En los puntos que establecimos como base de partida de nuestro Movimiento, decíamos que viviríamos de cara al mar. Vivir de cara al mar, es renovar nuestros navíos y lanzarlos por las rutas de los mares al tráfico internacional; es satisfacer el anhelo de los pescadores de nuevas y mejores naves e instrumentos de trabajo; es arrancar de las entrañas del mar y de sus fondos las riquezas para esparcirlas por nuestro territorio; es no vivir indiferentes ni a los problemas de la pesca de altura ni a los que nos ofrece la pesca de bajura; es atender solícitamente a los que un día tras otro exponen sus vidas para aumentar la riqueza de la Nación. Todo esto implica el vivir cara al mar, y esto es lo que viene cumpliendo nuestro Movimiento Nacional; que, si a mí me corresponde el honor de dirigirlo como capitán de la empresa, es al Movimiento, es a la existencia de una doctrina y de unos principios, a los que debéis vosotros el que puedan llevarse a cabo estas realidades.
Se quejaba España porque el crédito dejaba antes grandes sectores desamparados, y pedía y así se establece en nuestros puntos, que beneficiase a toda la Nación, se humanizase y nacionalizase. Y aquí tenéis una elocuente muestra: el crédito viene a constituir el medio de poder levantar estas casas, viene a renovar vuestras embarcaciones; y todo lo que antes se repartía caprichosamente, porque quedaba a iniciativa y decisión de los definidores financieros, que eran los jefes de empresas bancarias, está hoy regulado por el Estado en beneficio de todos los españoles y de sus producciones, que orienta y estimula el crédito hacia aquellos sectores de la producción, que mandan ser fecundados por él, lo mismo en la industria que en el mar o en la tierra.
(19-IX-1957: La Coruña. —Entrega de viviendas a Pescadores del Poblado de San Pedro de Visma.)
Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque rio distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.
Padre Martínez Cano, m.C.R.
* “Lo único que quiero es dar gloria a Dios, amarle, servirle… Procuraré ser un oblato santo” (San Rafael Arnaiz).
* Señor enséñame ver la vida como la veré en la hora de mi muerte.
* “Todo el que condena, se condena porque quiso. Nadie se condena a la fuerza, todos se condenaron voluntariamente, pero se podían haber salvado, si hubiera habido alguien que se hubiera sacrificado, orado y reparado por ellos” (Padre Alba).
* En la bendición de unos de sus locales de beneficencia, Santa Teresa de Calcuta se salió de la capilla donde se iba a celebrar la Santa Misa. El sacerdote se dirigía al altar sin casulla. Le preguntaron si estaba enferma. La madre Teresa contestó: “No. es que estoy convencida que un sacerdote que no cumple con las normas litúrgicas pueda predicar algo que me interese”.
* Dios no sólo ha creado el mundo, sino que lo sigue conservando. Si Dios no conservara el mundo todos los seres dejarían de existir. La Providencia divina es el cuidado amoroso con que Dios conserva y gobierna las cosas, especialmente a las personas.
* Darwin, teorizante de la evolución, dijo: “Jamás he negado la existencia de Dios. Pienso que la teoría de la evolución es totalmente compatible con la fe en Dios. El argumento máximo de la existencia de Dios me parece la imposibilidad de demostrar y comprender que el universo inmenso, sublime sobre toda medida, y el hombre, hayan sido fruto del azar”.
* Dios creó el mundo para manifestar su gloria. En la creación se manifiestan las perfecciones divinas con la consiguiente glorificación de Dios. “Los cielos pregonan la gloria de Dios y el firmamento anuncia las obras de sus manos” (Sal 19, 2).
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
Mossèn Manel
* Sabemos que existe el infierno porque Dios lo ha revelado, pocas son las enseñanzas de los evangelios que se inculquen tan insistentemente como la existencia del infierno.
* La vida espiritual sin oración no es verdadera vida espiritual. Supliquemos al Señor que Él nos escucha.
* “Madre mía ven a recibirme y llévame contigo al Cielo” (Teresita de la Virgen María).
* “Hay que elevar a la mujer y santificarla, y a través de ella salvar al hombre y la sociedad humana” (P. González-Quevedo).
* La fe del pueblo Elegido Israel en la creación, basada en el libro del Génesis, se manifiesta claramente en el segundo libro de los Macabeos. La madre de los Macabeos, llena de sabiduría, anima al martirio a su hijo más pequeño, diciéndole: “Te suplico, hijo mío, que mires al Cielo y a la tierra, y veas cuanto hay en ellos, y entiendas que de la nada lo hizo Dios” (2ª Mac 7, 28).
* La creación del mundo de la nada no sólo es una verdad revelada por Dios, sino que al mismo tiempo es una verdad de razón, porque el entendimiento humano tiene capacidad para conocer la existencia de Dios y su creación.
* Ahora bien, como toda la filosofía ajena al cristianismo no llegó a formarse un concepto cabal de la creación, la revelación de esta verdad resulta moralmente necesaria al hombre para que éste llegue al conocimiento del concepto de creación.
BONIFACIO VIII: Tras finalizar sus estudios inició su carrera en el seno de la Iglesia como canónigo en varias sedes episcopales hasta que Martín IV lo nombró cardenal diácono de San Nicolás, cargo que ocupó hasta que, en 1291, Nicolás IV lo hizo cardenal presbítero de San Silvestre y San Martín. Ocupaba esa dignidad cuando fue elegido Papa el 24 de diciembre de 1294.
