Isabel

La Cristiandad aplastar

San Augustin SchoefflerEl ethos europeo actual, que sin lugar a dudas existe, se ha levantado, me parece, en una medida importante al margen y a veces en contra del ethos histórico. Las realidades más afectadas son la religión cristiana y el orden político tradicional que los Estados nacionales, desde el absolutismo monárquico al absolutismo democrático, han aplastado. (José Luis Widow Lira – VERBO)

El supercapitalismo

Responde a una filosofía masónica, o sea, al intento de lograr un supergobierno mundial a base de los gigantismos oligárquicos. Y en esto coinciden el capitalismo liberal y el marxismo. El supercapitalismo aventa y disuelve las garantías de la auténtica propiedad privada, con su libre iniciativa y su contrato de trabajo. El supercapitalismo despersonaliza la propiedad en manos de la tecnocracia anónima y omnipotente, estatiza las finanzas de cada nación, y estamos bajo el control de poderes secretos que, sin escrúpulos negocian con lo que sea, fomentan las guerras y se alían con las tiranías comunistas, con tal de asegurar sus lucros. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Razón de la desolación (78)

El pecado, aquí está la auténtica razón de la desolación en que se halla la Iglesia catalana. ¿Producto o efecto de una sociedad obstinada en el mal? Quizá sí, aunque también el pecado del clero -incluidos los seminaristas- podría ser la causa de la descristianización de la sociedad. La gran mayoría de aquellos seminaristas dejaron la oración, y la mayoría de los que acabaron ordenándose, también dejaron de ejercer el sacerdocio. (Jaime Solá Grané)

Aparato burocrático

El primero, porque en el tránsito de re-distribución de la riqueza se pierde necesariamente una parte de la riqueza, ni que sea para destinarla a la retribución del personal público que ejecuta esa tarea, eso siempre que seamos bien pensados y no nos planteemos que, en el manejo de tan ingentes cantidades de dinero por entre el aparato burocrático estatal, nadie sucumbe a la tentación de la corrupción, tesis ampliamente desmentida por los hechos. De esta manera, “el Estado se comporta frente a la clase obrera como un médico que, teniendo que tratar a un anémico, en vez de prescribirle el tónico que le restableciese, se divirtiese sacando sangre de un brazo para, perdiendo mucha sangre en esta doble operación, hacer una transfusión al otro brazo”. (Javier de Miguel – VERBO)

El reino del hombre

Karl Löwith, en cambio, sostiene que el proyecto moderno (que se formula con la teoría del progreso) es esencialmente cristiano en tanto que intenta realizar el milenio a través de instrumentos seculares, esto es, el principio teológico de la historia de la salvación es cumplido terrenalmente; no es, sin embargo, una filosofía, es una expectativa. La esperanza en el reino de Dios se convierte en el futuro reino del hombre como dimensión histórica. (Juan Fernando Segovia – VERBO)

La mujer

Edith Stein

La purísima Virgen es la única, que fue preservada de toda mancha de pecado. Nadie fuera de ella incorpora la naturaleza femenina en su original pureza. Todas las demás tienen algo de la herencia de Eva en sí y deben buscar el camino de Eva a María. En cada una vive algo de la carga que no quiere doblegarse bajo ninguna autoridad, en cada una de ellas existe el deseo de coger los frutos prohibidos. Y a través de ambos retendrá ella lo que creemos conocer como la obra femenina pura.

Mandan los ricos

La ley de la anakyklosis, conocida ya por Platón y Aristóteles pero enunciada por Polibio: “Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio”. De ahí el invento de la forma mixta del gobierno como un fármaco capaz de contener la decadencia de los regímenes o prolongar su existencia. La exageración del principio oligárquico, aunque se disimule acaba en la demagogia, generalmente como una mezcla de plutocracia y oclocracia, conocida a veces como populismo: mandan los ricos aparentando que manda la plebe. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)