sin embargo, cierto que toda su historia y crítica respira pura filosofía; y sus conclusiones se derivan, mediante ajustados raciocinios, de los principios filosóficos que defienden. Lo cual fácilmente entenderá quien reflexione sobre ello.