Recapitulada por el P. Cano
– PONTIFICADOS DE TRANSICIÓN
A Gregorio X (muerto en Arezzo, 1276) le sucedieron varios Papas; fueron elegidos y murieron casi todos fuera de Roma. Los restos mortales de algunos descansan en Viterbo, que fue durante años morada pontificia.
Inocencio V fue elegido en enero de 1276, pero murió a los cinco meses. Más corto fue el Pontificado de Adriano V (julio-agosto de 1276). Su sucesor fue Petrus Hispanus, nacido en Lisboa, que eligió el nombre de Juan XXI (1276-1277). Se esforzó por consolidar la unión con los griegos y suspendió las reglas del cónclave de Gregario X. Le sucedió Juan Cayetano, de la familia de los Orsinis, que eligió el nombre de Nicolás III (1277-1280).
El siguiente Papa, Martín V (1281-1285) fue también elegido en Viterbo, pero estableció su sede en Orvieto; lanzó la excomunión contra Pedro de Aragón por el asunto de las vísperas sicilianas.
El sucesor de Martín V, Honorio IV (1285-1287) tuvo que luchar por sus derechos en Nápoles y Sicilia. Nicolás IV (1288-1292) residió en Roma, junto a Santa María la Mayor. A la caída de Akkón en mayo de 1291, se esforzó por mover a Occidente a una cruzada, pero su voz resonó en el vacío. Después de su muerte se manifestó en toda su crudeza la división de los Cardenales. Los Orsinis disponían de seis votos y los Colonna de cuatro; el undécimo, de Gaetani, era neutral.
Después de más de dos años de Sede vacante, fue elegido Papa el ermitaño Pedro de Monte Burrone, que se llamó Celestino V (1294); a los cinco meses renunció a su dignidad y se retiró a la soledad del castillo Fumone, cerca de Anagni, donde murió. Fue canonizado el año 1313.
– PONTIFICADO DE BONIFACIO VIII
El Pontificado de Bonifacio VIII (1294-1303) marca un cambio en la historia del Pontificado. Intentó revivir los tiempos de Inocencio III, sintetizando en documentos clásicos, como la bula Unam Sanctam, el concepto medieval de la hegemonía pontificia. Fueron los últimos rayos de un sol que iba hacia su ocaso.
El nuevo Sumo Pontífice se llamaba Benedicto Gaetani y fue elegido Papa en diciembre del año 1294, después de la renuncia. de Celestino V. Gran canonista y muy enérgico, pronto chocó contra el terrible y poderoso rival Felipe IV de Francia; al final cedió el Papa, lo que suponía su primera derrota.
También tuvo Bonifacio VIII graves conflictos con la familia de los Colonna, quienes, en su oposición al Papa, se aliaron con los enemigos del Sumo Pontífice y publicaron un manifiesto calumniándolo. El Papa se defendió y los Colonna tuvieron que rendirse.
El nuevo rey de Sicilia, Federico III, hermano de Jaime II de Aragón, entró también en conflicto con el Papa.
Durante su pontificado Bonifacio VIII sufrió dificultades y derrotas, pero también triunfos importantes. Intervino de manera decisiva en Alemania en la elección de Alfonso I. Y el año 1300 fue testigo de uno de sus mayores triunfos: el jubileo ordenado por el Papa, que revistió una solemnidad nunca vista en Roma.
Ante los nuevos atropellos de Felipe IV, el Papa publicó la famosa bula Unam Sanctam en la que Bonifacio VIII resumía la doctrina de la superioridad del poder pontificio sobre el de los príncipes. El Papa fue encarcelado; en su camino al cautiverio, fue liberado por el pueblo en Anagni. A los pocos días se dirigió a Roma, donde murió un mes después, por efecto de las emociones recibidas.
– DESARROLLO DEL CRISTIANISMO EN EUROPA
Durante los siglos XII y XIII se termina casi por completo la evangelización de los diversos territorios bañados por el mar Báltico y otros cercanos en el norte de Europa.
Los Vendos fueron evangelizados principalmente por Vicelin, que fue nombrado obispo de Mecklenburg el año 1149.
Gracias a los esfuerzos del obispo Orón de Bamberg se inició la conversión definitiva de Pomerania (1123).
En Finlandia inició la evangelización el obispo Enrique de Upsala, que murió mártir el año 1158. La conversión del pueblo ocurrió un siglo más tarde.
Livonia fue evangelizada en 1186 con muy poco resultado; pero no mucho después Adalberto de Buxhovden (+1229) afianzó el cristianismo. Para defenderse de los paganos fundó la orden militar “Fratres militiae Christi” y con su ayuda evangelizó Estonia, Samagitia y la isla de Osel.
Prusia opuso desde un principio tenaz resistencia al Cristianismo. Sus primeros apóstoles, Adalberto y Bruno, sufrieron el martirio. Los primeros resultados los consiguió un cisterciense del monasterio de Oliva (Navarra). Una cruzada y el auxilio de los Caballeros Teutónicos en 1225 facilitaron la evangelización de Prusia, que terminó el año 1283.