Rosa
«Señor, te recomiendo mi corazón».
Santa Catalina de Siena
«Soy todo tuyo ¡oh María!, y todo cuanto tengo, tuyo es».
San Luis María Grignion de Montfort
«Es preciso llegar a la cumbre».
Beata María Antonia Bandrés
«¡Solo Dios llena el alma…, y la llena toda!».
San Rafael Arnáiz
«Más vale el gordo alegre, humilde y obediente, que el flaco triste, soberbio y penitente».
San Pedro de San José Betancur
«Nuestra vida debe ser siempre el celo; y este celo debe abrazar al mundo entero».
Santa María de Santa Eufrasia
«El Señor me tiene sobre la cruz y yo no tengo más consolación que la de saber que sufro por cumplir la voluntad divina con espíritu de obediencia».
Beata María Gabriela Sagheddu
Los fieles que confiesan sus pecados a un sacerdote autorizado para oír confesiones, y están arrepentidos de ellos y con propósito de enmendarse, alcanzan de Dios, por medio de la absolución que les da ese sacerdote, el perdón de los pecados cometidos después del bautismo, y obtienen, a la vez, la reconciliación con la Iglesia, a la que hirieron pecando.
La vida política de las naciones es una continua renovación, un constante progreso, que no puede estancarse si no quiere ir a remolque de los acontecimientos. Por ello, el Movimiento Nacional, siempre fiel a sus raíces esenciales, no se detiene mirando atrás, sino que encara decididamente el futuro y acentuará la participación de todos los españoles en las tareas políticas, abriendo cauces cada vez más anchos para la incorporación de cuantos sienten inquietudes por la
Por la señal…
Las mutaciones políticas en la Iglesia española, que son lo más resonante en ciertos dirigentes y grupos, coinciden con una crisis interna. Hay mutua interacción.