Pablo
Trento y la Contrarreforma
Esa es la madurez y la responsabilidad que Trento y la Contrarreforma rescataron del miedo, del pesimismo, del embozo del hombre en una irreversible insignificancia, de la escisión entre la fe individual y constante prueba de una vida sometida a los imperativos éticos de la Ciudad terrenal. De Trento surgió la unidad moral del género humano. De Trento brotó la vinculación renovada entre la tradición católica y el cristianismo fundacional de Jesús. De Trento partió una forma de vivir nuestra fe como afirmación de nuestra libertad. Afirmación grave, exigente, amorosa y esperanzada. Porque nos jugamos, de uno en uno, nuestra salvación. Porque nos jugamos, entre todos, la supervivencia del mensaje del buen Jesús en esta tierra. (Fernando García de Cortázar – Alfa y Omega) Sigue leyendo →