Queridos hermanos, Me alegra encontrarles en esta primera audiencia después del Jubileo de la Misericordia con motivo del curso anual sobre el Fuero Interno. Dirijo un cordial saludo al cardenal Penitenciario Mayor, y agradezco sus amables palabras. Saludo al Regente, a los prelados, a los funcionarios y al personal de la Penitenciaría, a los Colegios de los penitenciarios ordinarios y extraordinarios de las basílicas papales en Urbe, y a todos los que participan en este curso.
Les confieso en realidad, que éste de la Penitenciaría, es el tipo de Tribunal Sigue leyendo




