La humildad de la Virgen María

El Consiliario

* La responsabilidad personal ante Dios no se pierde por invocar la llamada “mayoría”.

* Sabemos que Lutero corrompió la fe para justificar su lujuria y su soberbia. En Alemania hay obispos católicos. Y otros que quieren justificar sus fantasías demoniacas corrompiendo la fe recibida.

* La liberación de las mujeres -me han dicho varias de ellas-, no están en liberarse de los hijos y del hogar. Nuestra realización femenina está en amar. A Dios, a toda la familia, a los más necesitados.

* Hay que proteger la salud del cuerpo. ¡ Hipócritas! Se siguen asesinando 50 a 60 millones de niños cada año en las entrañas de sus propias madres. Democráticamente. Diabólicamente.

* No seamos pesimistas. Dios ha podido purificar muchos corazones durante la pandemia. Combatamos los nobles combates de la fe. Apostolado, apostolado. Devoción a la Virgen Santísima.

* “Así, pues, queridos míos, ya que estáis prevenidos, estad en guardia para que no os arrastre el error de esa gente sin principios ni decaiga vuestra firmeza” (2.ª San Pedro 3, 17). Firmes en la fe.

*Modernistas y expertos en mentir, procuran revestir de verdad sus mentiras. Como el diablo.

* “Hubo un momento en que me preocupó el hecho de que tanta gente parece perder su fe y alejarse de la Iglesia porque piensa que hay un conflicto entre la ciencia y creer en Dios. Sentí que era capaz de ayudar a las personas, pues soy un científico que ha reflexionado sobre estas cuestiones durante muchos años” (Sociedad Americana de Física, Stephen M. Barr).