
Publicado por manuelmartinezcano | Filed under Oraciones
22 jueves Nov 2018
22 jueves Nov 2018
Posted in Mojones
Montserrat
Así como el hombre no tiene derecho de propiedad sobre su cuerpo -que no se reduce en modo alguno a objeto de posesión-, tampoco dispone a su arbitrio de las realidades que colabora a crear. Ni somos dueños de lo que decimos «tener» por haber contribuido a su génesis, ni somos los únicos en sufrir los daños de su dilapidación. Pascal afirmó que «el hombre supera infinitamente al hombre». (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)
Tres clases, pues de relaciones se pueden suponer entre un católico y el Liberalismo. -Relaciones necesarias. -Relaciones útiles. -Relaciones de pura afición o placer. Relaciones necesarias. Son las que inevitablemente trae a cada cual su estado o posición particular. Así son las que deben mediar entre hijos y padre, marido y mujer, hermanos y hermanas, súbditos y superiores, amos y criados, discípulos y profesores, etc. Claro es que si un buen hijo tiene la desdicha de que su padre sea liberal. no por eso le ha de abandonar; ni la mujer al marido; ni el hermano o pariente a otro de la familia, más que en los casos en que el Liberalismo en los tales llegase a exigir de su súbdito respectivo actos esencialmente contrarios a la Religión, y que indujesen a formal apostasía de ella. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)
La autodeterminación anula las alternativas (el bien y el mal, lo justo y lo injusto) y pone a la voluntad, es decir, al sujeto que obra, como regla de su acto: ser libre no es elegir sino decidir(se) y disponer de sí mismo. La libertad de autodeterminación es la libertad negativa, la libertad ejercida con el único criterio de la misma libertad, la libertad como “voluntad de libertad”. (Juan Fernando Segovia – Verbo)
Y, qué sucedería en caso contrario, en aquél en que, extinguiéndose toda iniciativa y toda vida regional, el Estado llegase a sustituir la vida de todas las regiones con la suya propia? ¡Ah!, entonces, negada toda iniciativa, extinguida toda energía, secadas las fuentes de originalidad, seríamos pasto de cualquier conquistador, apareceríamos sin fuerzas, sin vigor y sin vida, y lo que había sido nación gloriosa no sería más que una sepultura de un pueblo. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)
Del beneficioso impacto ecológico de estos embalses da una idea el hecho de que crearon 8.000 kilómetros de ribera interiores, casi el doble que nuestras costas marítimas. La opinión pública no está equivocada, más bien tiene una idea demasiado modesta e imprecisa de la inmensa revolución efectuada en la infraestructura hidráulica durante la Era de Franco. (Gonzalo Fernández de la Mora – Razón Española)
A pesar de los esfuerzos de la voluntad para dominarme y para no dejar conocer a los que me rodeaban lo que pasaba en mi alma, al final de la meditación sentí que no dependía de mí en absoluto. De repente Jesús me dijo: No has escrito en este cuaderno todo sobre Mi bondad hacia los hombres; deseo que no omitas nada; deseo que tu corazón esté basado en una completa tranquilidad. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)
El principio unificador, la fe, fue el elemento visible de una unidad espiritual que se evidenció por ejemplo en la acción de los militares para evangelizar a los indios contraponiéndose a los holandeses que amenazaban Venezuela en la Guayana Esequiba. La conversión de los indios motilones fue pacífica y los convirtió en pueblos agrarios: lo mismo ocurrió con coyanos, macoaes, cozinas, guajiros… El nuevo mundo surge del mestizaje. Por eso se extinguen los pueblos de indios, no por las pestes sino por la mezcla. Un informe dice “este pueblo es de indios, que no saben de qué nación sean. Todos hablan español”. La nueva sociedad adquirió su propia identidad y el secreto fue el tipo de régimen establecido, que el autor compara con ventaja al de Kentucky en la misma época. (Cristian Garay – Verbo)
22 jueves Nov 2018
Posted in P. Manuel Martínez Cano
Padre Manuel Martínez Cano mCR.
Participamos en la peregrinación a la Cruz del Bartolo, en Castellón de la Plana. Más jóvenes que adultos. Peregrinamos rezando el Rosario. Bartolo era un monje que vivió solo, en torno a la Cruz, de doce metros de altura. La levantaron nuestros mayores. Los defensores de las libertades, los derechos del hombre y el pluralismo, la destruyeron en la persecución religiosa de los años 1936-1939, del siglo pasado
Hijos y nietos de aquellos hombres de Dios, bendijeron la nueva Cruz del Bartolo hace treinta y cuatro años. Y allí está, con sus veinte y cuatro metros de altura, protegiendo a todos los que la ven y la veneran. Cientos de cimas de España están coronadas con la Cruz de Cristo: Valle de los Caídos, Aneto, Moncayo… Es la España católica de Cristo Rey y María Reina. Sus imágenes cubren nuestra patria, España la nación de eterna cruzada.
Al pie de la Cruz, celebramos la Santa Misa con toda devoción y fervor. Confesiones. Cantos, heredaros de la Tradición de nuestros padres. Niños y niñas santos; adolescentes y jóvenes santos, matrimonios santos; dos santas señoras en estado de buena esperanza, una de ellas esperaba su cuarta hija la semana siguiente; ancianos y ancianas santos. Digan lo que digan las estadísticas, miles de santos viven en España.
Santa Teresita del Niño Jesús, decía que lo más hermoso que ha hecho Dios es el corazón de una madre. Por mi cuenta, añado: Y el de un padre. Un joven padre con su hijo de quince días, en sus brazos, en la cima del Bartolo, me dice: «No hay palabras para decir lo que uno siente en su corazón cuando es padre. Es muy hermoso, único». Los místicos tampoco pueden explicarse con palabras los sentimientos de sus corazones, amados por Dios, y que ellos amaban a Dios. Inefable.
Comimos al aire libre en un ambiente de fiesta y alegría celestial, seguido de un festival popular en el que intervinieron veteranos, jóvenes y niños.
Muchos niños y niñas, ¡Cuánta pureza, inocencia, alegría y santidad! Adolescentes bellísimas, radiantes, limpias y puras como el sol.
Un rinconcico del Cielo en la tierra. Iremos al Cielo: «Un día a verla iré a Madre tan querida». Ya estamos en la eternidad nuestra alma es inmortal.