Dominicas 227

Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.»

El Párroco

* La intención del autor es explicarnos la verdad revelada por Dios objetivamente. Por tanto, si algunos hechos de la Biblia se encuentran en tradiciones populares o en alguna narración mitológica de algunos pueblos de la antigüedad, no se puede concluir que hay cosas en la Sagrada Escritura que son. un mero ornato poético y simbólico.

* (Los árboles del Paraíso, la serpiente tentadora, etc…) como si fueran sólo puras imágenes bíblicas, sin verdadera realidad objetiva. Los autores sagrados narran y explican la realidad.

* No se puede admitir, sin ninguna razón sólida, ningún género literario que se aparte del sentido literal histórico de los libros inspirados por Dios.

* La Sagrada Escritura goza de una autoridad singular y única entre todos los libros del mundo. No hay libro de la Antigüedad que ofrezca las garantías de historicidad y autenticidad que ofrece la Sagrada Escritura.

* “De aquí se ha llegado a esos errores recientes que llaman comunismo, socialismo, parte vergonzosa y amenaza de muerte para la sociedad civil” (León XIII).

* “Siempre he condenado el Liberalismo católico, y volveré cuarenta veces a condenarlo, si es menester” (Pío IX).

Catedral basílica de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán – COLOMBIA

La Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción es una iglesia catedralicia de culto católico dedicada a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán. El edificio se encuentra ubicado al occidente en el costado sur del Parque Caldas, en pleno centro histórico de la ciudad colombiana de Popayán (Cauca). Es Catedral Metropolitana y también Basílica menor. Principal templo de la Arquidiócesis de Popayán, sede del arzobispo, así como del Capítulo Metropolitano. La construcción ha sufrido cambios debido a los frecuentes movimientos telúricos en la región.

Una vez fundada la ciudad de Popayán en 1537, tuvo una sola iglesia pajiza que estuvo localizada en el lugar en donde se realizaron las primeras construcciones de la ciudad, donde posteriormente surgirían los barrios del Altozano, La Pamba y Tulcán, al pie del cerro de la Eme, en que también subsisten cimientos de construcciones más antiguas y también por las costumbres de los conquistadores de asentarse en donde se ubicaban las chozas de los indígenas, quienes eran desalojados. El poblado fundado por los españoles creció hacia el sur y hacia el occidente del cerro. Con el conquistador Sebastián de Belalcázar vino el capellán de sus tropas, un religioso mercedario de nombre Fray Bernabé Hernando de Granada, quien ofició la primera misa en Popayán, hasta cuando fue nombrado el primer cura de la ciudad García Sánchez, mientras Bernabé siguió con el conquistador buscando El Dorado.

En 1546 fue establecida la Diócesis de Popayán por el Papa Pablo III, con la bula «Super especula Militantis ecclesiae” del 1° de septiembre de ese mismo año. Fue nombrado como primer Obispo Juan del Valle, natural de Segovia (España), quien ejecutó la bula pontificia el 8 de septiembre de 1547 en Aranda de Duero (España) e hizo su ingreso a la diócesis en enero de 1548. La iglesia de Popayán se erigió en catedral en el año de 1547. Una de sus joyas iniciales más preciadas le fue entregada a Fray Diego Gutiérrez el 14 de agosto de 1568 por el papa Pío V, a saber, una reliquia del Lignum Crucis que el pontífice cortó con su mano de la que reposa en la basílica de San Pedro en Roma. ​

Sabaticas 227

«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿Qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿Qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

El Consiliario

* El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo. “El Desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo” (San Jerónimo).

* Dios al inspirar al autor sagrado respeta las cualidades personales y literarias de cada hombre y se acomoda a las circunstancias y ambientes de su época, pero hace que el autor conciba rectamente lo que debe expresar y lo expresa fácilmente.

* En la Biblia hay distintos géneros literarios, como hemos visto en la clasificación de sus libros en históricos, didácticos y proféticos; y en cada caso hay que precisar lo que ha querido decir el autor sagrado.

* Pero no puede admitirse de ningún modo la libre interpretación de los hechos bíblicos, basándose en unos supuestos géneros literarios, como hacen algunos, como si el autor sagrado, al explicarnos los hechos, pretendiera engañarnos o contarnos fábulas.

* “La democracia es lo más absoluto de los regímenes absolutos” (Francisco Canals).

* El comunismo impuso el paraíso terrenal; la democracia el estado de bienestar; en el futuro, se impondrá el estado infernal.

Franco en Directo 149

Virtud transmutadora del Movimiento

En esta actividad permanente nuestra es donde mejor se refleja el alto espíritu y la virtud transmutadora de nuestro Movimiento. El Movimiento Nacional fue, desde sus orígenes, un ansia de solidaridad real entre los españoles, la ambición agudísima de una nueva unidad, de un patriotismo nuevo, de una justicia y una eficacia que llenaron de sustancia las viejas palabras de una retórica acartonada y huera. Esa ambición y esas ansias han sido leal y esforzadamente servidas por nosotros, es cierto, pero sin que por ello dejemos de reconocer lo que falta por hacer, según testimonio de nuestros propios ojos y de nuestro corazón.

(17-V-1955: Madrid.—Cortes Españolas.)