Jesucristo y Eucaristía

El Párroco

* Ningún “progreso” humano hace feliz al hombre que no llega a normalizar el desequilibrio interior, a vencerse a sí mismo, y amar al prójimo por amor de Dios.

* Iglesia y Estado deben colaborar para conseguir que las personas y los pueblos alcancen el bien común en la tierra y la eterna felicidad en el Cielo.

* Los políticos que están convencidos que son ellos quiénes crean realidad social, yerran. Su imaginación les enloquece. El diablo les tiene sometidos.

* Lo “nuevo” es nuevo. No tiene porqué ser malo. En la Historia de la Iglesia han surgido nuevas órdenes religiosas, nuevos movimientos apostólicos. ¡Cuidado! También han surgido nuevas herejías.

* El hombre racional, subordina sus conocimientos filosóficos y metafísicos al servicio de la fe.

* La afirmación: “Dios no existe” no es solo un artículo de fe católica. La razón llega al conocimiento de la existencia de Dios.

* El paraíso terreno que prometen los políticos es la divinización del mundo. Una idolatría.

* “Está el vivir desprendido empieza por vivir desprendido de uno mismo. Por eso tenemos que luchar contra nosotros mismo, contra nuestra perezas, contra nuestras afecciones desordenadas, contra nuestras envidias” (P. José María Alba Cereceda, S.I.).