Madre Genoveva Torres Morales

Nació el 3 de enero de 1870 en Almenara (Castellón) en el seno de una familia de labradores. Era la menor de seis hermanos. Al año de su nacimiento muere su padre y, en años sucesivos, cuatro de sus hermanos. Cuando Genoveva cuenta 8 años fallece también su madre, quedando constituida en ama de casa, en compañía de su hermano José que contaba 18 años.

A los 13 hubo de sufrir la amputación de su pierna izquierda a causa de un tumor maligno. De este modo Genoveva permanecería acompañada de sus inseparables muletas durante toda la vida.

A los 15 años ingresa, en condición de minusválida y huérfana, en la casa de Misericordia de Valencia, regida por las Religiosas Carmelitas de la Caridad. Pide ingresar allí como Religiosa, pero por el defecto físico no se la admite. Tiene entonces 24 años y decide buscar la voluntad de Dios sobre ella; después de varios tanteos, y aconsejada por los Padres Jesuitas y otros sacerdotes, funda en Valencia, el día 2 de febrero de 1911, la Congregación de Religiosas Angélicas, cuyo carisma específico es la atención corporal y espiritual a señoras y señoritas que viven en soledad, acogiéndolas en confortables Residencias que sean como una continuación del hogar del que se ven privadas.

Establece la Casa Madre en Zaragoza en 1912, y rápidamente se extiende la fundación por España, América e Italia, ya que soluciona una seria problemática social cada vez más acuciante.

La Madre Genoveva murió santamente en Zaragoza el 5 de enero de 1956 a los 86 años de edad. Sumamente afable y generosa, encerraba en su cuerpo mutilado y débil un alma gigante y heroica, dedicada al servicio de Dios y al bien de los hermanos necesitados de consuelo y comprensión.

El proceso sobre las Virtudes Heroicas abierto en Zaragoza el 21 de noviembre de 1975, culminó con su aprobación por el Papa San Juan Pablo II el 22 de enero de 1991.

El mismo Pontífice aprobó el milagro necesario para la Beatificación el día 2 de julio de 1994.

Fue Beatificada por San Juan Pablo II el día 29 de enero de 1995 en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Su cuerpo reposa en la Casa Generalicia en Zaragoza, Plaza del Pilar, 22. Es continuamente visitado su sepulcro por innumerables personas que piden y agradecen favores atribuidos a su mediación.

ORACIÓN

Oh Dios, que concediste a la Madre Genoveva, religiosa, gracias innumerables, escogiéndola como instrumento fiel para combatir la soledad en que viven muchos seres humanos: haz que yo sepa también convertir todos los momentos y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte, de servir con alegría y sencillez a la Iglesia y al prójimo, iluminando los caminos del mundo con la luz de la fe y del amor.

Concédeme por su intercesión el favor que te pido… (pídase). Por Jesucristo nuestro Señor. Así sea.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.