TESTAMENTO DEL GENERALÍSIMO FRANCISCO FRANCO
«Españoles: Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable juicio pido a Dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos, sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo.
Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación, en la gran empresa de hacer una España unida, grande y libre. Por el amor que siento por nuestra patria os pido que perseveréis en la unidad y en la paz y que rodeéis al futuro Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis, en todo momento, el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido. No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros y para ello deponed frente a los supremos intereses de la patria y del pueblo español toda mira personal. No cejéis en alcanzar la justicia social y la cultura para todos los hombres de España y haced de ello vuestro primordial objetivo. Mantened la unidad de las tierras de España, exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la unidad de la patria.
Quisiera, en mi último momento, unir los nombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los umbrales de mi muerte,
«¡Arriba España! ¡Viva España!».»
Según fuentes oficiales, desde la despenalización del juego por un decreto de 25 de febrero de 1977, la cifra de dinero jugado se ha multiplicado por siete, tras la aparición de los bingos y los casinos. En el año 1982 la cifra global de juego se elevó a 636.593 millones de pesetas, figurando a la cabeza el bingo con una cifra total de 276.026 millones. Y esto sin contar lo que se gastó en máquinas tragaperras, que especialistas del sector han valorado en BILLÓN Y MEDIO de pesetas. Son números que marean, envuelven muchas tristezas y cantan una realidad -el juego se ha convertido hoy en plaga.
El próximo 22 de abril celebraremos el Día de AVE MARÍA. La Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio María Claret es la que edita hoy esta revista que, desde su fundación en Manresa, ha enriquecido los corazones de sus lectores con una tierna devoción a la Virgen Santísima.
Entre los combatientes, se fomentó lo más posible una espiritualidad cristiana ante la guerra. De modo especial, entre los jóvenes más ligados orgánicamente a la Jerarquía: las Juventudes de Acción Católica, con su periódico «Signo» y los Centros de vanguardia. Muchos combatientes se sintieron tocados sinceramente por la llamada al amor a los enemigos, y se emocionaron con el lema del joven Antonio Rivera en el asedio del Alcázar: «tirad, pero tirad sin odio» (16). Algunos capellanes fueron admirados por su eficaz evangelización en unidades de choque de las más belicosas (17). Y no pocos profesionales de la milicia aspiraron desde entonces a realizar la síntesis de lo militar y lo evangélico, como sus antecesores alabados por Jesús (18).